viernes, 25 de noviembre de 2011

Juntos, podemos

Hoy 25 de noviembre es el Día Internacional contra la violencia de género. Este mediodía, los alumnos del Colegio Divino Corazón del barrio madrileño de Tetuán celebrarán un sencillo acto en su centro educativo para sumarse a la conmemoración. Uno de ellos leerá a sus compañeros, todos adolescentes, el siguente texto:
"Hace un año nos reuníamos en este mismo sitio y a la misma hora para, como hoy, conmemorar el Día Internacional contra la violencia de género. Menos algunos que ahora están en Bachillerato éramos prácticamente los mismos que nos encontramos ahora aquí, hombro con hombro, para aportar nuestro grano de arena y combatir esta lacra que golpea cobardemente a la sociedad española.
    Desde el 25 de noviembre del año pasado han muerto en España, víctimas de la violencia de género, casi 70 mujeres. Una cifra trágica, una barbaridad se mire como se mire y que no podemos seguir soportando. La violencia de género no distingue entre nacionalidades, edades o ciudades. Aparece por igual entre jóvenes adolescentes, parejas adultas o ancianos; en grandes ciudades y en pueblos pequeños: entre españoles, marroquíes o rumanos. Hace apenas una semana, por ejemplo, moría a manos de su antiguo novio una chica de apenas 17 años de Collado Villalba: él es colombiano, ella era de origen dominicano.
   No podemos tolerar más víctimas. Tenemos que plantar cara a la violencia de género y ayudar a quien lo necesite. No vale estar callados o, peor aún,  mirar hacia otra parte. La violencia de género también afecta a las personas mayores, pero nunca –y lo digo bien alto- nunca es tarde para plantar cara al que acosa a su pareja….Es también el caso de Manuela, una mujer de 70 años con varios hijos y que durante 40 años de su vida ha sufrido y padecido todo tipo de abusos, maltratos y humillaciones por parte de su esposo; un hombre que llegó a encerrarla en casa, un piso que se convirtió en una especie de cárcel para ella. Su marido dio a Manuela una nota tras su boda para que siempre la llevara encima. Un papel que eran las instrucciones de obligado cumplimiento para su esposa durante el matrimonio y que decía así:

“Sal lo menos posible. Cuando salgas de casa sola a alguna cosa, que sea por el tiempo imprescindible, por supuesto que yo lo sepa antes de que lo hagas, no me vale después. No coquetees con los hombres, lo debes tener muy en cuenta. No prestes nada a nadie ni hagas favores sin mi permiso y sin consultármelo. Me harás siempre caso”.

Manuela, a sus 70 años, ha sido valiente y ha dicho ¡basta! Basta a ese papel y a su esposo. Nosotros somos adolescentes pero debemos tener la misma valentía y decir basta cuando sintamos cerca de nuestras amistades la sombra de la violencia de género. Entre todos podemos plantar cara a quienes utilizan el maltrato y el abuso creyendo, erróneamente, que son sinónimos de algo tan bello como el amor, el enamoramiento y la vida en pareja. Hoy 25 de noviembre el Colegio Divino Corazón se suma al Día Internacional contra la Violencia de Género. Porque para ganar este partido, como en el fútbol, vale la pena gritar que, juntos, ¡podemos!".

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