sábado, 5 de febrero de 2011

Respuestas de pega

Por si no ha caído en la cuenta, la democracia se visualiza siempre cada noche electoral por televisión. Especialmente cuando el portavoz gubernamental ofrece, disimulando buenamente ante las cámaras el mal trago, los datos del recuento al 99,9% con una victoria clara del partido de la oposición. En los últimos años, aquí en España, hemos participado ante la televisión y en directo de estos momentos mágicos tan temidos por el partido que ostenta el poder: en Galicia con la derrota del PSOE a manos de Núñez Feijóo, en Euskadi con el fundido a negro del PNV de Ibarretxe ante el empuje de Patxi López, y en Cataluña con el regreso de CiU por la puerta grande en detrimento del PSC de Montilla y sus socios del tripartito.
 Dentro de un año -quizá menos- Rubalcaba también previsiblemente será protagonista si continúa de ministro del Interior,  el cargo del Gobierno que ejerce de maestro de ceremonias del recuento electoral. Si es candidato a Moncloa y titular de Interior imagínese el papelón ante la victoria o la derrota socialista. Sería algo así como el niño en el bautizo y el muerto en el entierro. Pero esa es otra historia.

  Las encuestas sobre intención de voto de los principales medios -y la de Radiotaxi y Radiomacuto, que todo es ponerse- dan desde hace tiempo una clara victoria al PP de Rajoy si se celebrasen ahora mismo elecciones generales. En algunos casos, esos sondeos dan una distancia sideral cercana a los 20 puntos del PP sobre el PSOE. Lo nunca visto. Por aquello de que como recordaba Manolo Escobar, todo es posible en Granada, las encuestas avanzan que los populares pueden incluso sacar mayoría absoluta en Andalucía. Lo jamás de los jamases visto. No olviden que en la patria de Blas Infante algunos dan por hecho, incluso, que el PSOE gobierna en la Junta y anda asido a las riendas del poder desde tiempos de Franco con Fraga de ministro de Información y Turismo.
  Pero desconfíe de las encuestas con la misma o mayor fuerza con la que lo hacía en su tiempo Julio Anguita, un líder de IU que creía en su veracidad tanto como en la existencia de Dios y la infalibilidad del Papa. Porque, aquí de momento, la única infalibilidad recae en la unidad del Partido Comunista Chino y su clon cubano.
  Los votantes que responden a los sondeos políticos de los periódicos son, muy seguramente, los mismos probos ciudadanos que participan periódicamente de los barómetros de opinión del CIS sobre los gustos televisivos del personal. Por si no están al tanto, esas encuestas -la última de esta misma semana- recalcan que lo más seguido por los españoles en televisión son los documentales de animales de La 2 y que nadie, prácticamente nadie, anda enganchado a los programas del corazón como La noria, Salvame de Luxe y realitys como Gran hermano. Y claro, cada mañana los audímetros afirman tozudamente todo lo contrario. Guarde este artículo para la noche electoral de las municipales y autonómicas de mayo y las generales previstas para 2012. Quizá lo necesite. O quizá no, como diría con sorna Rajoy.

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