domingo, 31 de octubre de 2010

Adivinos, abstenerse

Los mejores pronósticos son los que se formulan sobre el pasado, ya que los del futurno son tan complicados que se dejan para gente seria y constrastada como Aramís Fuster, Paco Porras y Rappel. Corría 1990 cuando un ministro del Interior llamado José Luis Corcuera vaticinó el fin inminente de la banda terrorista ETA. Y el calendario andaba por el 7 de mayo de 2009 -hace año y medio- cuando una risueña vicepresidente económica, Elena Salgado, declaró vehementemente que la economía española comenzaba a tener "brotes verdes" de recuperación. Corcuera y Salgado son posiblemente el público deseado por las casas de apuestas que buscan esquilmar los bolsillos de sus clientes. Pero, de momento, estos florecientes negocios andan centrados en el deporte y no saltarán a la política, aunque la idea no parece del todo descabellada.
   Visto lo visto, el país reza para que nadie del Gobierno salga a escena en los 18 meses que quedan de legislatura para poner fecha de caducidad a las dos asignaturas pendientes: la crisis económica y el terrorismo de ETA, aunque esta última la vienen arrastrando los distintos ejecutivos desde el curso 1968/69.
   Es alentador que, aunque tarde, el Gabinete Zapatero haya modificado su estrategia de comunicación con respecto a los datos económicos. Quizá en Moncloa se han fijado como modelo a seguir en un hombre de éxito como Vicente del Bosque, personaje público que exuda modestia, tesón y prudencia a cada paso. De otra forma no se entiende la reacción del presidente del Gobierno cuando se paró ante los medios este viernes para valorar la reducción del paro en 70.000 personas según la EPA del tercer trimestre, -aunque El Mundo tome el papel de aguafiestas para subrayar que en ese periodo subió en 90.000 el número de nuevos funcionarios-. Zapatero, lo dicho, sorprendió a propios y extraños al no colgarse una medalla, lanzar las campanas al vuelo o aventurar el epílogo de la crisis por el dato de la EPA. Todo lo contrario. Habló de "calma y prudencia" al tiempo que remachó que queda mucho camino para la recuperación económica. Los periodistas que le escuchaban en directo se pellizcaban y en Génova 13 la dirección del PP se miraba con estupor: el presidente empieza a coincidir con lo que opina la calle sobre la crisis, aunque la espera haya sobrepasado los tres años.
   Al igual que en los cuarteles se accede bajo el clásico Todo por la patria, no sería mala idea instalar carteles con el lema Adivinos, abstenerse en los accesos de los principales despachos del Palacio de la Moncloa y los ministerios de Interior y Economía. Si Aramis Fuster, Paco Porras y Rappel pretenden querellarse por intrusismo profesional, que el blanco de su acción legal sea el fallecido pulpo Paul y no el jefe del Gobierno, el responsable de la lucha contra ETA y la vicepresidenta que redacta los Presupuestos generales del Estado.

sábado, 30 de octubre de 2010

Fotos que carga el diablo

Un dirigente político sin fotos no existe. Así de claro y así de crudo en esta sociedad de la información donde la urgencia y la inmediatez han derrotado por goleada a otras consideraciones periodísticas. Los asesores de imagen disponen de sus normas internas cuando saben que su patrocinado va a situarse bajo los focos y a tiro de los flashes. Siempre hay aspectos que no se pueden evitar y que los reporteros gráficos propician mejor que nadie, como la instantánea de un pez gordo del que se rumorea su dimisión y que cae retratado en un inocente pasillo justo cuando pasa por delante de un cartel donde reza Salida de emergencia. Hay algunas fotos que por derecho propio pertenecen al Museo de los Errores, caso de la del socialista votando con los pies en el Senado mientras Gaspar Zarrías lo hacía por él y por el compañero ausente en el Senado o la del popular Javier Arenas, acomodado en un sillón del Hotel Palace, mientras lee la prensa económica y le sacan lustre a los zapatos. Sus extremidades inferiores se llevaron los titulares y ellos el escarnio.
 Los dos personajes que aparecen en la imagen que ilustra este texto no pasaban, casualmente, por una mesa de mariscos con poca pinta de ser falsos como el atrezzo del pavo de Bush en Acción de Gracias. Los comensales de la feliz instantánea son el portavoz de Izquierda Unida y teniente alcalde en el Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos -que posa a la derecha para la posteridad- y el ex gerente de Mercasevilla, Fernando Mellet. Ambos acudieron por asuntos laborales a una Feria del Marisco en Bruselas y, claro, la foto de marras no podía visualizarse en la mesa de un Burguer King de la capital belga. Como ya habrán malpesado, ninguno de los dos abonó de su bolsillo la factura de la mariscada. Y sí, también han dado en el clavo, el festín salío por un pico - se habla de unos 1.000 euros- y a falta de la confirmación ofcial fue abonado con dinero público.
   Rodrigo, hasta hace un meses vicepresidente de Mercasevilla, no atraviesa su mejor momento. Como Fernando Mellet -curiosa la coincidencia fonética con el Félix Millet que saqueó el Palau de la Música-, su nombre viene salpicado por una presunta corruptela de libro que protagoniza el mercado de abastos hispalense en la venta de terrenos a una constructora. En breve declarará ante la juez que investiga el caso.
 Se equivocan si piensan que el portavoz de IU ha pedido excusas tras publicarse la foto fechada en abril de 2008, cuando el escándalo de Mercasevilla se maceraba. Más bien lo contrario. Ha tirado del manual del político pillado in fraganti para afirmar que estamos ante una "campaña oculta" que se llena "a diario con falsas noticias, medias verdades y tergiversaciones manipuladas".
     Recuerden ponerse en lo peor y a cubierto si observan a un dirigente político metido en un sucio fregado que se defiende hablando de campañas orquestadas, acosos y derribos, persecuciones, carnicerías y linchamientos personales. De momento, eso hay también que aplaudirlo y tenerlo en consideración,  Rodrigo Torrijos no ha acusado a los medios de haber utilizado el photoshop en la imagen con la que le identificarán de ahora en adelante en el resto del país.

viernes, 29 de octubre de 2010

Ganar el Euromillón sin jugar

Hoy viernes a la ex vicepresidenta primera del Gobierno le tocará el Euromillón. No ha sellado el boleto pero da igual. María Teresa Fernández de la Vega, vaya por delante, ha salido del Gobierno en lo peor de la crisis con la cabeza alta y con división de opiniones en los tendidos. Todo un éxito en los tiempos que corren, en los que otros han sido corridos a gorrazos con lluvia de almohadillas incluida.
   Hace ni cinco meses el Ejecutivo se apretó el cinturón. En el caso de Fernández de la Vega se tradujo en una reducción de sueldo del 15%, por lo empezó a cobrar 73.000 euros anuales. Pero ha durado poco con la nómina menguada. La ex número 2 de Zapatero pasa hoy por los papeles del Consejo de Ministros, ya que en su reunión habitual el Gabinete dará previsiblemente el visto bueno a su nombramiento como miembro del Consejo de Estado. En el cargo que estrena se embolsará 110.000 euros, lo que significa un aumento superior al 50% con respecto a la paga por sudar en el cuarto de máquinas del Palacio de la Moncloa. El Euromillón de este viernes le deja por tanto nuevo destino, mayor calidad de vida, menos estrés y responsabilidad, y un sueldazo de impresión.
 Pero si dan por hecho de que perder galones y bajar en el escalafón laboral de la administración pública es sinónimo de menor retribución, ustedes es que son unos auténticos ingenuos. Beatriz Corredor y Bibiana Aído han tomado esta semana posesión como secretarias de Estado de Vivienda e Igualdad, respectivamente, tras echarse el cierre a sus ministerios de quita y pon. Sus nóminas -que también disminuyeron un 15% en junio- han pegado ahora un estirón para escalar de los 69.000 euros anuales a los 100.000. Esto es también cantar bingo desde casa sin compran el cartón y sin que nadie proteste en la sala. En la oposición hay también casos que suscitan envidia y admiración entre los ciudadanos, como los 241.000 euros que amasó en 2009 la popular María Dolores de Cospedal, aunque un buen bocado del montante -167.000 euros- provengan de las arcas del PP. Su jefe Rajoy, recuerden, se escabulló cuando en el programa Tengo una pregunta para usted le inquirieron sobre su dinero a final de mes.
   Que los sueldos de demasiados políticos son indecentes se da por descontado, pero en plena crisis se echa en falta un esfuerzo -la palabra más usada por los gobernantes- para que al menos el panorama no sea tan y tan sangrante. Sobre todo teniendo en cuenta las rebajas salariales de los funcionarios y tras conocer que el Consejo de Estado -sí, la institución donde recala De la Vega- propone indemnizar con 550.000 ridículos euros a un gaditano que cumplió 13 años en la cárcel al ser condenado por una violación que no cometió. El hombre inocente -ahora casi en la indigencia- y al que el Estado arruinó la vida, será resarcido con unos sonrojantes 110 euros por cada día que pasó en la celda de una cárcel. La comparación puede caer en la pura demagogia. Pero es tan real como dolorosa e injusta.

jueves, 28 de octubre de 2010

Empacho mediático

Dicen las malas lenguas que Paco Lobatón ha recibido días atrás el encargo de rastrear en la prensa española a un tal Barack Obama, de profesión presidente de Estados Unidos. Lobatón ha declinado la propuesta porque sabe que el próximo 2 de noviembre -Día de los difuntos, para más señas- el país de las barras y estrellas celebra elecciones al Congreso, y gane o pierda, el inquilino de la Casa Blanca comenzará este fin de semana su reaparición en los medios de comunicación, ya sea en portadas o en páginas interiores menos lustrosas. Estos comicios son para presidente demócrata lo que las catalanas de noviembre para Zapatero: la constatación del éxito o el fracaso de sus políticas en el ecuador de sus mandatos.
  Obama se ha desinflado, periodísticamente hablando. No es un angel caído pero casi mejor que se lo examine el médico porque los síntomas empiezan a ser angustiosos A mi pesar, porque también celebré su victoria en las urnas hace dos años, pero el presidente de EE UU anda de capa caída desde hace meses y cuando la actualidad se posa en él es para noticias tan negativas como la filtración de los documentos de Wikileaks. Mejor quedarse en la sombra que tomar el rol de protagonista invitado de un escándalo sobre la sangría de Irak, el Vietnam norteamericano del siglo XXI. Para ver con profusión el apellido Obama en los medios españoles hay que echar la mirada al verano pasado....con la visita de su esposa Michelle a Marbella y alrededores.
  A la espera de que la conjunción planetaria Zapatero-Obama profetizada por Leire Pajín sea retratada en España en los 18 meses que quedan de legislatura, el presidente español ha dejado la pista libre a un Rubalcaba al que se ve crecido, quizá porque juega con cartas marcadas en el debate sobre el hipotético anuncio de un abandono de las armas de ETA que llegaría antes que el anuncio de la Lotería de Navidad.
  En los próximos días continuaremos con el empacho de Rubalcaba a cada paso que demos, no en vano el súpervice presidirá el Consejo de ministros de Moncloa por ausencia del capataz. No se preocupen, porque queda poco para que los periodistas aparquemos la sobrexposición que le dedicamos desde la crisis de Gobierno para fijarnos en otro rostro público. Somos así de previsibles, y si no que se lo pregunten a Tomás Gómez, ganador de las primarias socialistas de hace ni un mes y al que hay que buscar ya en las páginas de Local de la prensa de Madrid. Llevamos dos meses de un curso político en el que Zapatero y Rajoy parecen desempeñar el papel de actores secundarios. Mientras tanto la película de la crisis sigue inamovible en cartel, con la EPA que aterrizará mañana contabilizando el número de espectadores forzados a verla desde el sofá de sus casas.

miércoles, 27 de octubre de 2010

La sensibilidad no se compra

Estela Calduch tenía 25 años y estudiaba en la Facultad de Económicas y Empresariales de la Universidad Rovira i Virgili. Trabajaba como empleada en una oficina de barrio del Banco Santander en la localidad tarraconense de Cambrils. Este lunes el cajero de la entidad se ausentó para una gestión familiar y Estela ocupó su puesto temporalmente. Esa mañana la bala de un atracador acabó con su vida. Su cuerpo recibó ayer por la tarde sepultura en Sant Carles de la Rápita, su pueblo natal.
   Que se sepa por las crónicas periodísticas, el máximo responsable del banco no apareció por el sepelio de Estela, la joven empleada de su compañía. Tendría a buen seguro otros quehaceres más importantes en su agenda de trabajo para perder unas horas a bordo de su jet privado y fijar rumbo a Cataluña para consolar a la familia.
  Las grandes y no tan grandes empresas dedican anualmente cantidades millonarias a campañas de publicidad, imagen y comunicación para llegar tanto a sus clientes como a los que desea contar como tales y para dar valor a sus marcas. Spots en televisión en horario de máxima audiencia, páginas y páginas enteras a todo color en periódicos de tiradas nacional, merchandising, publicidad en Internet...qué les voy a contar que no sepan. En ocasiones, en muchas ocasiones, son los pequeños detalles -y muy baratos, créanme- los que calan en los clientes.
   La sociedad, y especialmente los consumidores, poco a poco van conociendo sus derechos y su capacidad para hacerse oir ante los atropellos y tomaduras de pelo de algunas empresas, aunque les cueste tiempo y parte de su dinero. Por ejemplo, cada vez cuela menos cuando una ciudad sufre un apagón y la eléctrica de turno habla de "sólo 1.000 abonados afectados". Efectivamente, mejor utilizar el término abonado que el de personas, que así el número es infinitamente menor. Llegará el día que se atrevan a difundir una nota de prensa donde se recoja que "el apagón de anoche sólo afectó a un abonado de Madrid y el suministro se reestableció en 90 minutos", aunque ese abonado sea el Real Madrid en sus instalaciones del estadio Santiago Bernabéu, justo a la hora de su partido con el Barcelona y con medio país pendiente de la televisión. Pero sólo era un cliente. Como Estela, que sólo era una empleada.
 

martes, 26 de octubre de 2010

Se vende burra

El único aspecto positivo de la crisis económica es que ha alejado a ETA del centro del debate nacional y, de paso, ha metido a la banda terrorista en otra crisis, en este caso interna, de la que nadie quiere que salga ni que aviste siquiera una leve recuperación. Por eso supone un error de cálculo que el Gobierno meta con calzador la discusión sobre el fin del terrorismo en la agenda del día y que los del hacha y la serpiente vuelvan a ocupar titulares. Expertos en la materia y neófitos dan el mismo análisis del paciente llamado ETA: anda en la UCI con ventilación mecánica asistida, su salud empeora día y en la sala de espera se detectan menos familiares y amigos cada día que pasa. Sólo hay que esperar un desenlace que llegará y, nunca, precipitar los acontecimientos.
   Dicho lo cual, a quienes se han empeñado nuevamente en sacar a ETA a la agenda política habría de enviarles el CIS por mensajero y a portes debidos el último de sus barómetros, hecho público hace apenas unos días. Según esta macroencuesta y en lo referido a los principales problemas que existen en España, los consultados señalan al paro y la situación económica (78%) como puntales del ranking que nadie quiere encabezar. La banda terrorista es colocada por un escuálido 0,6% como el problema número uno del país a día de hoy.
   Pero el barómetro del CIS arroja otros titulares sintomáticos que devuelven la confianza a los que desconfían este tipo de estudios. Agárrense que vienen curvas: el Gobierno, los partidos, la clase política y la inmigración son percibidos -con amplia diferencia- como problemas más importantes que ETA y el terrorismo, preocupación ésta última que es equiparada con la educación, la corrupción y la crisis de valores.
   La democracia española lleva desde su nacimiento esperando el fin de la banda terrorista pero ahora -quizá mal que nos pese- el foco se ha puesto en la economía ante la debilidad manifiesta de los etarras. "¿Qué opción prefiere actualmente, el fin de la crisis y la recuperación o la disolución de ETA?". Si el CIS formulase la pregunta las respuestas irían seguramente en la dirección que ya se intuye. Sorpresas, las justas, como ese marciano 0,1% que en el pasado barómetro responde que la situación política y económica del país es "muy buena". El entorno etarra pretende últimamente vender una burra al Gobierno, como ese 0,1% de los encuestados.

lunes, 25 de octubre de 2010

Los partidos rompecorazones

Hay que buscar con lupa al político que suela defender los programas del corazón que han tomado al asalto los horarios estelares de las cadenas privadas. Este tipo de televisión desembarcó con toda su fuerza a finales del siglo pasado y, lo que pareció como una moda pasajera, se ha convertido en el motor de la programación en el caso de Telecinco y Antena 3. Programas como Sálvame de luxe, La noria y Dónde estás corazón cuentan con audiencias millonarias, con espectadores de todas las tendencias, edades, sexos y clases sociales imaginables. O lo que es lo mismo, potenciales votantes a los que poder enviar mensajes a través de lo que en principio son meros espacios de entretenimiento.
   Si cuando estalla una guerra la primera víctima es la verdad, cuando se acercan las campañas electorales el primer damnificado es la hemeroteca del político. Del color que sea. En los cuarteles generales de las principales formaciones es tiempo ahora de listas y de ir engranando la maquinaria electoral con el objetivo de acercarse al pueblo llano, ese que sigue con fidelidad las crónicas del corazón a través de la pequeña pantalla. Por eso en la hoja de ruta de los candidatos se abrirán huecos para pisar los platós de los programas del corazón y someterse a entrevistas de las reinas de la mañana.
   Esa función no la cumplen ya los telediarios. Pepa Bueno, Matías Prats y Pedro Piqueras dejan ese papel a colegas como Ana Rosa Quintana o Jorge Javier Vázquez. No en vano, La noria que mueve en Telecinco Jordi González ha contado como invitados estrellas a políticos de peso como José Blanco y Tomás Gómez. El sábado por la noche el turno fue para José Montilla, con una audiencia media de 1,5 millones de espectadores. Al principio rechina ver al ministro de Fomento, al jefe de la Generalitat de la Cataluña y al líder del PSM compartir escaleta con Belén Esteban, pero todo es ponerse.
  La sociedad que critica la telebasura no aguanta ver en sus televisores a la Esteban y su troupe pero no cabe duda que su lenguaje crudo y llano cala en millones de españoles, los mismos que provocan cada cuatro años que la balanza se desnivele hacia la derecha o la izquierda en las urnas. El alcalde de Valladolid y su exabrupto sexista o el ministro Blanco levantando risas maliciosas ayer al hablar del "plumero" de Rajoy son material de primera para el debate de barra de bar y los periódicos que forman opinión, pero también para ese tipo de espacios. A este paso no se extrañen si en las próximas campañas electorales hay codazos para meter a los candidatos en programas televisivamente incorrectos.

domingo, 24 de octubre de 2010

Botín y Del Bosque son la clave

Acaba de cumplir hace unos días 76 años y en vez de estar mirando obras en las calles, llevando los nietos al colegio o paseando y jugando a la petanca y las cartas sigue al frente del banco español líder y una de las compañías más admiradas del mundo. Emilio Botín está que se sale y a buen seguro que se echa unas risas cuando en los resúmenes de prensa aparecen los debates del retraso en la edad de jubilación. Que se lo digan a él.
  El presidente del Banco Santader habrá leído esta mañana la encuesta que publica El Mundo y que da una ventaja estratosférica de 12,5 puntos del PP con respecto al PSOE. Y también se habrá reído por lo bajo. Porque, no se engañen, ni los sondeos del CIS, los de los principales periódicos o las internas de los partidos. La verdadera encuesta para conocer al vencedor de las elecciones generales de 2012 es Botín.
   La foto de Zapatero o Rajoy al lado de banquero en los próximos meses vale más que una batería de leyes en el Parlamento, un millón de encuestas favorables y un goteo de casos de corrupción en terrenos del adversario político. Botín predijo antes que nadie el cambio de poder en 1996 con el triunfo por los pelos de Aznar. Idem en 2008 con Zapatero.
La crisis económica le pilló, como a casi todos, con el pié cambiado pero su negocio marcha viento en popa. Su válvula de escape en estos años ha sido la Fórmula 1, a la que ha regado de millones con sus patrocinios a McLaren y Ferrari. Aquí también ha elegido caballo ganador, con los títulos de Hamilton y Button en la escuderia británica y, ahora, con Alonso acariciando su tercer entorchado tras la victoria del asturiano con su Ferrari hoy en Corea del Sur. Al mismo tiempo, ha ido adquiriendo bancos rivales como el que hace la compra rápida con una cesta en el supermercado del barrio.
  Botín sabe que su foto junto a los líderes del PSOE y el PP valen ahora más que nunca, con las catalanas a la vuelta de la esquina y las municipales en el horizonte. Además, el posible nuevo campeonato de Alonso será en parte cosa suya, con lo que su imagen de hombre triunfador subirá como la espuma. Los dirigentes políticos ansían fotos al lado de líderes, y Botín es uno de ellos. El presidente del Santander no entrará previsiblemente en el escenario de las precampañas electorales que se avecinan, por eso quizá habrá que prever que PSOE y PP intenten acercar a sus mítines a deportistas de éxito, que de esos tenemos para dar y regalar. Habrá bofetadas en Ferraz y Génova por arrimarse a los futbolistas de las selección española, aunque el que de verdad cala en el electorado se llama Vicente del Bosque, paradigma de la humildad y la modestia. Y ganas de estrechar bajo los focos la mano de Botín, cántabro como un tal Alfredo Pérez Rubalcaba.

sábado, 23 de octubre de 2010

Esperando un relevo

Si el ¡Hola! dedica todo un atracón de páginas esta semana -más de 100- al enlace del hijo de Naty Abascal, hoy El Mundo llega a los kioscos publicando hasta tres páginas completas de la polémica abierta por el todavía alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva -en la imagen-, que como saben días atrás se pasó de frenada en una chabacana alusión sexista sobre la ministra Leire Pajín. Y lo que te rondaré alcalde, a menos que se cumpla la norma no escrita del Periodismo según la cuál se cambiará de tercio justo en el instante en el que a otro político se le caliente la boca y suelte una perla similar. Y eso está al caer.
  La prensa de mañana domingo traerá a buen seguro las primeras entrevistas en profundidad con los nuevos ministros. O lo que es lo mismo, una ocasión perfecta para que la bisoñez de algunos y la euforia en otros les empuje a dejar unos titulares de los que se arrepetirán hasta que dejen el cargo. Siempre ocurre así. Por ejemplo, a Bibiana Aído le perseguirá lo de 'miembras' hasta el final de sus días en política. En definitiva, las declaraciones que más chirrían en labios de los ministros se difunden en prensa cuando todavía no saben cuál es el código postal de su sede -y eso que esta es fácil, ya que sin excepción tienen el 28071 de Madrid- y no están del todo ubicados en su despacho, sin un jefe de Gabinete y un director de Comunicación que le bajen de la nube a la que acaban de subir por el dedazo presidencial.
 Si pasan el corte de mañana en prensa, el segundo puerto es indefectiblemente el de las entrevistas radiofónicas. Allí el listón anda colocado alto ya que no es lo mismo hablar con un redactor a gusto en la moqueta del despacho que hacerlo ante cientos de miles de oyentes que esperan el primer resbalón. La tercera etapa, y casi definitiva, se fija para su primera aparición desde la tribuna del Congreso de los Diputados o en Comisión parlamentaria.
   Rubalcaba es perro viejo, Pajín tampoco es nueva en plaza -aunque su oratoria es más bien titubeante-, Rosa Aguilar viene ya fajada y con currículum, lo mismo que Trinidad Jiménez o Ramón Jáuregui. Por eso el que quizá ha de pisar con pies de plomo en su arranque frente a los medios de comunicación es Valeriano Gómez, titular de la cartera de Trabajo. Zapatero los ha dejado bajo los focos y desde el PP esperan como agua de mayo una boutade gruesa de ministro para alejar de los focos al alcalde de Valladolid. Se admiten apuestas de quién cogerá a su pesar el relevo a León de la Riva.

viernes, 22 de octubre de 2010

Objetivo equivocado

Hubo un tiempo no muy lejano en el que los actos más peregrinos del ministro de turno tenían cabida asegurada en los telediarios de todas las cadenas. Aquello, afortunadamente, se acabó, aunque las televisiones han convertido sus informativos en lo que se viene a llamar infoentretenimiento y que en cristiano significa mucha noticia de relleno, tipo la paella que entra en el libro Guinness o el calendario benéfico de los bomberos de Cuenca. Lo más grave es que estos contenidos tan sesudos se cuelan en el minuto 15 de la escaleta y no en una cola de salida.
  Aunque no lo parezca todavía, lo anterior viene a colación tras lo expresado por Zapatero tras anunciar sus cambios de Gobierno al afirmar que se ha guiado por la "extensa experiencia" y la "gran capacidad de comunicación" de las nuevas caras ministeriales. De momento, se ha constado que en los primeros pasos públicos del ejecutivo Rubalcaba sigue siendo el rey de la comunicación y que el ministro de Trabajo no es precisamente la alegría de la huerta cuando se coloca frente a un micrófono.
  Siempre he considerado que una excelente comunicación no depende ni mucho menos del dominio del político en hacerla llegar al público, sino más bien de que la mercancia que venda sea de calidad e interesante. Si echamos un vistazo al archivo de las notas de prensa que todos los ministerios cuelgan en sus webs comprobaremos cómo el 99,9% de ellas son tan intrascendentes y tan poco atractivas para los periodistas que no se harían un hueco ni en un breve de El Socialista.
  Zapatero se equivoca si enarbola el cartel de "es la comunicación, estúpidos" a la hora de poner desde hoy los deberes en el Consejo de Ministros de Moncloa. Más bien debería hacer caso al asesor que convirtió a Bill Clinton en un caballo ganador frente a Bush en 1992 cuando acuñó aquello de "es la economía, estúpidos" para hacer ver al político demócrata cuál era su prioridad si pretendía acomodarse en el despacho oval de la Casa Blanca. Mal que le pese, Zapatero no tiene un problema de comunicación sino más bien económico. James Carville, el asesor que le cantó la gallina a Clinton, seguro que hoy le aconsejaría lo mismo al presidente español.

jueves, 21 de octubre de 2010

Errores y horrores

Ya se sabe que los pasteleros tapan sus errores con crema, los periodistas con tinta, los médicos con tierra y los políticos, como no los cometen, llegado el caso extremo se limitan a rectificar en contadísimas ocasiones. Viene esto al caso por la marcha atrás que se ha visto forzado a engranar el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva (PP), tras saludar a la nueva ministra de Sanidad Leire Pajín declarando, en lo peor de un lenguaje sexista que no mejoraría ni Torrente en su próxima película: "Cada vez que le veo la cara y esos morritos... pienso lo mismo". El político popular ha rectificado, pero en vez de agachar la cabeza y pedir perdón con humildad, ha seguido descalificando a Pajín por su imagen al recalcar que el físico de la ministra le recuerda "a un personaje de dibujos animados".
 El PSOE, que en esto sí que es un partido cohesionado y una verdadera piña, ha sacado toda su artillería pesada para venir a exigir a Rajoy que León de la Riva se vaya a su casa y ejerza de nuevo su profesión, que para más señas y abundar en el escarnio es la de ginecólogo. Si no se han fijado, llama la atención la doble vara de medir que existe en la esfera política dependiendo del partido del bocazas de turno a la hora que lanza un exabrupto sexista. Parece como si la pena fuera capital en el caso de ser vertido por un popular y venial si el protagonista de la metedura de pata posee el carné de Ferraz.
  En lo periodístico, Onda Cero se ha cubierto de gloria en este episodio. Las polémicas manifestaciones del alcalde fueron vertidas ayer en los micrófonos de su emisora en Valladolid. Y no han trascendido hasta primera hora de la tarde de hoy, cuando han sido recuperadas por una cadena de la competencia y ocupado los principales titulares de las ediciones digitales de El País y El Mundo. A las 15:15 horas de esta tarde fui incapaz de ver las declaraciones de León de la Riva en la web de Onda Cero, donde en la batería de las noticias de las 16:00 sus servicios informativos seguían mudos al respecto.
   Si ya de por sí resulta complicadísimo para una radio dar una exclusiva, que tenga que venir la competencia para difundir una que te pertenece, la cosa es como para mirárselo. Que también se lo mire el alcalde vallisoletano. Lo suyo, sumado al micrófono abierto que ha cazado a De Cospedal y Arenas hablando bien del nuevo Gobierno, no lo mejora ni un guión de los Monty Phyton. ¡Vaya tropa!, habrá repetido de nuevo y a su pesar Mariano Rajoy.

La vanidad que pagan otros

Los artistas de retratos al óleo se frotan hoy las manos, nunca mejor dicho, porque hay curro a la vista. Con la salida del Gobierno de Fernández de la Vega, Moratinos, Espinosa, Aído y Corredor se encargarán en breve los cuadros de cada uno de ellos para mayor gloria de las galerías pictóricas ministeriales. No sé cuando y cómo, pero en España se hizo tradición que cada ministro entrante encargue ipso facto un cuadro de su antecesor en el cargo para colgarlo -no sean malpesados- en un lugar preferente de la sede ministerial. Por supuesto, la factura la paga el contribuyente, no el homenajeado. La idea también cuenta con mucho éxito en ayuntamientos, diputaciones y gobiernos autonómicos.
   Ya verán cómo la estéril iniciativa se vuelve a cumplir y que la tijera de la poda presupuestaria no saldrá del cajón para detener esta incongruencia. Con los tiempos de crisis que corren, propongo que el cuadro al óleo del ministro de turno se elimine con efectos incluso retroactivos, o bien que para ahorrar se sustituya la obra de arte por una foto digital y que sólo nos cueste el marco -uno sencillo de Ikea- el papel y el cartucho de tinta.
   Cuando esta tarde desembarquen en sus ministerios en los coches oficiales, el bedel de la entrada les abrirá la puerta y, como siempre que llega un nuevo jefe, pensará para sus adentros: "Aquí llega el interino". Pero los ministros en ocasiones se creen eternos y pecan de vanidosos -caso de los cuadros de marras-, que es posiblemente el peor pecado en el que puede caer quien se ocupa de la cosa pública.
  Cambiando de tercio, y aprovechando que la ley de memoria histórica elimina en las calles símbolos de la dictadura, bien quedaría otra que pusiera fin a las placas que los gobernantes corruptos han dejado esparcidas a su paso. Seguro que ex presidentes autonómicos como Gabriel Urralburu y Jaume Matas, ex alcaldes como Julián Muñoz o ex altos cargos como el inefable Luis Roldán, inauguraron en su día placas en las que aparecen sus nombres para mayor gloria y vanidad. La lista de afectadas sería tan abultada que habría que poner en marcha otro Plan E para retirarlas.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Cuando el que pierde gana

La sorpredente -por inesperada- crisis de Gobierno conocida al alba me lleva a reflexionar sobre el hecho de que la política es un terreno que no se ajusta a las convenciones ni a los protocolos que rigen en otros sectores. Y me refiero al hecho de que un perdedor en lo político puede transformarse en un claro triunfador sin tener el engorro de esperar a una nueva convocatoria electoral. Me explico. Miguel Sebastián, flamante ministro de Industria, aterrizó en el cargo tras estrellarse en las municipales madrileñas frente a Gallardón. Trinidad Jiménez se la pegó en las primarias ante su compañero Tomás Gómez, y en apenas tres semanas ha pasado de titular de Sanidad a tomar las riendas de Asuntos Exteriores, una de las carteras más apetecidas de un Gobierno. Rosa Aguilar cayó derrotada en detrimento del PP en las elecciones a la alcaldía de Córdoba, pero IU gobernó en su único bastión gracias a un pacto con el PP. La alcaldesa dio la espantá  de la coalición hace bien poco para saltar al ejecutivo socialista andaluz como consejera de Obras Públicas y, esta mañana, se ha despertado como ministra Medio Ambiente y Agricultura.
  Por lo que ven, tres claros ejemplos de que en política perder significa en ocasiones ganar y dar lustre al currículum. Si me apuran, Alfredo Pérez Rubalcaba pertenece al mismo grupo. El trinitario hombre fuerte del Gobierno como vicepresidente, portavoz del ejecutivo y ministro del Interior se sitúa como principal candidato para relevar a Zapatero en 2012. Auténtico diputado Willy Fog, lo ha sido sucesivamente por Toledo, Madrid, Cantabria y Cádiz, en la provincia andaluza venció a los populares en 2008 aunque sólo por un escaño de diferencia. Y gracias. Pero es uno de los tíos más listos que he visto en política, a eso no le gana casi nadie, sobre todo en su relación con los medios de comunicación. Sus ruedas de prensa como portavoz prometen.
 La crisis de Gobierno deja a esta hora abiertos numerosos interrogantes, como el destino político que depara a Fernández de la Vega -la gran derrotada-, Moratinos o Bibiana Aído. Y sorpresas como la continuidad de Cristina Garmendia como ministra de Ciencia e Innovación, porque aunque no estén al tanto, ese ministerio existe.
   PD.//14.30 PM//Se confirma que De la Vega se instala en el Consejo de Estado -para muchos un cementerio de elefantes previo a una ubicación definitiva-, mientras que Aído y Corredor se convierten en secretarias de Estado de Igualdad y Vivienda, respectivamente.O sea, que se van pero se quedan en un movimiento inedito hasta ahora en las crisis de Gobierno.

martes, 19 de octubre de 2010

El Consejo Audiovisual Estatal que no llega

España es, creo que con Liechtestein, Andorra y alguna potencia similar-, el único país europeo que carece de un Consejo Audiovisual de ámbito estatal para atajar malas prácticas en radio y televisión y en defensa de la audiencia. Hasta hace bien poco, todos los partidos políticos de peso defendían su creación, aunque recientemente el PP ha reculado en sus posiciones iniciales. Sin embargo, no se me borra una entrevista que mantuve en el Congreso hace unos años con un diputado y ahora destacado dirigente popular, en la que me topé con una adalid del bautizado recientemente como Consejo Estatal de Medios Audiovisuales -CEMA-, un organismo previsto por el Gobierno ZP pero que quizá por aquello de la crisis anda arrinconado en un archivo de "asuntos pendientes" del Palacio de la Moncloa.
  En las cadenas de televisión -sobre todo privadas- se teme al CEMA más que a un nublao. Y es así porque saben que cuando se constituya se pondrá fin a estrategias que siempre desembocan en la defensa de sus intereses empresariales en detrimento de la audiencia que les da su razón de ser. Por eso, intentan engañar al personal alertando de que ese organismo -que ya funciona en algunas autonomías- es una especie de Inquisición que traerá censura pura y dura. Y no es eso.
  Un Consejo Audiovisual se marca como objetivo esencial no permitir más atropellos de cadenas que se saltan la ley a la torera porque saben que les sale rentable y barato. ¿Quieren ejemplos? Despacharnos bloques publicitarios y de autopromoción interminables o recurrir a la contraprogramación cuando les viene en gana. ¿Quieren un ejemplo práctico? Pues Telecinco, cuando hoy cambia el estreno de su telefilme sobre los Príncipes de Asturias para torpedear la puesta de largo el mismo día de una serie de romanos en su rival Antena 3.
  El CEMA echará a andar para perseguir estas pácticas -que nada tienen de censura previa- e intentar evitarlas.  Las cadenas nunca abanderarán su puesta en marcha, porque tampoco un conductor infractor desea ver a la Guardia Civil de Tráfico en la carretera o un defraudador escuchar en la radio la campaña anual de Hacienda para la declaracion de la Renta. El Consejo Audiovisual Estatal continúa de momento como el stand by de un televisor.

El Vaticano imparte clases de modernidad

De un tiempo a esta parte he considerado que la actitud de la Conferencia Episcopal es en buena parte responsable de que decaiga la afición a pisar una iglesia o acercarse a Dios. Quién me iba a decir que el Vaticano, sí, sí, el Vaticano, me iba a venir a dar la razón a través de L'Obsservatore Romano, su periódico no oficial pero sí oficioso. ¿Cómo lo ha hecho? Pues publicando un artículo que es el no va más de la progresía y la modernidad teniendo en cuenta, para empezar, que no se demoniza a la televisión sino que se alaba a uno de sus productos emblemáticos como es la exitosa serie Los Simpson.
  El diario vaticano explica que Homer y Bart "son buenos católicos", aunque reconocen sus defectos, y que los dibujos animados de los personajes amarillos de Springfield "es de los pocos programas de televisión donde la fe cristiana, la religión y la necesidad de Dios son temas recurrentes", no en vano es habitual en sus capítulos contemplar a  los Simpson rezando a la mesa o acudiendo a misa.  Y eso que el cabeza de familia ha soltado sobre el particular frases como: "¡No soy un mal tipo! Trabajo duro y quiero a mis hijos. Entonces, ¿Por qué tengo que pasarme medio domingo escuchando cómo voy a ir al infierno?". Es Homer en estado puro, el mismo que incordia siempre que puede a su vecino, el capillita y ultrareligioso Ned Flanders.
 Mientras esto pasa en el Vaticano, desde Madrid la Conferencia Episcopal la vuelve a tomar con Halloween, una festividad que antecede en el calendario al día de Todos los Santos y que cala gracias al marketing de las grandes superficies y sus ansias lógicas de hacer caja con lo que sea. Si el año pasado desde la jerarquía eclesiástica se advertía sobre su "trasfondo anticristiano" y "pagano", ahora han tenido la ocurrencia de animar a los niños -auténticos protagonistas de Halloween- para que se disfracen de santos en vez de acicalarse con ropas divertidas de brujas, esqueletos o muertos vivientes para pedir chucherías casa por casa. Lo dicho, quitan la afición.

lunes, 18 de octubre de 2010

Foto de la recogida de piñas

A la espera de que se edite el diccionario Políticamente correcto/Español/Políticamente correcto, proponemos desde estas líneas un nueva entrada para esa obra tan esperada pero que nunca veremos en las librerías. Se trata de "hacer una piña", que se traduce al castellano como "prietas las filas" siempre que la fase proceda de labios de un dirigente político, caso de Leire Pajín cuando habló de la piña del PSOE tras la victoria en las primarias del PSM de Tomás Gómez frente a Trinidad Jiménez, candidata de Zapatero.
  Si Alfonso Guerra acuñó aquello de que "quien se mueve no sale en la foto", el presidente del Gobierno ha dejado para la posteridad -tras un encuentro con el rey de Marruecos- que "lo importante es la foto". Pues bien, para creernos esa piña socialista echamos en falta una instantánea de Zapatero y Gómez, ya sea en su versión abrazo o su modalidad estrechamiento de manos en lo alto de una escalinata con banderas al fondo.
   Quizá la primera oportunidad para esa foto que no llega fue el desfile de la Fiesta Nacional pero, que se sepa, Gómez no se dejó ver el día 12 ni por la Castellana ni por la recepción posterior en el Palacio Real. El candidato al sillón de la Puerta del Sol lleva un par de días missing, a lo mejor para que se nos pase el empacho de su multipresencia en los medios. Llamó también por ejemplo la atención que no participase este sábado en una iniciativa del diario El Mundo en la lucha contra la violencia de género, sobre todo porque en el reportaje del suplemento M2 desfilaban muchos jefes de la política madrileña. Menos él. Tal vez sea su venganza al periódico que le ninguneó durante meses, vaya usted a saber. Pero tampoco El País ni menos todavía el Abc han tratado nunca informativamente a Gómez con alfombra roja. Más bien todo lo contrario.
  Se echa de menos la foto Zapatero-Gómez para que nos creamos lo de la unión interna en el PSOE, más aún teniendo en cuenta que históricamente los electores han castigado en las urnas a los partidos divididos. Dentro de 40 días tendremos elecciones catalanas, en pleno mes del inicio de la temporada de recogida de piñas en la península, para constatar la verdadera unión interna del PSOE. Mientras, Tomás Gómez no puede ni debe jugar a ser el verso suelto del PSOE, papel que ha desempeñado días atrás de la mano del extremeño Fernández Vara y el castellanomanchego Barreda con declaraciones comprometidas para Zapatero. Cuando se juega al fúltbol de la política, ya se sabe, el gol en propia puerta suele doler más que un gol de chilena y por la escuadra del jefe de la oposición.

domingo, 17 de octubre de 2010

El Gordo cae en Bilbao

Si los políticos accediesen a la base de datos fotográficas existentes en los medios de comunicación, a buen seguro que pulsarían frenéticamente el botón de borrar en muchos archivos, ya que como se sabe -y pecando de poco originales-, las palabras se las lleva el viento y una imagen vale más que mil palabras.
  Viene esto a cuenta de las imágenes que hemos podido visualizar del acuerdo PSOE-PNV por el que los socialistas se aseguran, no sólo la aprobación de los próximos Presupuestos, sino seguir al mando de la imprenta del BOE hasta que expire la legislatura en 2012. Los principales dirigentes de la formación vasca ofrecieron una rueda de prensa en su sede de Bilbao para valorar lo firmado con los socialistas y allí sólo faltó sacar las copas, poner la barra libre y abrir una piñata. Todo eran sonrisas y abrazos, con el presidente del EBB Urkullu, el portavoz parlamentario Erkoreka y el dirigente Ortúzar como protagonistas. Faltó abrir el cava para que aquello se asemejase a la puerta de la administración que vende el Gordo de Navidad, con los agraciados abarrotando la calle y soltando a los micrófonos que con el dinero llovido del cielo -en otro alarde de originalidad- van "a tapar agujeros".
  Casi a la misma hora del jolgorio del PNV, el portavoz parlamentario del PSOE, José Antonio Alonso, desgranaba en el Congreso de los diputados los detalles del acuerdo sellado. Aquello no era un velatorio, pero sí la antesala de una unidad de cuidados intensivos cuando el médico anuncia a los familiares el traslado a planta del enfermo: no hay fiesta pero muchos resoplidos y sensación interna de satisfacción, aunque con rostros serios, como el de Alonso durante la comparecencia ante los periodistas.
  Desde la barrera, el PP ha arremetido contra un acuerdo que de nuevo ha dejado al lehendakari Patxi López a los pies de los caballos y como invitado de piedra. No nos engañemos. Los Gobiernos con respiración asistida o sin mayorías parlamentarias -es de cajón en la hoja de ruta del gobernante- siempre van a tirar de los nacionalistas para que no se les caiga el chiringuito presupuestario. Que se lo pregunten si no al PP de Aznar cuando se abrazó al PNV de Arzalluz para llevar las riendas del país tras las elecciones de 1996.

   Y así será mientras la ley electoral entregue con alegría a esas formaciones  unos escaños que niega a partidos con mayor implantación estatal, caso sangrante de IU o el extinto CDS. Pero ya se sabe que cambiar esa normativa electoral vigente desde tiempo de la maricastaña democrática  o redactar una ley de Huelga que pide tododios, a día de hoy, es tan improbable como que Telecinco emita un documental sobre polifonía del barroco, si es que existe.

sábado, 16 de octubre de 2010

El director de la orquesta del Titanic

Uno de los mayores activos de los dirigentes de todo tipo radica en saber adelantarse a los acontecimientos para  así contar con una estrategia que no los pille con el pie cambiado. O sea, dar por hecho que la información es poder, aunque esa información verse sobre uno mismo.
 Gerardo Díaz Ferrán, el todavía jefazo de la patronal CEOE, es de esos hombres que parecen encantados de haberse conocido. Seguro que vive tan fuera de la realidad que cuando se mira el espejo se convence de que su lustrosa calva está en retroceso ante el avance de un frondosa cabellera. Pero, desgraciadamente, no es así.
 En esta crisis, para superarla, necesitamos líderes fuertes entre los agentes sociales y, sin embargo, nos encontramos con los dirigentes sindicales de UGT y CC OO cuestionados, al jefe de la patronal contra las cuerdas y al ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, a punto de salir de su despacho de Nuevos Ministerios rumbo al Parlament catalán. Más que líderes incontestables bien parecen integrantes de la orquesta del Titanic, que siguen a lo suyo mientras que la economía se va a pique rumbo a una fosa abisal.
  El jefe de esa orquesta en derribo es Díaz Ferrán, un jefe de los empresarios que ya carece de empresas tras los fracasos de Air Comet, Viajes Marsans, Seguros Mercurio o Trapsa. Por higiene y decencia, hace tiempo que debería ser un ex de lo suyo, pero ahí sigue, aunque para salvar la fachada al menos ha tenido la vergüenza torera de convocar elecciones en la patronal.
  A la vista de los infinitos charcos que ha pisado en apenas un año, a Díaz Ferrán se le aconsejaría prudencia y silencio, no en vano la nefasta gestión de sus sociedades ha llevado a miles de empleados a incribirse forzosamente en el INEM. Pero no. El ex empresario ha saltado al debate público para afirmar que de esta crisis no se sale si los currelas sólo dedican 38 horas semanales a fajarse en sus empleos. Y que, ya puestos, hay que ganar menos a final de mes.
  Puestos a comparar, las declaraciones de Díez Ferrán rechinan tanto como si El Dioni aconsejara comprar acciones de Prosegur, Belén Esteban defendiera en el Tribunal de la Haya su derecho a la intimidad o el gobierno chino promoviese una campaña de Amnistía Internacional en favor de los derechos humanos.
  El presidente de la CEOE sabía desde hace tiempo de los graves problemas que atravesaban sus compañías, por lo que su estrategía tendría que haberse encaminado a salir del cargo con dignidad, aunque fuera por la puerta de atrás. Nada de eso, y ahí sigue enrocado a la mesa de su despacho en Diego de León. Y es que hay dirigentes -menos Fraga, que nació en uno- a los que les cuesta una barbaridad bajarse del coche oficial.

viernes, 15 de octubre de 2010

La alternativa de Moratinos

Gibraltar y Marruecos son dos piedras molestas en el zapato de la España moderna y democrática. El Gobierno, que lo sabe de sobra, se ha descalzado para intentar solucionarlo. El ejecutivo se ha sentado, ha puesto boca abajo el zapato y ha dado unos leves meneos para intentar sacarlas. Luego, con horror, ha comprobado que en vez de solucionar el problema se le ha introducido otra nueva piedra que atiende al nombre de Venezuela. En vez de volver a descalzarse y agitar con energía el zapato para expulsarlas el Gobierno ha preferido, de momento, seguir caminando con ese verdadero incordio en sus pies. Y en esa estamos con nuestras complicadas relaciones diplomáticas con el régimen de Hugo Chávez, el reino de Mohamed V y la colonia británica.
   El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, cree ver los toros desde la barrera con esos conflictos pero los toreros venezolanos, marroquíes y gibraltareños están haciendo una faena en toda regla a España desde el medio de la plaza, con sus respectivas aficiones en éxtasis y con la banda de música poniendo la nota festiva. En el tendido, además, hay unos muletillas que también desean saltar al ruedo y que han llegado desde Cuba, Somalia y Mauritania, donde se han enterado que dar unos pases de pecho a los españoles es cosa fácil.
  El último en salir a hombros de su afición ha sido el ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana, el Niño del Peñón. Enfundado en su traje de luces, y no harto de hostigar en la Bahía de Algeciras a las patrulleras de la Guardia Civil día sí día también, ahora rompe la baraja, reitera la soberanía de esas aguas que rodean la Roca y espeta a España que litigue en la Corte Internacional de la Haya si quiere su propiedad. No sólo habría que recordarle al Niño del Peñón que el Tratado de Utrech señala que Gibraltar sólo tiene soberanía en las aguas de su puerto; también que ese texto del siglo XVIII señala al istmo con España como tierra de nadie, y ahí los ingleses se aprovecharon de nuestra Guerra Civil para adelantar la frontera y levantar por la cara una aeropuerto. Por no hablar del tejido empresarial tan sui géneris del Peñón, cuyas actividades dejan a buen seguro las tramas corruptas españolas del ladrillo a la altura del Monopoly.

  Moratinos, como jefe de nuestra diplomacia, ha de bajar a la arena antes de que se acabe la corrida y torear con maestría los toros que llegan desde Gibraltar, Venezuela, Marruecos, las costas piratas de Somalia o a los extemistas islámicos que secuestran ciudadanos españoles por Africa. Por eso quizá sería una excelente iniciativa que el arte de Cúchares, aunque sólo sea temporalmente, pase a ser competencia de Asuntos Exteriores en vez de depender del Ministerio del Interior. La puerta grande espera al triunfador, nunca al que perpetra faenas de aliño o no se arrima al bicho.

jueves, 14 de octubre de 2010

Desayuno con diamantes

¿Cuántos cafés, tostadas, bollos y zumos se pueden comprar con 5.000 euros?  No disponemos del desglose de la factura, pero la Diputación de Granada -es decir, todos los contribuyentes de esa provincia- se han gastado 4.788 euros en el catering de un desayuno celebrado meses atrás para entregar unos premios sobre igualdad. Les dará igual seguramente a los jefes de la diputación andaluza porque el dinero no salió de sus bolsillos, pero se mire por donde se mire, dedicar en tiempos de crisis aguda tamaña cantidad de pasta para un desayuno es un ejemplo palpable de que algunas instituciones siguen pensando que la crisis no va con ellos. Que es cosa de gente que se queja de vicio y que se apunta al INEM porque apuntarse al gimnasio cuesta un dinero.
   Desconocemos el número exacto de invitados, pero aquello -visto el montante de la factura- debió de ser una bacanal de bollería fina, zumos afrodisiacos, tostadas de delicatessen, y cafeses con pedigrí en un bufé de poderío. Que se sepa, de momento nadie de la Diputación de Granada se ha sonrojado ni ha salido a pedir excusas o explicaciones varias para que entendamos el porqué de la estratosférica factura de marras. Me da igual el color político de la institución afectada, porque en esto de tirar de chequera y que no farte de ná tanto montan unos como otros. Por mucho que lo he analizado, nunca he entendido muy bien para qué sirve una diputación. Como tampoco nunca he sabido la razón -ya puestos- por la que todo tipo de instituciones públicas se gastan un dineral en regalos y detalles navideños con sus amigos y proveedores. Y este año no será una excepción. Ya lo verán.

El GPS de la inmigración

Unas prospecciones realizadas en un cementerio español sacan a la luz un rico tesoro oculto desde hace siglos. Nada más producirse el descubrimiento empiezan a ponerse en fila aquellos que reclaman ser los dueños. Como con el papel de su turno de una carnicería en sus manos, podemos ver a un destacado concejal de la ciudad donde ha saltado la noticia; tras él, un representante de la familia del finado que posee en propiedad la tumba más cercana al lugar del hallazgo; a continuación, un abogado contratado por Dirección General de Bienes Culturales de la administración autonómica del lugar; más atrás, un funcionario recién aterrizado desde Madrid procedente de un departamento del Ministerio de Cultura, al que sigue un empleado de la Diócesis más próxima. Cierran la fila dos ciudadanos que pasaban por allí a esa hora, un funcionario de la Diputación provincial, un constructor -nadie sabe aún en calidad de qué- y cuatro directores de sucursales bancarias, como si fuera la mañana del sorteo de la Lotería de Navidad. La estampa ficticia parece sacada de una pieza teatral que ni Arniches y Muñoz Seca de la mano podrían mejorar.
   La cruda realidad nos lleva ahora a un pueblo extremeño, donde hace una semana moría un vendedor ambulante -inmigrante africano- al deslizarse de noche su vehículo al mayor embalse de España. Su amigo copiloto salvó la vida y contó que no vieron cómo la carretera se cortaba abruptamente en aguas del pantano de La Serena, y que el GPS de a bordo les indicó que esa vía les conduciría a su pueblo de destino. El antiguo camino llevaba sumergido más de 15 años pero la cartografía del GPS no lo recogía, como no lo recoge tampoco Google Maps, ya que ambos señalan que ahí existe una vía circulatoria, sin subrayar que es una vía submarina. Las autoridades sólo se habían limitado a colocar un cartel anunciador de carretera cortada instalado a apenas 10 metros del fin del asfalto y el inicio de las aguas del embalse.
 ¿Se acuerdan de la fila del tesoro del cementerio..? Pues en el accidente de Extremadura no busquen a nadie entonando un mea culpa por un accidente que seguramente pudo haberse evitado. El Ayuntamiento más cercano, la Junta de Extremadura, la Confederación Hidrográfica de la que depende el embalse, el Ministerio de Fomento y la Diputación provincial se lavan las manos, miran para otro lado y aducen que esa carretera cortada no es de su propiedad o jurisdicción. O sea, que no es de nadie. Tom Tom, la empresa fabricante del navegador GPS que manejaban en el coche siniestrado, ni se ha dignado a responder por el error de sus mapas.
  ¿Se imaginan que una orden judicial obligase a las autoridades a señalizar correctamente esa carretera cortada, y que durante las obras los operarios descubrieran un tesoro o magníficos restos arqueológicos bajo la calzada? Ya saben, a formar una fila para reclamar el hallazgo y la propiedad de la vía desde tiempo de los romanos. Faltaría más.

miércoles, 13 de octubre de 2010

364 días y 22 horas para abuchear a Zapatero

El desfile de la Fiesta Nacional en el Paseo de la Castellana se ha convertido, a su pesar, en un desfile de polémicas que cada año cambia el guión y empaña el día grande de las fuerzas armadas. Son dos horas que dan para mucho. En esta ocasión han tocado los abucheos al presidente del Gobierno -ya convertidos en una tradición, como el spot de El Almendro en Navidad-, el calentón verbal entre Zapatero y Gallardón mientras esperaban a los Reyes o el plante del abanderado de Venezuela. Como decía Jack el Destripador, vayamos por partes.
   Lo de Venezuela no tiene nombre, al aducir una indisposición del abanderado para no aparecer por Castellana. Su embajada podrá decir lo que quiera, pero a la hora de buscar excusas no ha dado en el clavo y no nos la tragamos. El Gobierno español la acepta, quizá porque más vale barcos sin honra que honra sin barcos, por aquello del encargo de navíos de guerra que Navantia espera como agua de mayo y cuya firma depende de cómo se despierte de ánimos ese día Hugo Chávez.
  La discusión entre Zapatero y Gallardón estaba fuera de sitio. El alcalde madrileño llamó vanidoso y mentiroso al jefe del ejecutivo días atrás, y ambos no encontraron mejor ocasión de tratarlo que minutos antes de recibir a la Familia Real con las cámaras de TVE como testigos mudos del incidente verbal. ¿No podrían haber esperado a la recepción en el Palacio Real? Los dos son culpables de haber puesto sobre sus cabezas el foco de la actualidad, y no en el desfile que estaba a punto de arrancar, haciendo de paso todo un feo a los Reyes y a las fuerzas armadas.
  Y tercer acto. Lo de los abucheos a Zapatero desnuda la falta de tacto de los asistentes al acto militar, que de nuevo pasa a un segundo o tercer plano para centrarse en una minoría que sabe que es el mejor momento para hacer oír su descontento con el presidente. Partiendo de la base que están en su derecho de criticarle, quizá no es ese el minuto más oportuno. Disponen de 364 días y 22 horas al año para alzarle la voz al líder del PSOE pero no ayer y, menos aún, que sus gritos empañen y ensucien el momento en el que se homenajea a los caídos. No eran quizá el Rey y el Príncipe los más indicados para hacer este reproche en los habituales corrillos de los salones del Palacio Real, pero lo hicieron y ahí ha quedado.
   Queda un año para el nuevo guión pero, por favor, que no lo escriban los dirigentes políticos, que con el talento que aportan los extras que se autoinvitan ya tenemos suficiente.

lunes, 11 de octubre de 2010

Asesores de políticos

Thomas Cathcart y Daniel Klein -ya se barrunta al ver sus nombres y apellidos- no nacieron precisamente en La Caleta gaditana. Los dos son yankees y tienen en común su afilado sentido del humor y una guasa que para sí quisieran los letristas de las chirigotas del Teatro Falla cuando escriben sobre política. Thomas y Daniel dejaron de ser unos chavales hace tiempo. No poseen la tarjeta dorada de Renfe pero si la piden se la dan en el acto. Ambos han escrito el que debería ser el libro imprescindible de cualquier político, de sus asesores y, especialmente, su equipo de Prensa. El libro de marras tiene un título inolvidable: Aristóteles y un armadillo van a la capital (Planeta).
No se alarmen, aunque sea un libro -o sea, carece de grapas- no va más allá de las 204 páginas y es más bien de bolsillo. Aquí Thomas y Daniel analizan con humor e ironía -a partes iguales- las mentiras de la clase política pero, sobre todo, las chorradas políticamente correctas que dicen por obra y gracia de asesores que viven al margen de la realidad y que hace tiempo que no se acomodan en la barra de un bar o hacen la compra en el súper. Como muestra, la dedicatoria del libro: "A la memoria de ese fabuloso humorista político de otra época, Will Rogers, que dio en el clavo cuando dijo: No hay ningún secreto en ser humorista cuando tienes a todo el gobierno trabajando para ti".
   Aristóteles y un armadillo tendría que ser de lectura casi obligatoria para los dirigentes políticos y en los gabinetes de prensa de Moncloa, Ferraz o Génova. Como también la visión de algunos episodios de El ala oeste, a mi juicio la mejor serie de televisión de los últimos años, que trata sobre el día a día del presidente de EE UU y su equipo de fontaneros en la Casa Blanca. Hace ahora un año, durante un almuerzo, recomendé el libro de Thomas y Daniel y la serie a un dirigente del PSOE madrileño. Me frunció el ceño y dedicó más atención al plato de lentejas. Hace una semana las primarias del PSM que ganó Tomás Gómez le convirtieron en una de las caras de la derrota.
   No soy Rappel ni Aramis Fuster, pero como gritaba un entrenador de fútbol a su portero: "No te pido que pares las que van dentro de la porteria, sólo te exijo que no metas dentro las que van fuera". Pues eso.

Creo en la televisión

 Hace tiempo, un periodista que fue la imagen de los informativos en la etapa de Calviño en RTVE, me soltó en su despacho que en aquellos años se vivió uno de los momentos de mayor libertad de la televisión pública. Lo peor de aquella afirmación fue que quien la pronunció se la creía. Eran los tiempos de la televisión única, pero desde entonces –y ha pasado la friolera de 30 años- todos, absolutamente todos los directores generales de RTVE han declarado en entrevistas que el Gobierno de turno nunca metió la mano en los informativos y que la independencia era absoluta del poder ejecutivo. Lo peor de esas manifestaciones era que ni ellos mismos se las creían.
   Viene este rollo a cuento de que desde la esfera política se cree que con una televisión bajo control se ayuda a ganar elecciones como las que tenemos a la vuelta de la esquina.Craso error. Quizá habría que recordar que UCD tuvo Prado del Rey en sus manos y se esfumó de la escena, que el PSOE de Felipe González dejó los trastos en 1996 con una televisión donde el que se movía no salía en la pequeña pantalla, y que en la era Aznar –con Urdaci liderando las audiencias de los Telediarios-, las urnas despacharon al PP y lo colocaron en la oposición.
Si me lo permiten, yo creo en una televisión pública fuerte donde la calidad no estribe en competir con las privadas produciendo programas clónicos de éstas. Creo en unas televisiones autonómicas que no supongan una sangría de millones de euros en la cuenta de resultados y que salen de los bolsillos de los contribuyentes. Creo en una televisión pública que sea capaz de sanear sus cuentas y  presentar números negros en sus balances anuales. Creo en una televisión donde sea posible ver una película en prime time sin tener que llegar a la madrugada. Creo en una televisión donde los programas empiecen a la hora a la que se anuncian previamente. Creo en una televisión donde los bloques publicitarios no arranquen 10 segundos después de haber comenzado un programa. Creo en una televisión pública donde sus directores generales no sean nombrados por su afinidad política. Creo en una televisión que sea capaz de  producir series de ficción que no estén cortadas por el mismo patrón de mediocridad. Creo en una televisión privada donde no todo sea hacer caja con la publicidad. Por creer, creo incluso en galas de televisión amenas. Y, de paso, creo en la necesidad de un Consejo Audiovisual que ponga orden al guirigay de la regulación televisiva que padecemos –sin entrar en sanciones- o la necesidad de un Archivo Nacional de la Televisión, de acceso público, donde sea posible empaparse de la historia y la actualidad del medio de comunicación al que dedicamos tantas horas de nuestras vidas.

domingo, 10 de octubre de 2010

Rosa Díez, suma y sigue

¿Puede un político/a meter la pata con su imagen pública y echar por tierra todo lo conseguido...? Sí, por supuesto. Ultimamente, parece que las mujeres que son alguien en la política nacional están empeñadas en tirar por la borda todo lo que han conseguido, que es mucho.Y lo hacen con sesiones fotográficas con un toque de glamour para las revistas dominicales de los grandes periódicos, creyéndose ingenuamente que se trata de algo serio. Las primeras en abrir las puertas del museo de las meteduras de pata fueron quizá las ministras del Gobierno Zapatero en Vogue, aunque algunos señalan la bucólica imagen de la ministra Tocino de bella pastora durante el primer ejecutivo de Aznar. Y, que conste, soy fervierte defensor de la igualdad entre hombres y mujeres. Faltaría más. Todavía fresca la polémica por la sugerente sesión fotográfica de la popular Soraya Sáez de Santamaria, hoy de nuevo El Magazine de El Mundo nos deja boquiabiertos. En su portada y en reportaje interior nos topamos con una Rosa Díez de diseño. La diputada y líder de UPyD se ha disparado en el pie, en su gran dedo del pie para ser exactos, y se ha colado un gol en propia puerta. No necesitaba estas fotos la política vasca para llegar a la opinión pública y que cale su mensaje. No se trata de un buen vestido, un maquillaje perfecto o una peluquería fashion. Lo que la ciudadanía quiere y necesita son políticos/as en los que verse reflejados. Y no es el caso, verdaderamente.

Esto es lo que hay

Lo bueno, si breve, dos veces bueno, que decía Baltasar Gracián. Al menos en este blog que estreno, seguro que se cumplirá lo de brevedad a la hora de examinar la longitud de los textos que aparecerán. En mi opinión, la concisión debe ser el faro que guíe al periodista que se meta en Internet.
Profesional de la comunicación desde 1992, aterrizo ahora -sí, algo tarde- como sujeto activo en Internet. Devorador de periódicos -incluso los que se editan en papel- e informativos de radio, me creo un conocedor del mundo de la televisión, medio que he estudiado y sobre el que he escrito durante casi una década. En Breikin Nius, título con el que castellanizo el Breaking News de las cadenas todonoticias cuando rompen la escaleta para dar una noticia de alcance, intento informar sobre los detalles que me llaman la atención de la actualidad. Breikin Nius es también, no lo oculto, mi válvula de escape de una crisis laboral que no ha mermado ni un ápice mi amor y pasión por el Periodismo, así, con mayúsculas.