martes, 29 de noviembre de 2011

Trashumantes

Si piensa trabajar en un sitio para hacer y forjar grandes amigos, no pruebe en la televisión ni menos aún en las cadenas y sus informativos. El nuevo Gobierno barrunta tiempo de cambios en el seno de RTVE, donde así ha sido desde el régimen franquista, la llegada democrática de UCD, pasando por la arrolladora victoria del PSOE, la era Aznar y con su sustituto Zapatero durante los últimos 8 años. Ahora, de nuevo, toca una mudanza que será más visible, como de costumbre e ideologías de escaletas al margen, en la cara de los presentadores de los telediarios y los programas informativos.
   Rostros de la TVE con Felipe González saltaron sin rubor ni pudor a las privadas allá por los primeros 90: Matías Prats, Rosa María Mateo o Campo Vidal se acomodaron en Antena 3 y Luis Mariñas hizo lo propio en Telecinco. Hilario Pino, actual anchorman de Cuatro, probó fortuna en Telemadrid, Canal +, CNN+ y Telecinco. Pedro Piqueras aterrizó en Antena 3 -donde fue ninguneado durante meses- desde la cadena pública y anda hoy en el informativo estrella de Telecinco. David Cantero abandonó Torrespaña en la misma dirección que ahora Piqueras, mientras que Helena Resano -ex compañera de Urdaci en los telediarios- se buscó las lentejas en La Sexta, en línea con su compañera Mamen Mendizábal, otra ex de TVE. José Ribagorda soltó amarras con La 1 y desembarcó en Telecinco. Vicente Vallés conduce el telediario de sobremesa de Antena 3 después de su experiencia de perfil bajo en TVE y sus días de gloria en Telecinco. Concha García-Campoy lleva las mañanas de Telecinco con la misma soltura que presentó hasta hace nada las de Cuatro y tiempo atrás fue la chica del telediario de La 1. ¿Se ha perdido? Los casos iguales, idénticos, clonados o parecidos son más numerosos pero no es cosa de cansarle.
   Los directivos de las cadenas están cortados con el mismo patrón que los presentadores: hoy aquí y mañana allí, relevo de Gobierno o cheque al portador mediante. Silvio González defiende Antena 3 como antes comandó Telemadrid o Canal +. En Canal Sur se estrenó de jefazo Pablo Carrasco tras hacer el petate en TVE. Mikel Lejarza arrancó en ETB, continuó en Telecinco, serpenteó por Globomedia y recaló al mando de Antena 3 TV hasta hace poco. Qué decir del número dos de Telecinco, Manuel Villanueva, ex de TVG, Canal + y Antena 3. Y existen muchos más ejemplos.
  Como ve, en esto de la televisión -sobre todo en los puestos más codiciados- no se debe apostar por los matrimonios para siempre. Por eso, que una excelente periodista como Ana Pastor pueda salir de Los desayunos de TVE con el nuevo Ejecutivo, y el próximo presidente de la Corporación, sería todo menos extraño o una represalia.

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