miércoles, 3 de noviembre de 2010

Muertos de risa

El Gobierno todavía no se ha enterado pero la crisis empieza a tomar las de Villadiego en España. El ansiado brote verde -del que el ministerio de Economía no tiene aún conocimiento, como los otros dos ministerios afectados, Medio Ambiente e Industria- emergió el domingo en la prensa y echó su primera raíz en las noticias de ayer, aunque fueron pocos los que detectaron el milagro: en octubre, según los datos del sector, cayó estrepitosamente la venta de coches pero, sin embargo, creció la compra de vehículos de las categorías deportivos, lujo, ejecutivos y todoterrenos de gama alta.
   Si a los ricos españoles las cosas les empiezan a ir bien y notan la recuperación adquiriendo coches de impresión eso quiere decir que, para el resto de los mortales, más pronto que tarde se pasará página a la crisis. El silogismo no es fruto de un análisis del Banco de España o de un informe sesudo de La Caixa, desafortunadamente, pero en los estudios low cost que cada día se formulan en las barras de bar la ciudadanía opina que si el millonario sale de la crisis el turno para las clases medias anda cerca.
  En la prensa de este domingo Día de Todos los Santos, aparecieron además otros dos brotes verdes agazapados pero sintomáticos. Una información daba cuenta del lanzamiento al mercado de una lámpara de pie para el salón cuyo precio es de 14.300 euros -si se vende es que necesariamente alguien picará y se la llevará envuelta para casa-, y en un bucólico reportaje eminentemente gráfico sobre los líderes de las 10 principales empresas del país en distintos sectores. Aquí hacemos parada y fonda.
  Aunque sea de Letras puras, si no me equivoqué conté hasta 88 personas, de ellas 8 mujeres, que dirigen esas compañías de peso y poderío como Repsol, Grupo Banco Santander, Telefónica, ACS, La Caixa o Mapfre. Para empezar, Zapatero y su ex Aído no ha conseguido que eso de la paridad cuaje en los consejos de administración porque el número de féminas se visualizaba brutalmente escuálido. Llama también la atención que en la galería de los gurús empresariales patrios no se abrieran un hueco compañías de postín tan admiradas como El Corte Inglés e Inditex -léase Zara-, y que se dispusiera de espacio para instalar a Paradores en detrimento de otros puntales del sector hotelero.

   Pero al grano. La colección de las 10 fotografías suponían un golpe de efecto negativo para los 4 millones largos de parados españoles y para las millones de familias a las que la crisis ha colocado en una situación más que comprometida. Los asesores de imagen y comunicación de esas 10 empresas no tuvieron un buen día cuando aprobaron que sus jefes y sus empresas participasen en el reportaje de El País. Cuando el ciudadano medio no encuentra nuevos agujeros en su cinturón para seguir apretándoselo, casi se convierte en obscenidad y mal gusto leer y ver un domingo a los más ricos de la clase sonriendo a cámara y, en ocasiones, hasta muertos de risa mientras el fotógrafo hace su trabajo enfocándolos y disparando su cámara. Impagable la instantánea de los jefazos de Repsol de jijijajá mientras llenan el depósito de su Audi, porque ya se sabe que los conductores hacen lo mismo cuando miran los precios de la gasolina en el surtidor, especialmente cuando toca puente o inicio de vacaciones y se dispara el litro de combustible sin motivo aparente.
  Para más escarnio, el escenario y el mobiliario de algunas de las instantáneas -caso de Paradores Nacionales- pretendiendo visualizar glamour y riqueza, revuelven la materia gris de los supuestos tontos de la clase. Sí, definitivamente, hay fotos que las carga el diablo. En El Corte Inglés y en Zara lo saben.

1 comentario:

UBE dijo...

Ellos no lo saben pero, no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita... eso lo decía IKEA, ¿no?...

La cara sonriente que tienen es la misma que tienen todos aquellos que hagan lo que hagan, les pagan lo mismo a fin de mes y que, en el hipotético caso de que fuesen despedidos, se irían con un buen fajo debajo del brazo y además a otro puesto con sueldo igual de alto.

That's life my friend... that's life...