lunes, 25 de abril de 2011

Consejo gratuito

Que el ministerio de Industria sea competente en televisión viene a ser como que la dirección general de la Marina Mercante reclame competencias sobre las barcas del estanque del Retiro. Mientras que los toros cambian de tercio y pasan a depender del ministerio de Cultura, del que cuelga el cine, las cadenas aguardan a que concluya el anacronismo de rendir servidumbre al ministerio de Industria, Turismo y Comercio. La última vez que habló sobre televisión su titular, Miguel Sebastián, las cuevas de Altamira todavía registraban inquilinos que pintaban en las paredes.
   Manda Trillos que la televisión, que financia 12 de cada 9 películas españolas -más o menos-, y a la que la ley obliga a sostener económicamente esta industria del entretenimiento, sea prácticamente una apestada en el mundo cultural. Para echar más guindas al pavo, es Cultura y no Industria quien otorga el Premio Nacional de Televisión.
   España, Liechtenstein y, puede que Ciudad del Vaticano, son los estados europeos que carecen de algo parecido a un consejo audiovisual de ámbito nacional que agrupe la mayoría de las competencias sobre radio y televisión. El proyecto del nonato Consejo Estatal de Medios Audiovisuales –CEMA- duerme en un cajón a la espera de tiempos económicos mejores y de un consenso para su creación, de momento imposible, entre PSOE y PP.
  Los consejos audiovisuales cuentan con mala prensa. Y es así porque los que existen en nuestro país –Cataluña, Andalucía y Navarra- se mueven por impulsos y directrices políticas alejadas del negocio de la televisión. Mientras que el organismo de la comunidad foral trabaja casi en la clandestinidad, los otros dos saltan a los teletipos por inacción en polémicas que afectan a sus canales autonómicos o por asuntos tan televisivos como facturas de comilonas entre sus miembros. Además, el catalán y el andaluz suelen mirar más la paja de las cadenas nacionales que las vigas en TV3 y la RTVA, ya que no es lo mismo criticar al vecino de escalera con el que te cruzas diariamente en el ascensor que al que sólo va por allí de vacaciones. Por no hablar del reparto de asientos en los consejos, con unas cuotas políticas a imagen y semejanza del parlamento regional y que viste de flamantes consejeros a personajes que no distinguen un share de un rating, Gran hermano de Supervivientes o dan por hecho de que Alberto Oliart sigue jubilado como ministro de Defensa.
  Las cadenas privadas temen al CEMA más que a un nublao y repiten que traerá censura. No es verdad. Los Consejos Audiovisuales Estatales traen orden audiovisual y también sanciones severas para las cadenas que se saltan la ley. Si el CEMA es una fotocopia aumentada de los consejos andaluz y catalán tomará de nuevo vigencia la sentencia de Ortega y Gasset: “No es esto, no es esto”.

1 comentario:

Carmen Ibáñez Espinosa dijo...

Estimado Ignacio:
A lo largo de sus más de cinco años de actividad, el Consejo Audiovisual de Andalucía ha aprobado numerosas decisiones que se podrían considerar contrarias a los intereses de la RTVA o Canal Sur. Las resoluciones aprobadas por esta institución en ningún caso se sustentan en criterios partidistas o partidarios, como comenta usted en su artículo, si no que, como no puede ser de otra forma, se sustentan en la ley y en nuestro Reglamento de Funcionamiento.

Algunos ejemplos de esto que le comento son la remisión a la Fiscalía Superior de Andalucía de hasta tres vídeos emitidos por Canal Sur TV por posible vulneración del derecho a la intimidad de menores de edad, la estimación de quejas recibidas en la Oficina de Defensa de la Audiencia contra contenidos emitidos por el operador público andaluz o la exigencia y vigilancia del cumplimiento de la legislación por parte del operador autonómico en diversos aspectos como la accesibilidad de su programación o la difusión de obras europeas, por poner sólo algunos ejemplos.

Los consejos audiovisuales autonómicos, a falta de una institución análoga de ámbito estatal, no hacemos más que cumplir con nuestra obligación al derivar a la administración central las quejas que recibimos de nuestros ciudadanos sobre contenidos emitidos por operadores de televisión de ámbito nacional.
Por último, comentarle que los Barómetros, Informes de Pluralismo y demás trabajos se hacen de una manera rigurosa y tendré mucho gusto en
hacérselos llegar así como invitarle a conocer en personal el Consejo cuando lo desee.
Un saludo
Carmen Ibáñez Espinosa
Directora de Comunicación del Consejo Audiovisual de Andalucía