lunes, 28 de febrero de 2011

De Voltaire a Vasile

El jefe de Telecinco, Paolo Vasile, no aspirará tampoco este año al Premio Nacional de Televisión que concede el ministerio de Cultura. Tampoco a la medalla de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente por sus documentales de naturaleza o el reconocimiento de Save the children por la programación infantil de su cadena. Definitivamente, no. Pero este italiano de pelo cano sí podría optar a la medalla al mérito en el trabajo en televisión, no en vano anda a punto de cumplir 12 años como consejero delegado de Telecinco, la cadena más vilipendiada por la clase pensante y, hasta hace bien poco, la más vista en España. Lejos queda aquel invento solidario que se sacó de la chistera llamado 12 meses, 12 causas para intentar confundir al personal.   
  Ya es un síntoma –y  paradoja-  que la ventana de su despacho madrileño tenga justo enfrente apuntándole los cañones de un cuartel del Ejército. Sin embargo, su castillo televisivo permanece incólume a los ataques y a las críticas que martillean sus muros. Los que le colocaron en la silla entienden que el personaje es sinónimo de éxito empresarial, como demuestran sus cuentas anuales con números bien negros y un valor en Bolsa apetecible para los inversores.
  No se equivoque. Paolo Vasile no es santo de mi devoción ni la suya mi cadena preferida, lo que no quita que me descubra ante un animal catódico que factura un modelo de televisión que cuenta con el beneplácito diario –lo que importa en este negocio- de millones de espectadores. Telecinco comenzó en 1989 –bajo la batuta de Lazarov- siendo el canal de las mamachichos. En el cambio de siglo se convirtió posiblemente en la televisión con las mejores series de ficción nacionales e internacionales. Ahora, en 2011, se ha labrado a pulso la imagen de una tele donde el concepto de la telebasura  campa a sus anchas, con sobresaturación de telerrealidad y programas del corazón. La moda pasajera que dura demasiado caerá por cansancio de la audiencia y el canal sabrá refundarse. No será la BBC británica ni la pública PBS estadounidense, pero a buen seguro que seguirá contando con un público fiel. No en vano, desde que es capo en Telecinco ha perdido 7,5 puntos de cuota de pantalla, por 12 de Antena 3 o los más de 10 puntos que La 1 se ha dejado por el camino de la fragmentación.  
   Parafraseando a Voltaire, Vasile debe saber –y lo sabe, no lo dude- que muchos espectadores no comparten su idea sobre cómo manejar una cadena de televisión, pero pelearían para que pudiera seguir emitiendo la programación que estime más idónea para sus intereses. Y si se pasa de la raya legal –no la del buen gusto-, habrá que echar mano de un libro llamado Código penal, mucho menos ameno que el Teleprograma. Y sin fotos.

miércoles, 23 de febrero de 2011

23 días de febrero

Nunca el mes más corto del año había sumado tantas noticias de relumbrón. Hoy es 23-F, 30 años del sainete de Tejero en el Congreso de los Diputados, pero aquel intento de golpe de Estado es ahora sustituido -afortunadamente- por los golpes de humor con los que los Buenafuente, Wyoming y compañía recuerdan en la televisión-espectáculo aquel capítulo ridículo y vergonzante de nuestra historia reciente.
  Febrero arrancó, tras la disolución del régimen tunecino, con el adiós del rais Mubarak en Egipto. Ahora andamos a la espera de lo que ocurra con el sátrapa de Gadafi en Libia y con Mohamed VI mirando de reojo a las calles de Marruecos. Aquí se derrocan gobiernos como el que come pipas en una tarde de verano y, de momento, todo indica que Libia puede repetir el papel sangriento de Rumanía en la caída pacífica del comunismo en los países del Este europeo. De un demente como Gadafi se puede esperar cualquier cosa.
   En esto de las revueltas populares en el mundo árabe, Occidente mira con más preoucpación a su bolsillo -por aquello de que intentamos salir de la crisis económica- que a la victoria de la democracia sobre la tiranía de regímenes corruptos. Con Egipto nos preocupaba el canal de Suez como punto de tránsito de los petroleros de medio mundo y, ahora en Libia, prestamos atención a su potencial como país productor de crudo y sus papel clave como suministrador de gas a Europa, España incluida. Por no citar a Bahrein, miniestado que flota sobre yacimientos de oro negro. Para empezar, los sucesos de Egipto, Libia y Bahrein han lanzado el precio de los carburantes en las gasolineras, con el litro superando los 1,30 euros. Ya verá como cuando amaine el temporal a las compañías petroleras les costará lo suyo regresar a las tarifas anteriores.
  Este febrero de 2011 anda intenso de noticias. Que se lo pregunten a Berlusconi y Ruiz Mateos. A Rubalcaba con el caso Faisán o a Griñán con los ERES fantasmas que beneficiaban a otros trabajadores fantasmas. A Alberto Contador, Francisco Camps, Alex de la Iglesia, Bardem y Penélope Cruz o Sharika y Piqué. Mientras, en La Habana, Raúl Castro apura seguro nervioso el calendario en su despacho para finiquitar un mes que no ha sido beneficioso para los regímenes dictatoriales. El pueblo cubano lleva 51 largos años esperando un cambio que ha sido ya palpado en Túnez y Egipto. Todo es posible en febrero. Quedan por delante cinco días para comprobarlo.

lunes, 21 de febrero de 2011

Televisiones astronómicas

Hay hazañas que no tienen cabida en el Libro Guinness de los récords, por más que sean dignas de hacerse merecedoras de unas líneas para la historia. Por ejemplo, y que se sepa, desde que hace casi 30 años Euskal Telebista rompió el monopolio televisivo patrio ostentado por TVE, nunca una televisión autonómica ha saldado sus cuentas anuales con beneficios. Y esto es un logro se mire por donde se mire, porque tras el parto vasco los gobiernos regionales han ido aumentando la familia numerosa de canales y aportando cheques-bebé en blanco, periódicamente, para evitar el colapso económico de sus criaturas. Y más aún, ya que estos operadores disponen de doble financiación, esto es, reciben perras tanto del ejecutivo propio como de la vía publicitaria.
   Con la excepción de Cantabria, Castilla y León, La Rioja y Navarra, todas las comunidades se han sumado al tele para todos sin tener en cuenta la factura del café audiovisual. Y, claro, con la crisis a cuestas y el déficit autonómico camino de la cima del Everest, hay quienes piensan que las autonómicas deben ser cerradas y/o privatizadas. El lobby de las cadenas privadas llamado Uteca –posiblemente el grupo de presión más importante del país-, se frota el mando a distancia porque eso se traduciría en más facturación publicitaria para sus negocios, su casi exclusiva razón de ser; no olvidemos que los capitostes de las privadas subrayan sin pudor que hacen televisión con el objetivo de vender espacios publicitarios. Ídem para numerosas televisiones municipales donde, créaselo, existen directores que cobran a final de mes prácticamente lo mismo que el presidente de RTVE, mientras que el ayuntamiento se las ve y se las desea para pagar las nóminas.
 Si aquí con la crisis las cajas de ahorros se reinventan, más pronto que tarde habrá que acometer una profunda remodelación de las autonómicas agrupadas en la FORTA. Porque, unas más que otras, sus pérdidas conjuntas rondan unos indecentes 1.700 millones de euros que sufragamos entre todos para mover un modelo audiovisual que da trabajo directo a 10.000 personas.
   No es muy presentable que algunas autonómicas se asemejen más al holding multimedia global de Rupert Murdoch, con una multiplicación absurda de canales, radios convencionales, emisoras todonoticias, radiofórmulas o portales de internet de lujo. El extinto ente RTVE salió de un pozo de deudas, con un ERE doloroso a cuestas, y las escaletas de sus informativos han dejado de ser altavoces de los acuerdos del consejo de ministros y la agenda del Gobierno. Las televisiones autonómicas se juegan su futuro en 2011 y esquivar esta realidad sería tan absurdo, o más, como aquel médico que envió a casa a un enfermo grave porque no había camas libres ni huecos en la UVI. El paciente regresó pronto al hospital pero ya como cliente de El Ocaso. Los canales de la FORTA andan a tiempo de decidir si se someten a un profundo plan que modifique sus oxidadas estructuras o prefieren mirar la letra pequeña de la póliza de vida y prepararse para lo peor.   


sábado, 19 de febrero de 2011

Prisa ante el laberinto

Este artículo de actualidad arranca hace 18 años. En enero de 1993, cuando Madrid se preparaba para una alerta por polución similar a la de este mes, entré en la redacíón central de la cadena SER de la Gran Vía madrileña para una entrevista de trabajo. Hacía sólo unos meses que la Facultad de Periodismo me acaba de dar a luz. Con el periódico El Mundo bajo el brazo, el subdirector de Informativos, Gerardo González, me preguntó ¿qué radio escuchas?, a lo que respondí sin cortarme: "Antena 3, la competencia". La siguiente fue ¿qué prógramas conoces o sigues de la SER?. Mi contestación: "Conozco a algunos pero no sigo a ninguno". A la semana siguiente comencé a trabajar como periodista en la SER, en el informativo Hora 14 a las órdenes de un pimpollo llamado Juan Ramón Lucas. En aquellos estudios y enorme redacción con sillas amarillo canario en las que nunca quiso posarse el maestro Antoñete -por aquello del mal fario-, cuando acudía al programa taurino de Molés, aprendí más Periodismo que en cinco años de carrera en la universidad.
  La cadena SER, así como todo el Grupo Prisa, no atraviesa por su mejor momento, al menos financiero y laboral. Con CNN+ en el cementerio audiovisual, Cuatro y Digital + en manos de Mediaset-Telecinco, el holding multimedia creado por Jesús de Polanco con El País como referente atraviesa un 2011 delicado, con prejubilaciones y expedientes de regulación de empleo a la vuelta de la esquina. Pájaro de mal agüero es que la cadena de radio haya fichado como jefa de Recursos Humanos a la misma profesional que metió la tijera en los ERE de RTVE hace un par de años.
   Peor aún es que se especule con la venta a Berlusconi de la emisora. El presidente italiano, sostienen algunos, busca vendetta con Prisa desde que hace un par de años El País difundió las escandalosas fotografias de sus bacanales sexuales. Toda una paradoja que Liberty Media, el fondo de inversión que controla Prisa y que lleva la palabra libertad en su denominación de origen, tenga en sus manos coartar la libertad de una cadena especialmente crítica con los gobiernos conservadores. El error -inmenso error- del Grupo Prisa se llama Sogecable, una experiencia televisiva que ha salido rana y que lastra sus resultados económicos desde hace años, especialmente desde que empezó a jugar de titular en la llamada guerra del futbol y sus derechos televisivos con precios exorbitantes.
   El futuro del Grupo Prisa es el futuro del periodismo libre y democrático en España. Aunque no se esté de acuerdo con su línea ideológica, se lea El Mundo, se escuche la Cope o se vea Interconomía. En esta pelea todos los profesionales de la información jugamos con la misma camiseta.

lunes, 14 de febrero de 2011

El poder de la televisión

Breikin Nius se estrena hoy lunes 14 de febrero, San Valentín, en la prensa diaria. Y lo hace con una columna sobre televisión de periodicidad semanal que publican los diarios del Grupo Joly en Andalucía: Diario de Cádiz, Diario de Sevilla, El Día de Córdoba, Málaga Hoy, Huelva Información, El Día de Almería, Granada Hoy, Diario de Jerez y Europa Sur. El poder de la televisión es el título elegido para despegar en esta aventura periodística centrada en el mundo insondable de la televisión, el medio de comunicación al que los españoles dedican unas cuatro horas de media diaria, a pesar de la revolución de Internet, las redes sociales, los videojuegos y el móvil. Por algo será. 

EL PODER DE LA TELEVISION
Como usted sabe, Jack el Destripador decía: "Vayamos por partes". Pues eso. Sepa que Breikin Nius es la versión castellana-cañí del anglosajón Breaking News que usan con profusión las cadenas de la lengua de Shakespeare cuando modifican su parrilla para ofrecer una noticia de última hora.
   No se crea que esto de la televisión es un terreno donde los expertos (consejeros delegados de las cadenas y altos directivos) conocen la criatura como si la hubiesen parido y arrullado. Usted viene a saber lo mismo que ellos. Durante la década que trabajé como hombre orquesta en la Academia de Televisión, nunca, por ejemplo, di con un jefe de programas que de antemano supiera si algo iba a ser todo un éxito en audiencia o por el contrario se caería de la parrilla a las primeras de cambio para ocupar nicho en el cementerio del share, donde no conocen la crisis y siempre hay sepultureros. Ahí queda el ejemplo de Operación Triunfo, que recaló en TVE tras ser ninguneada en otras cadenas. O la incombustible Cuéntame, rechazada por visionarios. Es más, la reciente historia de la televisión en España recopila una extensa lista de altos directivos que nunca supieron bien qué era eso del share o del rating, mientras que el mejor analista del medio que existe en nuestro país anda rumbo a la oficina del INEM. Pero volviendo a las profecías, estas son a la televisión lo que la claridad al recibo de la luz: un imposible. En 1946, a 10 años del nacimiento de TVE y cuando el invento echaba a andar, un tal Darryl Zanuck (foto), productor de la Warner, soltó con altivez: "La tele no durará porque la gente se cansará rápido de pasar todas las noches mirando una caja de madera". Ya ven, un Nostradamus catódico que fallecería en 1979 habiendo sido presidente de la Fox y cuando faltaba un año para que la MTV y la CNN colonizaran el mundo moderno. El canal de videoclips y el todonoticias global jugaron un papel para ayudar a derrumbar el Muro de Berlín y dar boleto con las dictaduras comunistas. La población de esos países ponía cara a la ansiada democracia a través de sus programaciones.
   Esa fuerza de la tele para derribar dictaduras aún perdura, aunque el testigo lo ha recogido internet y las redes sociales. En las revueltas de Túnez y Egipto ha quedado en evidencia el poder de la Red como medio de moda, aunque también se ha constatado que a los gobiernos con la soga al cuello les resulta más sencillo callar internet y la telefonía que cortar la señal de las televisiones. Desconfíe de los que preparan la esquela de la televisión, porque eso no llegará. Desconfíe de las encuestas en las que los españoles afirman con vehemencia que sus preferencias televisivas son los documentales e informativos, porque los audímetros muestran más bien todo lo contrario. 

domingo, 13 de febrero de 2011

El jeta y La Pepa

Al funcionario hispánicus de la Administración le ha relevado en el imaginario cañí el alto directivo jeta, cuyo hábitat no distingue entre lo público y lo privado a la hora de tricar y que actúa tanto en terrenos frondosos y opulentos como en campos yermos en barbecho asolados por las vacas flacas. Ahí tienen -como le contábamos ayer- a los 350 jefazos de Iberdrola que han llamado a los directores de sus bancos para que hagan obras de ampliación en las cajas fuertes, porque la eléctrica les va a gratificar con un bonus de 55 millones de euros. En Cajamadrid se ha parado en la prórroga el bonus de 55 millones para 10 directivos, pero el partido no ha finalizado y, aunque Rodrigo Rato ejerce de árbitro casero y como capo de la entidad no quiere soltar esa millonada, quizá esos 10 magníficos se salgan con lo suyo de algo que no es suyo.
   La primera vez que oí eso del bonus -nada que ver con el bonobus de su ciudad- fue hace más de 12 años. Una empresa donde trabajé -institución audiovisual privada para más señas- fichó, tras un proceso de selección de una compañía de cazatalentos que salió por un pico, a un ejecutivo que traía bajo el brazo un currículum de impresión. Aquello salió rana y su paso por allí duró apenas tres meses. Pero qué tres meses, oiga. En ese periodo, el gachó se subió el sueldo dos veces al margen de la junta directiva y bastándose con descolgar el teléfono y dar la orden al director de la sucursal con la que trabajábamos. Y no sólo eso, también le aumentó el sueldo a su secretaria y a una trabajadora de confianza, tambien, por supuesto, sin que se enterasen de ello la cúpula de la institución y el resto de la plantilla. Para aprovechar su estatus de ejecutivo fichado para profesionalizar la institución y traer patrocinadores, en su primera intervención en una junta directiva defendió la que fue su única propuesta a lo largo de esos tres meses: aplicarse un bonus en función de los resultados obtenidos.
  Y más. En esos 90 días nunca aterrizó por la oficina antes de las 12 del mediodía y cuando se le necesitaba y uno contactaba con él por teléfono te contaba, con total tranquilidad, que andaba paseando a sus perros por la urbanización. Como remate, dejó unas facturas de móviles similares a las que despacha un novio con la amante en Groenlandia. Al menos, que se sepa, no pidió una carta de recomendación.
   En Andalucía se anda desmadejando el escándalo de los ERE -Expedientes de Regulación de Empleo- donde se incluía a gente que en su vida había pisado la empresa afectada por la crisis. Los muñidores en la sombra del nuevo caso de corrupción -que ha estado en vigor desde 2005- hablan con descaro de un fondo de reptiles y lo defraudado va camino de los 700 millones de euros. La Junta de Andalucía, de momento, no sabe o no contesta a la hora de depurar responsabilidades de un escándalo que deja al caso Gürtel en calderilla de hucha.
Con un millón de parados a cuestas, el pueblo andaluz se prepara para aplicar un ERE a los gobernantes que no han sabido -y eso que 30 años en el poder dan para mucho- construir una comunidad  donde las oficinas del INEM dejen de ser tan transitadas como las playas de Cádiz en agosto. Después del País Vasco, donde se dio boleto al régimen del PNV con la victoria del PSOE, el turno del cambio quizá pase ahora por Andalucía. Será en 2012, para más señas el año del bicentenario de La Pepa, una Constitución breve pero revolucionaria. Una revolución democrática que, en 2012, dependerá del veredicto de las urnas.

viernes, 11 de febrero de 2011

Bonus de bote de Euromillón

Las compañías eléctricas no son entidades filantrópicas cuya razón de ser radique en la ayuda al prójimo. Nunca verá una empresa del sector con pérdidas, en números rojos, como tampoco conocerá en esta vida a un consumidor que sepa traducir los distintos conceptos que se recogen en la factura de la luz que le envían a casa cada mes. Dice una leyenda urbana que el recibo de la luz español se pone como ejercicio práctico a los expertos en encriptación de mensajes del servicio secreto israelí. No le digo más.

   Pero al lío del montepío. Seguro que recuerda que desde enero pasado la luz cuesta un 10% más cara, por aquello de las quejas de las empresas del ramo por el llamado déficit tarifario, que traducido al lenguaje de barra de bar viene a ser el dinero que les debe el Estado por no cobrar desde tiempos inmemoriales la luz al precio real, sino a uno más bajo. Lo cual, para empezar, ya suena raro, porque los beneficios anuales de las compañías electricas son estratosféricos. Imáginase cómo serían si, además, cobrasen el precio real.
  Desde que arrancó la crisis, en España hemos soportado tarifazos de la luz a razón de dos o tres subidas anuales, con lo que estamos pagando el servicio un 40% más caro que hace apenas 3 años. Toda una ayuda para la economía familiar de un país que suma parados a la velocidad que la Generalitat de Catalunya aumenta su agujero contable. Pero, como siempre en estos casos, hay quienes salen ganando. En esta ocasión 350 directivos de Iberdrola, para los que palabras como INEM o ERE son sinónimos del ABS y el ESP de sus Audis A8 de empresa.
  La compañía del logotipo bucólico de la hoja cerró 2010 -año chungo donde los haya de la crisis- con unos beneficios que rondarán los 3.000 milones de euros. Como han sido unos máquinas, Iberdrola  premiará a esos 35 curritos de alto standing con un bonus a su sueldo por el que se embolsarán acciones de la empresa por valor de 55 millones de euros. Suena a bote del sorteo del Euromillón, pero no es más ni menos que un bonus, una gratificación. Ya sabe a qué bolsillos va una ínfima parte de los euros de más que paga por la luz cada mes. Suena a demagogia, pero una demagogia muy luminosa.
 PD. Y hoy mismo cantó la gallina en Cajamadrid, al trascender que 10 de sus ejecutivos se han repartido otro bonus de 25 millones de euros coincidiendo con las campanadas del 31 de diciembre pasado. O sea, un buen campanazo. Y ha sucedido en Cajamadrid, en medio del debate abierto sobre la delicada situación de las cajas en España, y tras comprobar que la entidad de ahorro madrileña recibió hace unos meses ayudas públicas del fondo Frob de 4.465 millones de euros el año pasado. A la espera de conocer nuevos casos, el españolito medio sólo se lleva al bolsillo su bonobus.

sábado, 5 de febrero de 2011

Respuestas de pega

Por si no ha caído en la cuenta, la democracia se visualiza siempre cada noche electoral por televisión. Especialmente cuando el portavoz gubernamental ofrece, disimulando buenamente ante las cámaras el mal trago, los datos del recuento al 99,9% con una victoria clara del partido de la oposición. En los últimos años, aquí en España, hemos participado ante la televisión y en directo de estos momentos mágicos tan temidos por el partido que ostenta el poder: en Galicia con la derrota del PSOE a manos de Núñez Feijóo, en Euskadi con el fundido a negro del PNV de Ibarretxe ante el empuje de Patxi López, y en Cataluña con el regreso de CiU por la puerta grande en detrimento del PSC de Montilla y sus socios del tripartito.
 Dentro de un año -quizá menos- Rubalcaba también previsiblemente será protagonista si continúa de ministro del Interior,  el cargo del Gobierno que ejerce de maestro de ceremonias del recuento electoral. Si es candidato a Moncloa y titular de Interior imagínese el papelón ante la victoria o la derrota socialista. Sería algo así como el niño en el bautizo y el muerto en el entierro. Pero esa es otra historia.

  Las encuestas sobre intención de voto de los principales medios -y la de Radiotaxi y Radiomacuto, que todo es ponerse- dan desde hace tiempo una clara victoria al PP de Rajoy si se celebrasen ahora mismo elecciones generales. En algunos casos, esos sondeos dan una distancia sideral cercana a los 20 puntos del PP sobre el PSOE. Lo nunca visto. Por aquello de que como recordaba Manolo Escobar, todo es posible en Granada, las encuestas avanzan que los populares pueden incluso sacar mayoría absoluta en Andalucía. Lo jamás de los jamases visto. No olviden que en la patria de Blas Infante algunos dan por hecho, incluso, que el PSOE gobierna en la Junta y anda asido a las riendas del poder desde tiempos de Franco con Fraga de ministro de Información y Turismo.
  Pero desconfíe de las encuestas con la misma o mayor fuerza con la que lo hacía en su tiempo Julio Anguita, un líder de IU que creía en su veracidad tanto como en la existencia de Dios y la infalibilidad del Papa. Porque, aquí de momento, la única infalibilidad recae en la unidad del Partido Comunista Chino y su clon cubano.
  Los votantes que responden a los sondeos políticos de los periódicos son, muy seguramente, los mismos probos ciudadanos que participan periódicamente de los barómetros de opinión del CIS sobre los gustos televisivos del personal. Por si no están al tanto, esas encuestas -la última de esta misma semana- recalcan que lo más seguido por los españoles en televisión son los documentales de animales de La 2 y que nadie, prácticamente nadie, anda enganchado a los programas del corazón como La noria, Salvame de Luxe y realitys como Gran hermano. Y claro, cada mañana los audímetros afirman tozudamente todo lo contrario. Guarde este artículo para la noche electoral de las municipales y autonómicas de mayo y las generales previstas para 2012. Quizá lo necesite. O quizá no, como diría con sorna Rajoy.