lunes, 17 de enero de 2011

Sí es país para viejos

Confirmado: Los controladores aéreos no optan este año a la medalla al Mérito en el Trabajo, distinción de rancio abolengo que concede el Gobierno. Como también se confirma que el Ejecutivo sigue rastreando entre las empresas radicadas en España a aquella que en 2010 haya hecho fijo, tras los tres meses de prueba de rigor, a un trabajador con contrato eventual. Con la ayuda asegurada del omnipresente Centro Nacional de Inteligencia -CNI- ya se sabe que todo es posible.
  El Gobierno y los agentes sociales -sindicatos y patronal- seguirán siendo noticia a lo largo de la semana en sus negociaciones para lograr un acuerdo sobre la reforma de las pensiones. Si Zapatero, con su última crisis de Gabinete, recalcó aquello de buscar una mejor comunicación, en esto de las reuniones con los agentes sociales el luz y taquígrafos brilla por su ausencia. Los periodistas no se llevan a la boca ni una triste comparecencia ante los medios sin admisión de preguntas, una modalidad que en 2011 continuará de moda visto lo no visto y dado que los profesionales de la información -tan duros, correosos y sensatos en otros temas-, aquí resaltamos por nuestra cobardía para decir una y no más.

   Hay muchos españoles currantes de lo suyo a los que la ampliación de la edad de jubilación a los 67 años se las trae al pairo. Ahí tienen a Emilio Botín, capo del Banco Santander, con sus 76 castañas y al pie del cañón. A Amancio Ortega, que a sus casi 75 años anuncia retirada de la primera línea de Inditex -léase Zara y demás- pero antes dejando todo atado y bien atado, como buen gallego del que nunca se sabe si sube o baja una escalera porque este hombre es un arcano dentro de un misterio y rodeado de un jeroglífico. Qué decir del jefe de El Corte Inglés, Isidoro Alvarez, 74 primaveras, y como Ortega un empresario de éxito al que los flashes de los fotógrafos de prensa le crean sarpullidos y urticarias. Parece mismamente que un juez ha decretado para ambos orden de alejamiento de periodistas, actos sociales, photo-call y algo que recuerde a portadas que no huelan a color salmón. Sumen a la lista a César Alierta, presidente de Telefónica con 66 tacos, el becario de este selecto grupo. Y, para cerrar el círculo de los prohombres que remachan la idea de que este sí es país para viejos, pista para el artista: Alberto Oliart, ex ministro con Adolfo Suárez, 83 velas en su próxima tarta de cumpleaños y hecho un chaval como máximo responsable de RTVE.
 Nunca verán a Botín, Alvarez, Alierta, Ortega y Oliart, en un ambulatorio de barrio con sus recetas a cuestas o apoyados en una valla amarilla prestando detalle a los obreros que acometen una zanja en plena calle. Muchos son los que confían -Méndez y Toxo entre ellos- que Zapatero no les llame a capítulo para que les asesore sobre la ampliación de la edad de jubilación. Ellos sí se merecen posiblemente la medalla al Mérito en el Trabajo. Y, ya puestos, la tarjeta dorada de Renfe y plaza para un viaje a Benidorm.

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