jueves, 28 de julio de 2011

Sueldos electrizantes

Castilla y León o La Rioja nunca recibirán, por mucho que se lo trabajen sus autoridades, una bandera azul de los mares limpios de Europa. Aquí, Andalucía o Baleares juegan con ventaja. Algunos sueldos de los grandes directivos de las grandes compañías españolas, por mucho que lo intenten, nunca serán entendidos por la ciudadanía de barra de bar y de ajustes a final de mes. Aquí, los cuatro millones largos de parados compiten con argumentos más sólidos.
  Ignacio Sánchez Galán responde del cargo de presidente de Iberdrola, esa gran empresa de energía que siempre se queja de que los 20 millones de hogares de nuestro país pagan el recibo de la luz por debajo del coste que a ellos les cuesta producirla. Una pataleta que recuerdan, practicamente, desde que Edison vino a inventar la bombilla. Los receptores de sus facturas no entienden tanto quejido procedente de una compañía que en 2010 -en plena crisis nacional y mundial- obtuvo un beneficios récord de 2.870 millones de euros y que, en el primer semestre de este año, ha marcado unas ganancias de 1.563 millones (+6,5%), lo que la sitúa en la senda de volver a marcar cifras históricos por segundo año consecutivo en su cuenta de resultados.
   Quizá tanto merecido superavit se explique por las contínúas subidas en el precio de la luz, una servicio que se incrementaba tradicionalmente una vez al año -cada 1 de enero- y que, ahora, el Gobierno revisa al alza prácticamente cada trimestre. Quizá por ese pastizal de beneficios el presidente de Iberdrola ha recibido un sueldo de 7,3 millones de euros -1.200 millones de pesetas,- de enero a junio de este 2011. Seguramente, es una nómina muy merecida.
   Lo que no es muy presentable es rascar en sus emolumentos la letra pequeña y comprobar que Galán percibió en este semestre una prima de 96.000 euros por haber asistido a las reuniones del consejo de administración de la compañía que lidera. O sea, que por lo visto hay que primarle para que acuda a esas reuniones. A lo que hay que sumar un sueldo de  284.000 euros en el mismo periodo por presidir dicho consejo de administración. Eso sí, esta cantidad ha sido congelada con respecto al año anterior. Menos mal. Ya nos quedamos más tranquilos al comprobar que la crisis afecta a todos. A la vista del desglose de algunas nónimas como ésta o de los beneficios de la banca española -el Santander ganó 3.501 millones de euros en el primer semestre de 2011-, los organizadores, seguidores y simpatizantes del movimiento de indignados del 15-M, definitivamente, juegan con ventaja y con argumentos sólidos.

lunes, 25 de julio de 2011

Empleado del mes

El Gobierno de Zapatero ha vendido machaconamente su reforma de RTVE como una de las joyas de su gestión durante una legislatura, cuyo fin, ni Rubalcaba ni Rappel se atreven a pronosticar. Como en la ley de Murphy, todo lo que es susceptible de ir mal, empeora. Es el caso de la política audiovisual del ejecutivo y de la radiotelevisión pública por antonomasia, cuya ley de 2006 ya es considerada como vieja, defectuosa e incompleta. Tras dos presidentes a la fuga, Luis Fernández y Alberto Oliart, el consejo de administración de RTVE ha parido una ocurrencia digna de estudio para generaciones futuras y que no mejoraría ni Gila en sus buenos tiempos: a la vista de que es imposible el consenso para el nombramiento parlamentario de un nuevo jefe, qué mejor que convertir el cargo en rotatorio, con periodicidad y caducidad mensual. Lo que lee. Pero no se vaya, que aún hay más y mejor.
   Los once integrantes del consejo del fenecido ente público han acordado por sorteo –sí, sí, por sorteo, como en el bingo, el reparto de viviendas de VPO o los recordados mozos para la mili- quién de los once es el primero en ocupar el despacho de mandamás. Espere, que no acaba aquí el parto de los montes. Tras el primer presidente por accidente, el segundo y los sucesivos se irán incorporando al contrato precario mensual en función del orden alfabético de sus apellidos. O sea, que hasta que dure el experimento podremos, como en los McDonald’s, nombrar al empleado del mes y colocarle el reconocimiento en la solapa del traje de faena. Como guinda, el presidente carecerá de carácter ejecutivo –porque lo impide la normativa legal- y su responsabilidad será sólo de gestión. Es decir, sí pero no: un máximo responsable de RTVE por sorteo, con fecha de salida y sin capacidad para tomar decisiones por sí mismo. En los despachos enmoquetados de las cadenas de la competencia se descuajaringan de risa. No es para menos
  En Prado del Rey y Torrespaña no se merecen un culebrón como éste con olor a interinidad en tiempos de crisis, una etapa en la que hacen falta ideas nuevas y arriesgadas, no pastiches. Ahí está la BBC con un nuevo ejemplo, al proponer colocar en pantalla la carta de ajuste de madrugada en su programación para ahorrar costes.
   Quizá estas cosas tan extrañas en RTVE ocurran por haber dejado meter mano en la redacción de la ley de 2006 a demasiadas personas con despacho en cadenas privadas, empresas de comunicación y productoras. No se preocupe, la radiotelevisión pública saldrá de ésta. Siempre ha sido así, aunque La 1 tenga que abrir otra travesía por el desierto como segunda cadena más vista de España. El veranito de liderazgo de Telecinco ya no tiene, por desgracia, vuelta atrás

jueves, 21 de julio de 2011

Sociedad General de Atracos y Estafas

La SGAE y los controladores aéreos, y no necesariamente por este orden, guardarán pocos recuerdos gratificantes de los últimos 12 meses. Si necesidad de reclamar al CIS una encuesta, la Sociedad General de Autores y Editores y los encargados de vigilar el tráfico de aviones se han ganado a pulso, por derecho propio, haberse converido en los colectivos que menos fervor y muestras de cariño y simpatía levantan entre la sociedad española. Por supuesto, con un accésit y puesto de honor en la misma lista negra para los servicios de atención al cliente de las empresas de telefonía móvil.
   Que los controladores aéreos son una casta donde los jetas juegan con ventaja, ya lo sabíamos. Por eso no nos sorprendió que se tomarán el día libre -aduciendo problemas de salud- y provocaran el cierre del tráfico aéreo del país justo cuando arrancaba el pasado puente de la Constitución. En un país donde a todo hijo de vecino se le ajusta a la baja el sueldo o, directamente, es puestos de patitas en la calle, los controladores reclamaban nóminas a la altura estratosférica por la que viajan los aviones que vigilan en jornadas laborales de ensueño.
  Lo de la SGAE nos ha pillado con el pie cambiado. Una sorpresa en toda regla. Tampoco hace falta solicitar al CIS un sondeo para afirmar que la caída en desgracia de su cúpula directiva, enfangada por un caso de corrupción, ha sido encajada con felicidad y buenos ojos por el 99,9% de los españoles. El 0,1% restante corresponde a compatriotas residentes en el exterior que no han podido responder a la encuesta y a la familia de Teddy Bautista, mandamás de la SGAE al que traté superficialmente durante varios años. No en vano, era uno de los destinatarios de los artículos de este blog de actualidad.
   Lo peor del caso SGAE no ha sido que el juez les hallan pillado con el carrito del helado, sino que los herederos de Bautista pretendan seguir al frente del chiringuito como si aquí no hubiera pasado absolutamente nada. La institución cuyos inspectores han perseguido con saña a los organizadores de bodas, bautizos y comuniones, conciertos benéficos, obras de teatros escolares... y todo aquel acto donde sonara o se silbara una triste canción para hacer caja merece, por dignidad, elegir una nueva cúpula directiva que la lleve, al menos, a poner las bases de una institución más humana. Una SGAE sin ánimo de lucro, sin ánimo de pérdidas y sin ánimo de cobijar a jefes sin escrúpulos donde prime el todo por la pasta.
PD. En la fotografía, solicitud cursada por Francisco Franco en 1964 para ingresar en la SGAE como socio.

lunes, 18 de julio de 2011

Televisión casi inocente

Favorecer la obesidad infantil y en adultos, difundir una dieta rica en colesterol, caída del pelo, hiperactividad en los pequeños de la casa, problemas cardiacos y de espalda, vista cansada, aumento de la violencia, bajo rendimiento escolar y laboral, aumento de embarazos en adolescentes y hasta disfunción eréctil… Suman y siguen los males que una legión de estudios pseudoscientíficos viene achacando desde hace décadas al excesivo consumo televisivo. Y no es así.
   La televisión más bien es culpable de fenómenos como el de Belén Esteban, del exceso de crónica rosa, de informativos manipulados por el gobierno o la empresa privada de turno, de crear reality-shows insulsos, de retransmitir las extrañas votaciones y los cantantes frikis de Eurovisión, de permitir a los echadores de cartas, adivinos y falsos sorteos de la madrugada, de emitir casposas películas de serie B y C, de programaciones de verano que animan a pedir asilo en Andorra o de bloques publicitarios tan interminables que deberían incluir índices y apéndices. Pero, que se sepa, la televisión no anda detrás de tantísimos males de la sociedad digital que le endosan periódicamente sin que nadie salga en su defensa desde que en los ‘80 Aviador Dro cantara aquello de que “la televisión es nutritiva”.
   Mientras tanto, internet y las redes sociales se mueven por este siglo XXI con una especie de bula papal. Y no es justo. No lo es, precisamente, porque –cada vez más y especialmente en los países avanzados- demasiados episodios violentos con adolescentes como protagonistas activos o pasivos han tenido su germen en esas redes sociales, con la cooperación necesaria de la telefonía móvil a través de vídeos de delitos grabados por sus propietarios. Son jóvenes que consumen en internet todo tipo de contenidos vedados en la pequeña pantalla, donde la programación, guste o disguste, tiene unos límites legales que nadie osa traspasar. Los adolescentes –ahora adultos- que crecieron pegados a la tele son muy distintos a los que lo que actualmente maduran adictos a internet, el móvil y los videojuegos. Ni mejores ni peores.
    Por tanto,  ya es hora de que cada medio aguante su vela y su penitencia y que el doble rasero para juzgar a ambos quede finiquitado, porque no es lo mismo engordar viendo la tele que servirse de internet para crear una red de extorsión sexual, montar estafas millonarias o atacar las webs de medio planeta. La televisión puede servirte telebasura en su menú pero nunca te hará un phishing para vaciarte la cuenta corriente del banco o meterá un virus que haga morir a tu pantalla de LCD o LED último modelo. Al perro lo sacamos a pasear 15 escasos minutos al día y de televisión consumimos 247 minutos diarios de media. Va a resultar que el verdadero amigo del hombre es un electrodoméstico del salón.   

domingo, 17 de julio de 2011

Imperios de papel

Julio, se mire como se mire, no es un buen mes para los imperios periodísticos. Hace ahora cuatro años fallecía Jesús de Polanco -según escribían en Prisa- y también Jesús Polanco -según escribían los periodicos de la competencia-. Dos nombres para una misma persona, la que montó desde su posición de favoritismo en el franquismo, gracias a la editorial Santillana y los libros de texto, la primera empresa democrática española de medios de comunicación. Prisa vivió su etapa dorada durante el felipismo y también, paradojas del destino, durante el aznarismo. El zapaterismo le dio un puntapié cariñoso que fue la puntilla en tiempos precrisis para cobijarse en el nido de Roures y Mediapro.
   Si en EE UU cuando General Motors estornuda la Casa Blanca se constipa, en el periodismo hispano la enfermedad de Prisa ha dejado tiritando, a dos velas y con un futuro incierto a miles de profesionales de la información y a un número similar de currelas del otrora poderoso grupo. El País, como el país, ya no es lo que era. Y todo por culpa de una crisis que echó a andar tras el verano del 2007 y que sigue sin tomarse vacaciones.
  Hace unos días moria en Alemania Leo Kirch, coetáneo de Polanco y como éste dueño de un holding multimedia llamado Kirch Media. Una compañía que nadó en la abundacia durante décadas y que, corruptelas y amiguismo político mediante, quedó reducida a cuarto y mitad, entre otros motivos, por haber pagado cantidades exorbitantes por derechos deportivos que nutrían sus canales de pago. Seguro que la música y la letra suenan en los cuarteles de Mediapro, en lo que queda de Sogecable y en la lápida de Vía digital.
  El obiturio de Kirch se publicaba junto a las páginas del harakiri empresarial de Rupert Murdoch, el magnate australiano/estadounidense de la aldea global. El escándalo de las escuchas telefónicas de los periódicos sensacionalistas británicos de su propiedad, con el News of the world y el The sun como estandarte de las alcantarillas de la prensa, todavía no se lo ha llevado por delante. Los tabloides de las islas eran y son -junto al germano Bild y sus sucedáneos- el ejemplo palmario de lo que no es periodismo pero que se vende en los quioscos como periodismo. Es -para entendernos- como si La noria o Sálvame se comparan con La clave porque se emiten por televisión, cuentan con invitados, existe un debate y un moderador de por medio.
  Murdoch se hizo con el control del News of the world en puja con su rival Robert Maxwell, otro patrón del periodismo mundial fallecido en extrañas circunstancias cuando navegaba una noche de 1991 por aguas de las islas Canarias. Aquí sólo ya aguanta en su puesto como mandamás multimedia el italiano Silvio Berlusconi. Polanco, Murdoch, Maxwell y Kirch -se ha repetido siempre- quitaban y ponían presidentes presionando desde sus portadas de papel. Berlusconi ha resultado el más listo de todos al llegar a primer ministro y resultar indemne. De momento.

lunes, 11 de julio de 2011

Alberto y Aída tienen un plan

Si la aparición estelar de Isabel Pantoja en Sálvame empujó la audiencia de Telecinco e hizo romper en junio  la hegemonía de TVE-1, el escándalo de la superviviente Aída Nizar ha provocado que la cadena de Fuencarral batiese récord de seguimiento la noche del pasado jueves y que sacara 1,1 puntos  de diferencia a la cadena pública en la cuota de pantalla acumulada del mes. Una barbaridad que dice a las claras cuáles son las armas de Telecinco para volver a superar a TVE-1 en las audiencias de este mes. Y no se deje engañar:  el numerito de la Nízar a cuento de Ortega Cano es un montaje guionizado del que Jorge Javier Vázquez y el canal dirigido por Paolo Vasile se aprovechan para hacer caja, vender más publicidad, darse el gustazo de romper el audímetro y colocarse en el centro del debate televisivo. Vasile odia que le tilden de jefe de la telebasura patria pero hay noches que su televisión se asemeja al detritus. Eso sí, con el beneplácito de millones de espectadores ávidos de su ración de espectáculo barriobajero y morboso.
   Mientras Telecinco sigue a lo suyo, RTVE sigue con lo de siempre: presidente a la fuga. Alberto Oliart ha imitado a su antecesor, Luis Fernández, y ha dimitido apenas año y medio después de su consensuado nombramiento. La espantá del ex ministro de Defensa ha provocado una crisis en la Corporación y, de paso, ha evidenciado que el presunto éxito de la reforma televisiva de la tele pública abanderada por Zapatero desde 2004 ha naufragado con el primer oleaje. RTVE da las últimas bocanadas de la legislatura sin saber hacia dónde camina.  Oliart ha demostrado que los presidentes cuneros no le sientan bien a RTVE, donde hace falta un presidente que sepa al menos de qué va el negocio. Luis Fernández hizo un buen papel porque se le comparó con el desastre de la etapa de Carmen Caffarel y el pobre Oliart se ha limitado, prácticamente, a tirar por la senda marcada por el hombre al que relevó en el potro de tortura que siempre ha sido y será el sillón de mandamás de Prado del rey.
    La ley audiovisual y sobre RTVE paridas por el Gobierno ZP son tan cutres que, a estas alturas, no se sabe si hay que nombrar o no a un nuevo presidente de la Corporación o si la responsabilidad puede quedar interina o mediopensionista en lo que queda de legislatura. Quizá la solución sea copiar el modelo de la BBC, que no se cortó un pelo al  insertar un anuncio en la prensa británica con una oferta de empleo para buscar jefe. A la vista de los nombres que han dirigido RTVE en sus 54 años de historia quizá esa sea la mejor fórmula.  

viernes, 8 de julio de 2011

Informativos con crisis de público

La temporada televisiva 2010/11 ha echado el telón  con una seria crisis de público en los informativos de las grandes cadenas, especialmente en los del horario estelar del prime time. TVE-1, Antena 3, Telecinco, Cuatro y La Sexta perdieron en conjunto 1,3 millones de espectadores en sus informativos diarios –media de lunes a domingo-  en comparación con los datos de la temporada anterior, de los que 650.000 corresponden a la ediciones de noche. La sangría afectó especialmente a Antena 3 y Cuatro. La cadena de San Sebastián de los Reyes se ha dejado por el camino 541.000 espectadores mientras que la fuga de público del nuevo operador de Mediaset llega a los 280.000, con una caída espectacular en los datos de la edición presentada hasta finales de 2010 por Iñaki Gabilondo de lunes a viernes. Telecinco también ve cómo disminuye el seguimiento de sus informativos (-209.000) pero se consuela con un casi empate técnico con su competidora Antena 3 en la segunda plaza. Mientras que el equipo de la cadena de Fuencarral moja la oreja a la de Planeta en la edición de noche, el operador de Planeta obtiene más audiencia en la de mediodía. ¿A qué se debe esta crisis de público en toda regla? Para el experto en televisión, Eduardo García Matilla, parece que no hay ningún misterio: “Antes, en el mediodía y el acceso al prime time, salvo excepciones, solamente podías ver informativos. Ahora  tienes más opciones -infantiles, deportes, series, cine…-“.  España no es un rara avis televisivo ya que “la tendencia no es nueva y se observa en todos los países con una oferta amplia de canales”, recalca.
El auténtico vencedor, una temporada más, es el Telediario de TVE, independientemente de su edición. Pepa Bueno y María Casado consiguen un leve avance de audiencia con el TD-2 al cerrar la temporada con 28.000 espectadores más que la anterior, lo que le supone un escuálido pero tonificante avance del 1% y marcar una cuota de pantalla media e inalcanzable para sus competidores del 17,5%.  El buque insignia del  TD-1 termina el curso televisivo con 174.000 espectadores menos que el anterior (-6,2%). Mientras, La Sexta sigue con la tendencia a la baja y reduce en 133.000 los espectadores de las dos ediciones de sus informativos diarios. “Telecinco es el segundo canal con menos pérdidas, quizá en correlación con el buen momento pero relativo de audiencia de la cadena”, explica el sociólogo experto en audiencia Carlos Arnanz, para quien el bajón en todas las cadenas responde “probablemente a la competencia de la información online, así como la tópica fragmentación. Una parte de las pérdidas también ha podido ser absorbida por otros canales informativos como Intereconomía, Veo 7 o las redifusiones en los canales temáticos”.
  Para Arnanz, la crisis de espectadores está “muy relacionada con la pérdida de audiencia de los canales generalistas, con la excepción de TVE, cuyos telediarios se siguen beneficiando de ser los principales referentes de la información diaria”. Alberto Nahum, profesor de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Navarra, alaba también los telediarios de la cadena pública: “Ha apostado por unos informativos más largos y más periodísticos, que intentan evitar el peso de los sucesos y el anecdotario. Y la fórmula le está funcionando bien. Esto viene a demostrar –agrega- que se puede apostar por unos informativos de mayor calidad” aunque reconoce que “ayuda” no tener  “la presión de competir por la tarta publicitaria”. García Matilla, por su parte, hace hincapié en el hecho que “los recursos de TVE –redactores, reporteros, corresponsales, centros territoriales…-  le dan un plus que justifica su liderazgo” aunque apunta que “Antena 3 y Telecinco hacen informativos de un nivel digno en relación con sus recursos”.  La reducción de espectadores no parece de momento hacer mella en las estructuras de los telediarios de nuestro país y, salvo sorpresas, la continuidad será la tónica común cuando arranque la temporada 2011/12. “El nivel medio de los informativos españoles es mejorable pero no es tan bajo como muchos se empeñan en pintarlos”, afirma Nahum, para quien “a veces la gente le pide a la televisión una profundidad ensayística que nunca ha tenido y, salvo excepciones, nunca tendrá”.
  La temporada televisiva que acaba de morir lo ha hecho enterrando las ofertas del todonoticias CNN+ y los informativos de Veo 7 y solapando con Telecinco los de la fusionada Cuatro. “Si uno de los motivos esenciales del apagado analógico era incrementar la pluralidad informativa, en sentido estricto, parece que hemos retrocedido en los últimos meses” asegura tajante García Matilla, posiblemente el mayor experto en televisión de España.
  
Canal Sur TV baja pero aguanta el tipo
Prácticamente todos los informativos de la autonómica andaluza bajan sus registros de audiencia con respecto a la anterior temporada,  pero sus cuotas de pantalla se mantienen mayoritariamente por encima de la media que logra la cadena, lo que es todo un lujo en los tiempos que corren. La sorpresa positiva hay que buscarla en las desconexiones de los informativos provinciales, que ganan un 1,5% de espectadores en su primera edición mientras que registran un descenso del 2,5% en la segunda. Los peores datos de la temporada afectan a Buenos días, Andalucía al perder casi el 42% de sus espectadores.
 El informativo más seguido de Canal Sur TV sigue siendo CSN1, que concluye la temporada 2010/11 con una cuota de pantalla del 17,7% y 350.000 espectadores de media, 45.000 menos que la anterior. “Nuestros informativos gustan porque, además de la estricta actualidad y la cercanía, incluimos noticias sociales de colectivos minoritarios que en otros programas informativos no tienen cabida”, opina su presentadora Marta Paneque. Para la periodista sevillana,  cuando “el esfuerzo colectivo de un gran equipo tiene su recompensa en una buena audiencia, la satisfacción es aún mayor porque es el trabajo de muchos a ambos lados de la cámara”. De otro lado, CSN2 termina con una cuota del 10,7% y 270.000 espectadores de media, un 3,2% menos de público. En conjunto, Canal Sur TV ha dejado escapar 103.000 espectadores de sus informativos en la temporada que acaba de cerrarse.

Un poco de historia
Pocos conocen que TVE echó el cierre por vacaciones durante el verano de 1957, apenas un año después de iniciar sus emisiones regulares desde el Paseo de la Habana. Al final de aquel verano, un joven licenciado en Derecho que ejerció toda su vida como periodista, José de las Casas (1924/2004) se puso manos a la obra para levantar desde la nada los servicios informativos de TVE y, de paso, el primer Telediario que, finalmente, nació el 15 de septiembre de hace 54 años. De las Casas confesaba cómo fue su particular proceso de selección como miembro de la plantilla de pioneros de la televisión en España: “Me dejé caer una mañana por el Paseo de la Habana y me pusieron a trabajar en una mesa que había libre por allí”.
   En aquel chalecito de las entonces afueras de Madrid que servía de minúscula sede de TVE, Pepe Casas aguardaba con desesperación, mirando con angustia el reloj, la llegada de las imágenes con las noticias internacionales que ofrecería el siguiente Telediario. El envío corría a cargo de un motorista que recogía las cintas, directamente, de las bodegas de los aviones de los vuelos internacionales que aterrizaban en Barajas.
   El considerado padre del Telediario, y también de los servicios informativos de TVE, dirigió más tarde la Primera cadena en plena época dorada de la televisión en España, a finales de los 60. Dos décadas después, De las Casas se incorporó a Antena 3 TV de la mano de Jesús Hermida para poner las bases de los servicios informativos de la cadena privada. A su fallecimiento, hace justo ahora 7 años, TVE no dedicó ni un segundo de la escaleta de sus telediarios para recordar y homenajear al pionero de la televisión de nuestro país que empezó a enterrar el No-Do al alumbrar el Telediario.

lunes, 4 de julio de 2011

Lógica defectuosa

La noche anterior a aplicarle la pena de muerte en la silla eléctrica, el reo pidió un Big Mac y un paquete de tabaco. El alcaide le contestó:”En la cárcel está prohibido fumar, el tabaco mata y de hamburguesas nada que son nocivas para la salud”. En el sector televisivo español hay mucho directivo que trabaja con la misma lógica defectuosa y políticamente correcta.
   Oliart, jefe de RTVE, ha explicado que la cadena no dispone de medios para sacar adelante un España directo de producción propia. Ante esta confesión sólo hay que alabar al COI y a la FIFA por no haber concedido a España para esta década ni unas Olimpiadas ni un Mundial de Fútbol, porque uno no se imagina el despliegue de TVE al frente de la señal de ambos eventos
si no está ni para un simple España directo. En Torrespaña el final de la legislatura ha pillado a más de uno fuera de juego y quizá con mucho becario o comisario político en las redacciones.
   No se entiende el Telediario 1 de Ana Blanco del viernes pasado, que dedicó su apertura a las medidas del Gobierno sobre hipotecas –por supuesto, con imágenes de Rubalcaba-, para luego informar del cáncer de Chávez y de una operación salida en las carreteras que discurría sin incidentes. El registro de la SGAE, portada en los diarios digitales de todo el país, al día siguiente abriendo los titulares de la prensa, principal argumento de tertulia radiofónica o de barra de bar, bajó a la cuarta noticia en importancia de la jornada para el supuesto informativo televisivo de referencia del país. Incomprensible.
   Mientras, Telecinco nos recordaba su abnegada lucha en defensa de la imagen de hombres y mujeres; esos mismos que suele pisotear en casi todos sus programas, excepción hecha de los bloques de anuncios. El canal que capitanea Paolo Vasile –en un alarde de falsa moral- se negó a emitir un spot de una web de contactos para infieles. Por lo que se ve, la infidelidad sólo
tiene cabida en los reality y la crónica del corazón de la cadena. Lamentable.
   Y en Antena 3, donde todo es posible, alardean del Premio a la calidad que le ha concedido la Academia de TV de Manolo Campo Vidal, a la prisa y corriendo y por el artículo 33, horas antes de la ceremonia de entrega de sus reconocimientos anuales. Gala en la que, curiosamente, el adalid de la calidad no obtuvo ni un mísero galardón. Antena 3 merece un premio de los
espectadores por emitir desde hace más de una década –con el respaldo de la audiencia- un bucle diario de Los Simpson, serie que ha dejado en mera anécdota las repeticiones estivales de Verano azul o las previsibles rimas de la canciones de Georgie Dann.