lunes, 4 de julio de 2011

Lógica defectuosa

La noche anterior a aplicarle la pena de muerte en la silla eléctrica, el reo pidió un Big Mac y un paquete de tabaco. El alcaide le contestó:”En la cárcel está prohibido fumar, el tabaco mata y de hamburguesas nada que son nocivas para la salud”. En el sector televisivo español hay mucho directivo que trabaja con la misma lógica defectuosa y políticamente correcta.
   Oliart, jefe de RTVE, ha explicado que la cadena no dispone de medios para sacar adelante un España directo de producción propia. Ante esta confesión sólo hay que alabar al COI y a la FIFA por no haber concedido a España para esta década ni unas Olimpiadas ni un Mundial de Fútbol, porque uno no se imagina el despliegue de TVE al frente de la señal de ambos eventos
si no está ni para un simple España directo. En Torrespaña el final de la legislatura ha pillado a más de uno fuera de juego y quizá con mucho becario o comisario político en las redacciones.
   No se entiende el Telediario 1 de Ana Blanco del viernes pasado, que dedicó su apertura a las medidas del Gobierno sobre hipotecas –por supuesto, con imágenes de Rubalcaba-, para luego informar del cáncer de Chávez y de una operación salida en las carreteras que discurría sin incidentes. El registro de la SGAE, portada en los diarios digitales de todo el país, al día siguiente abriendo los titulares de la prensa, principal argumento de tertulia radiofónica o de barra de bar, bajó a la cuarta noticia en importancia de la jornada para el supuesto informativo televisivo de referencia del país. Incomprensible.
   Mientras, Telecinco nos recordaba su abnegada lucha en defensa de la imagen de hombres y mujeres; esos mismos que suele pisotear en casi todos sus programas, excepción hecha de los bloques de anuncios. El canal que capitanea Paolo Vasile –en un alarde de falsa moral- se negó a emitir un spot de una web de contactos para infieles. Por lo que se ve, la infidelidad sólo
tiene cabida en los reality y la crónica del corazón de la cadena. Lamentable.
   Y en Antena 3, donde todo es posible, alardean del Premio a la calidad que le ha concedido la Academia de TV de Manolo Campo Vidal, a la prisa y corriendo y por el artículo 33, horas antes de la ceremonia de entrega de sus reconocimientos anuales. Gala en la que, curiosamente, el adalid de la calidad no obtuvo ni un mísero galardón. Antena 3 merece un premio de los
espectadores por emitir desde hace más de una década –con el respaldo de la audiencia- un bucle diario de Los Simpson, serie que ha dejado en mera anécdota las repeticiones estivales de Verano azul o las previsibles rimas de la canciones de Georgie Dann.

No hay comentarios: