miércoles, 20 de octubre de 2010

Cuando el que pierde gana

La sorpredente -por inesperada- crisis de Gobierno conocida al alba me lleva a reflexionar sobre el hecho de que la política es un terreno que no se ajusta a las convenciones ni a los protocolos que rigen en otros sectores. Y me refiero al hecho de que un perdedor en lo político puede transformarse en un claro triunfador sin tener el engorro de esperar a una nueva convocatoria electoral. Me explico. Miguel Sebastián, flamante ministro de Industria, aterrizó en el cargo tras estrellarse en las municipales madrileñas frente a Gallardón. Trinidad Jiménez se la pegó en las primarias ante su compañero Tomás Gómez, y en apenas tres semanas ha pasado de titular de Sanidad a tomar las riendas de Asuntos Exteriores, una de las carteras más apetecidas de un Gobierno. Rosa Aguilar cayó derrotada en detrimento del PP en las elecciones a la alcaldía de Córdoba, pero IU gobernó en su único bastión gracias a un pacto con el PP. La alcaldesa dio la espantá  de la coalición hace bien poco para saltar al ejecutivo socialista andaluz como consejera de Obras Públicas y, esta mañana, se ha despertado como ministra Medio Ambiente y Agricultura.
  Por lo que ven, tres claros ejemplos de que en política perder significa en ocasiones ganar y dar lustre al currículum. Si me apuran, Alfredo Pérez Rubalcaba pertenece al mismo grupo. El trinitario hombre fuerte del Gobierno como vicepresidente, portavoz del ejecutivo y ministro del Interior se sitúa como principal candidato para relevar a Zapatero en 2012. Auténtico diputado Willy Fog, lo ha sido sucesivamente por Toledo, Madrid, Cantabria y Cádiz, en la provincia andaluza venció a los populares en 2008 aunque sólo por un escaño de diferencia. Y gracias. Pero es uno de los tíos más listos que he visto en política, a eso no le gana casi nadie, sobre todo en su relación con los medios de comunicación. Sus ruedas de prensa como portavoz prometen.
 La crisis de Gobierno deja a esta hora abiertos numerosos interrogantes, como el destino político que depara a Fernández de la Vega -la gran derrotada-, Moratinos o Bibiana Aído. Y sorpresas como la continuidad de Cristina Garmendia como ministra de Ciencia e Innovación, porque aunque no estén al tanto, ese ministerio existe.
   PD.//14.30 PM//Se confirma que De la Vega se instala en el Consejo de Estado -para muchos un cementerio de elefantes previo a una ubicación definitiva-, mientras que Aído y Corredor se convierten en secretarias de Estado de Igualdad y Vivienda, respectivamente.O sea, que se van pero se quedan en un movimiento inedito hasta ahora en las crisis de Gobierno.

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