martes, 25 de octubre de 2011

Los caras de Bélmez

El fenómeno de Las caras de Bélmez de la Moraleda, parido en la España profunda del tardofranquismo allá por los inicios de 1971, se convierte en pleno siglo XXI y cuatro décadas después en Los caras de Bélmez, un nuevo fraude con trazas de legalidad. Hagamos memoria.
  El pueblo de Bélmez saltó a imaginario cañí a principios de los 70 en un pequeño núcleo rural cuando una mujer alertó de que en el suelo de su vivienda, por mucho que fregaba y fregaba, cada mañana aparecían rostros humanos perfectamente visibles para el ojo humano. Los amigos de lo paranormal -entonces no existía el programa de Iker Jiménez pero sí el de Jiménez del Oso- encontrarton allí un filón para su causa. Aquello se despachó como un fraude en toda regla similar a los timos del tocomocho o la estampita.
  En 2011 las cosas han cambiado pero los fraudes y los caraduras, no. Ahí tienen al artista de Teddy Bautista, ex capo de la SGAE involucrado en un feísimo caso de estafa en la SGAE que lo descabalgó de la poltrona a principios del verano. Ni corto ni perezoso, el canario Bautista se ha descolgado exigiendo 1,2 millones de euros en concepto de indemnización por despido improcedente.
   Otras cara de Bélmez que se resisten a dejar de chupar del bote están ligados a cajas de ahorros intervenidas o con serios problemas contables que, con el tiempo, arreglan las cuentas y el resultado con el dinero público de todos. Medalla de oro para la ex directora de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, María Dolores Amorós. La pieza exige una indemnización como Teddy tras su calamitosa gestión y destaparse que se autoadjudicó una pensión vitalicia de 360.000 euros anuales. Plata para su colega de Novacaixagalicia José Luis Méndez, quien antes de recoger los bártulos de su despacho trincó un cheque de 11,2 millones de euros para su retiro dorado en una entidad que ha repartido, como si fueran chucherías, 40 millones de euros a los ejecutivos que la llevaron al pozo. Bronce para el socialista leonés, ex alcalde de la capital y número 2 de la lista del PSOE al Congreso para el 20-N, Francisco Fernández. El amigo ha pactado con la entidad de la que ha sido vicepresidente una indemnización de 520.000 euros por prejubilarse.
  Las caras de Bélmez no nos costaron tanto y se quedaron en una serpiente de verano. Estos caras contemporáneos nos salen por un pico y son un fraude tanto o más grande que los del pueblo jiennense. Además, con el agravante de que seguirán saliendo caras nuevas de las cañerías de las cajas de ahorros a medida que avancen los meses. Siéntese para comprobarlo.

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