lunes, 22 de noviembre de 2010

Todo es posible en domingo

Los domingos ya no son lo que eran, informativamente hablando. Antes, rascar noticias era harto complicado, pero ahora hay que ordenarlas porque no caben todas a la vez ya sea en el periódico o en las escaletas de las radios y televisiones. Además, los estrategas políticos saben que es el día idóneo para dejar caer las malas noticias, aunque quizá sea solamente porque el personal se despierta más tarde o dedica más atención a los partidos de fútbol que a los asuntos políticos.
   Anoche se perfilaba el rescate muchimillonario de Irlanda a costa de toda la Unión Europea, lo que no es precisamente un buen augurio para creer que el final de la crisis económica anda a la vuelta de la esquina. Y ese personal se acongoja y la palabra de similar fonética, por aquello de que primero fue Grecia, ahora Irlanda y Portugal anda ahí ahí, por lo que sólo falta España para cerrar el círculo de las potencias europeas tan recordadas de los chistes de Eugenio. También suena a países del furgón de cola de las votaciones de Eurovisión, aunque la situación económica de la Vieja Europa ni haga gracia ni dé el cante a los millones de parados españoles que se sacaron, a su pesar, el carnet de socios de las Oficinas de empleo.
  Con España preparándose para las fiestas de Navidad a un mes vista, como si aquí los gastos de la fiesta lo pagasen otros, el presidente del Gobierno se presentó este domingo en su diario de cámara -dos largas entrevistas en lo que llevamos de año- para soltar sin anestesia que "el 12 de mayo supe que entrábamos en otra fase de conciencia de la crisis, el efecto llegaba a toda la población". Es decir, que sólo hace seis meses que se cayó del caballo y supo, con el decreto de congelación de pensionistas y salarios de funcionarios, que eso de la crisis económica sacudía a todo hijo de vecino.
  De la larga confesión en El País, José Luis Rodríguez Zapatero no despeja dudas sobre su futuro, a pesar de que le queda por delante únicamente año y medio de legislatura: "Uno tiene el derecho a decidir y a decidir cuándo explica su decisión", lo que traducido significa que ni sí ni no, sino todo lo contrario, o apostar al Barça-Real Madrid colocando en la quiniela un triple. Y sobre la situación en el Sáhara, la mejor manera en estos casos es relacionar siempre la postura del Gobierno atendiendo a aspectos de la seguridad nacional, que eso da mucho empaque y seriedad y hasta cierta patina de patriotismo: "Marruecos es un colaborador activo en la prevención y lucha contra amenazas serias para la seguridad", ha contado Zapatero. Aunque falte el pequeño detalle de recordar que ese colaborador activo no es una democracia sino más bien un régimen cuasi feudal, y ya se sabe que cuando se habla de seguridad y esas cosas viene pero que muy bien algo llamado Estado de derecho, aunque sea por aquello de las garantía de los ciudadanos y las libertades.


   Hace ahora un mes que estrenábamos Gobierno y parece que la remodelación tuvo lugar hace una eternidad. La renovación del Gabinete ha sido ya amortizada y las nuevas caras no han aportado apenas musculatura y reflejos a un Ejecutivo que vive en la isla de Perdidos. Con excepciones como la de un Rubalcaba chico para todo al que se le desinfla por momentos su ubicuidad, ministros como Angel Gabilondo, Rosa Aguilar, Francisco Caamaño, Miguel Sebastián o Cristina Garmendia andan prácticamente en la clandestinidad mediática. Las elecciones catalanas del próximo domingo darán oxígeno al Gobierno si la derrota es dulce, aunque meterá al enfermo en la UCI con ventilación mecánica asistida si la caída es estrepitosa. Todo es posible en domingo, aunque haya que esperar una semana más.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Siempre al pie de la noticia KIKO. M.G