viernes, 30 de diciembre de 2011

Jóvenes, comunistas y cachondos

Para que se haga una idea, Cuba es Disneylandia y una democracia parlamentaria moderna en comparación con Corea del Norte. El país caribeño y el asiático comparten, eso sí, una curiosa similitud: ambos soportan dos regímenes comunistas dictatoriales y hereditarios. Estamos ante dos islas de anacronismo autoritario en pleno siglo XXI, dos paraísos de los trabajadores donde los trabajadores suspiran por cruzar la frontera y trabajar en cualquier otro sitio lejos de la patria.
  Este próximo 1 de enero se cumplen 53 años de la revolución cubana liderada por Fidel Castro. Los resultados del desastre comunista saltan a la vista en una nación que se cae a pedazos. Casi idéntica cronología y resumen en Corea del Norte, con el agravante de la comparación de sus vecinos y hermanos de Corea del Sur, un país democrático y a la vanguardia del mundo desarrollado. Las diferencias entre Alemania Oriental y Alemania Federal con la caída del Muro de Berlín son casi imperceptibles y un juego de niños si se traslada la comparación a las dos Coreas.
   En la del Norte, un país donde miles y miles de sus habitantes se mueren literalmente de hambre, existe actualmente un cuarto de millón de presos políticos en gulags dispersos por su territorio. La paranoia de su líderes y el régimen dejan en becario y principiante a Pol-Pot y los jemeres rojos camboyanos. Allí es el Estado quien decide dónde trabaja uno, de qué y donde tiene la obligación de residir. Internet, por supuesto, es sólo de uso exclusivo para los jerifaltes del tinglado político.
  La muerte días atrás del sátrapa Kim Jong Il -que aterrizó en el trono comunista tras el fallecimiento de su padre- ha supuesto que el poder pase ahora a su hijo, en una demostración de que la sangre azul de las monarquías es aquí clonada por la sangre roja de una monarquía comunista hereditaria. El libro con la historia reciente de Corea del Norte lo pilla Arniches y se esribe un sainete tragicómico en un par de horas.
  Como Arniches ya no está para mucho, su testigo lo han recogido desde el diario Gara y las Juventudes Comunistas de Sevilla. El primero publicando una cariñosa esquela del dictador coreano, los segundos, emitiendo un comunicado para lamentar el fallecimiento del "camarada" Kim Jong Il y reconocer su "labor titánica" durante 17 años al frente del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte. Un texto delirante en el que desean "grandes victorias contra el imperialismo" para su sucesor Kim Jon Un. A la vista del comunicado, la policía hispalense debería quizá registrar la sede de las Juventudes Comunistas de Sevilla para confirmar si el local sirve también de lugar de encuentro para El Club de la Comedia de Andalucía o, llegado el caso, rastrear por las mesas la existencia de sustancias psicotrópicas u hongos alucinógenos. Unos cachondos sin gracia estos niñatos sevillanos.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Terapia navideña

Con la excepción de la televisión cubana o la de Corea del Norte, la saturación publicitaria en Navidad es un mal menor de la pequeña pantalla. Hasta hace poco, las grandes marcas estrenaban durante estas fechas sus mejores y más cuidados spots: el de las muñecas de Famosa dirigiéndose al portal, los de El almendro, el recordado  ‘Hola, soy Edu’ de la extinta Airtel... El clásico Vuelve a casa vuelve se atrevió en los años 70 con uno en el que los hijos animaban a fumar a la abuela en la cena familiar por antonomasia, lo que sería hoy crucificado por políticamente incorrecto. Qué decir de los magníficos anuncios del calvo del sorteo de El Gordo, con su música inconfundible de Doctor Zhivago como himno navideño contemporáneo. Sería todo un acierto, también por aquello de la nostalgia, que los responsables de Loterías del Estado lo recuperasen con efectos retroactivos.
  La Navidad del peor año de la crisis nos está dejando unos spots de garrafón, donde la avalancha de comerciales casi clónicos sobre colonias y perfumes provocan el bostezo cansino en el espectador. El de Freixenet con Sara Baras es, posiblemente, el peor hasta la fecha de la empresa de cavas. La sorpresa agradable la ha traído quizá El Corte Inglés con su anuncio protagonizado por un Tony Leblanc que se sale y que toca sentimientos y fibras sensibles. También un hueco a la excelencia para el de Coca-Cola bajo el lema Un mundo mejor es posible
   Y el de Campofrío titulado Cómicos, no sólo el mejor de las Navidades sino del año. Dirigido por Álex de la Iglesia y protagonizado por destacados  humoristas del país que acuden a la tumba de Gila, el mensaje que deja es cristalino: a pesar del mal momento económico, y con los negros augurios para 2012, los españoles sabemos demostrar nuestro espíritu trabajador, ayudar al que lo necesita y esforzarnos para sacar lo mejor, incluso de cerrar con un abrazo problemas y viejas rencillas. El humor como terapia indispensable.
   El 1 de enero de 2012 se cumplirán dos años con la publicidad vedada en TVE. No así en la competencia, a la vista de que Bruselas acaba de dar otro tirón de orejas a las televisiones españolas por pasarse en el tiempo que dedican a la emisión de publicidad. Por si no está al tanto, el conjunto de canales despacha diariamente 7.560 minutos de spots de los que consumimos de media 21,5, es decir, 62 anuncios por jornada. Si noviembre expiró con una marca histórica de consumo catódico con 4 horas y 22 minutos por persona/día, las gélidas temperaturas de diciembre, unidas al frío glacial de nuestras cuentas corrientes, pronostican nuevo récord y certifican que los españoles se cobijan de la crisis ante el televisor. Y, en Navidad, más si cabe.

martes, 20 de diciembre de 2011

A pesar de todo, Feliz Navidad

Breikin Nius desea un año más a sus lectores, amigos y familiares -que vienen a ser prácticamente la misma cosa- una Feliz Navidad. De paso, ya puestos, que el 2012 sea el del inicio de una recuperación económica que algunos comprobarán este próximo jueves en sus bolsillos gracias a los gorgoritos de los niños de San Ildefonso.
   Cumpliendo una tradición milenaria -nacida este milenio, concretamente el año pasado- estas líneas se acompañan del christmas realizado por el Departamento de Arte de Breikin Nius dirigido por Patricia Alija, bajo la coordinación y supervisión de Eduardo. Y, para todos los que detestan la Navidad, un vídeo musical que les hará recapacitar sobre su error y cuyo título ya avisa de lo que se avecina: La Navidad está en todos lados.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Apuesta ganadora

Hoy toca, por aquello de tirar de originalidad, abordar el matrimonio de conveniencia sellado entre la Navidad y la televisión. Parafraseando a la sentencia del jugador inglés Gary Lineker en su definición del fútbol tras la enésima derrota ante la selección alemana, la programación de Navidad la inventaron en Prado del Rey y es muy simple: 22 cadenas luchan por el balón de la audiencia durante dos semanas y, al final, siempre gana TVE por goleada. En las próximas semanas se cumplirá a rajatabla, si no, siéntese en el sofá desde la mañana del sorteo de El Gordo hasta el día de los Reyes y compruébelo.
    No es que La 1 nos haya preparado una parrilla de impresión, novedosa, electrizante, rompedora y única. La cadena pública se limitará a sacar de la nevera los productos que ha enlatado y las retransmisiones de rigor que irá colocando en su lugar habitual y tradicional. Desde los millones que repartirán el jueves los bombos al mensaje navideño del Rey, el programa de Fin de año y las campanadas desde la Puerta del Sol, el concierto de Año nuevo con los saltos de esquí y hasta el sorteo del Niño, millones de espectadores elegirán la señal de TVE. A la oferta navideña de La 1 sólo le faltaría para rozar la perfección una bula papal para saltarse la ley y meter cortes publicitarios para contemplar los clásicos spots de El Almendro, Freixenet y el bucle interminable de colonias y perfumes. Los de juguetes, desde hace poco, se han exiliado a los canales infantiles.
   Si piensa que por aquello de las fiestas familiares Telecinco despejará su parrilla de cotilleos y escándalos de famosos de medio pelo, vaya escribiendo la carta a los Reyes, que por pedir e ilusión de ilusos que no quede. En TVE, y en un alarde de apuesta arriesgadísima y revolucionaria, cambio de cromos: al pestiño recital de Raphael le sustituye un concierto de la sin par Ana Belén, en un nuevo ejemplo de que la Navidad abre las puertas de la televisión a los jóvenes artistas a la búsqueda de una oportunidad. En Canal Sur -ponga un 1 fijo- más de lo de siempre para rascar unas cuotas de audiencia que armarán el Belén si superan el 10%.
   TVE sigue siendo mucha TVE y su oferta navideña, pese a perder fuelle, pasa por ser la favorita de una audiencia entregada de antemano. Por mucho que las privadas se rasquen las neuronas y planten a la Pantoja y a su hijo dando las uvas, la pública estatal es una prima de riesgo sin riesgo. Siempre ganará, aunque fiche para las campanadas a los guionistas de Jara y sedal y coloque como pareja desde el balcón de Sol al cachondo Eduard Punset y la glamourosa presentadora del devoto Últimas preguntas.

viernes, 16 de diciembre de 2011

ONG Moñas navideños

Lo reconozco abiertamente para que conste en acta: soy un moñas navideño y me ofrezco a presidir una ONG con ese nombre. Cuando se acercan estas fechas disfruto con todas sus tradiciones. Bueno, con todas, no. Desde hace años persigo la invasión anglosajona de Papá Noel y disparo mentalmente contra todos los muñecos de este gordo que las familias colocan escalando sus balcones y ventanas. Si de mi dependiese, redactaría un decreto-ley prohibiendo la difusión de su imagen en España y otro en defensa de los Reyes Magos.
   Lo único salvable de Papá Noel radica en el hecho de que el personaje es un invento de Coca-Cola, de la que soy adicto. Hasta hace unos años, las grandes marcas estrenaban en televisión durante la Navidad sus mejores y más cuidados spots: desde el de las muñecas Famosa, los de El Almendro o el recordado Hola, soy Edu de la extinta Airtel. Qué decir de los magníficos anuncios del calvo de la Navidad con su música inconfundible de Doctor Zhivago como nuevo himno navideño contemporáneo. Ojalá los nuevos responsables de Loterías del Estado lo recuperen para el año que viene.
  La Navidad del peor año de la crisis nos está dejando en televisión unos spots de garrafón, donde la avalancha de comerciales casi clónicos sobre colonias y perfumes provocan el bostezo en el espectador. El de Freixenet con Sara Baras es, posiblemente, el peor hasta la fecha de la empresa catalana de cavas. La sorpresa agradable la ha traído El Corte Inglés con su anuncio protagonizado por un Tony Leblanc que se sale, llega a los sentimientos y toca la fibra sensible.
  Y el de Coca-Cola, estrenado hoy viernes. Adaptando uno del año anterior, con una versión excelente de la canción Whatever de Oasis, y bajo el lema Un mundo mejor es posible de su campaña Razones para creer. El mensaje que nos deja es cristalino: a pesar del mal momento económico actual, y con los negros augurios para 2012, los españoles sabemos demostrar nuestro espíritu trabajador, ayudar al que lo necesita y esforzarnos para sacar lo mejor de nosotros mismos. Compruébalo pulsándo aquí.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Yerno horribilis

“Hoy, sin embargo, tengo que preveniros de un peligro: con la facilidad de los medios de comunicación, el poder de las ondas, el cine y la televisión se han dilatado las ventanas de nuestra fortaleza. El libertinaje de las ondas y de la letra impresa vuela por los espacios y los aires de fuera penetran por nuestras ventanas, viciando la pureza de nuestro ambiente”. No, no se trata de un argumento de los anunciantes que se retiran de La noria. Lo dijo Franco en su mensaje de Fin de año en 1955, apenas 10 meses antes de que naciera TVE y sus alocuciones fueran televisadas coincidiendo con el último día del almanaque, no en Nochebuena como marca ahora la tradición democrática con el rey.
   Por muchas razones, el próximo mensaje televisado del monarca está levantado más expectación de la habitual a menos de dos semanas vista. Para empezar, por motivos obvios del año que dejaremos atrás. Un 2011 en el que la crisis económica se ha agravado aún más si cabe en España, con cinco millones de parados ya oficiales y un millón y medio de hogares con todos sus miembros sin trabajo. Un año tan negro en lo económico que ha dejado incluso en un segundo plano el anuncio del fin de ETA tras cuatro décadas de terrorismo. El discurso del rey Juan Carlos guarda algún paralelismo con la película del mismo nombre ganadora de los Oscar de este año y protagonizada por Colin Firth encarnando a Jorge VI. Si el monarca británico tuvo que hacer frente a las penurias de su pueblo por la II Guerra Mundial a través de las ondas de la BBC, el español abordará la muy delicada situación económica de un país que seguirá con atención su mensaje. Y eso que su audiencia ha bajado en 2 millones de espectadores en los últimos diez años para marcar en 2010 su mínimo histórico: poco más de siete millones de espectadores, dos millones y 22 puntos de share menos que en 2000. Don Juan Carlos, ya lo ve, es solidario y se apunta a la fragmentación que asola al medio.
   El cambio de Gobierno en la víspera de la intervención televisiva del monarca provocará que su texto pase, indefectiblemente, por las manos del ejecutivo saliente. Una situación que nunca hasta ahora había sucedido: el mensaje elaborado durante un mandato socialista será difundido con un gabinete de populares en el poder. Habrá también interés, por supuesto, por conocer si aborda de refilón sus lógicos achaques de salud o los quebraderos de cabeza que han llevado a la Casa Real los negocios del duque de Palma. Como en la película El discurso del rey, el rey no vacilará. Delo por hecho. Y, en todo caso, siempre mucho mejor yerno horribilis que annus horribilis.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Audiencias en el banquillo

La otrora rica Cataluña planta cara al déficit público metiendo la tijera en sus medios audiovisuales, en todos los niveles y sin miramientos. La radiotelevisión autonómica difunde allí que prepara recortes de sueldos para sus más de 2.000 empleados, la clausura de dos de sus seis canales y dejar de emitir el fútbol para así ahorrarse 40 millones de euros. A los dos minutos del anuncio, el secretario general de CiU, Duran i Lleida, tranquilizó –no a los trabajadores de TV3- sino a los catalanes: seguirán emitiendo partidos hasta 2014. El político nacionalista lo vocea en una entrevista desde la privada Telecinco y se suma al pan y circo romano con unos 20 siglos de retraso.
   En la ciudad de Hospitalet, simultáneamente, el ayuntamiento chapará en 2012 la televisión y la radio municipal por aquello de la crisis. La noticia la dio en directo la propia emisora. Asómbrese, si aún lo puede: la plantilla de ambos medios locales de comunicación suma 70 empleados, lo que viene a ser casi el mismo número de trabajadores que fichan en La Sexta para sacar adelante una cadena estatal.
   En la RTVA miran las barbas del vecino catalán mojar, con un ojo puesto en las elecciones de marzo y sabiendo que corren malos tiempos para la lírica televisiva autonómica: ahí anda la asturiana RTPA y esos 130 empleados al borde del precipicio y el fundido en negro. Con estos mimbres, acongoja conocer que Canal Sur apoquina 600.000 euros del ala por el alquiler anual de una de sus sedes.
   Los canales de la Forta buscan fórmulas milagrosas para sanear las cuentas. Ante la expectación de los maratonianos juicios mediáticos, quizá deberían olvidarse del fútbol y pujar por adquirir los derechos de emisión de los tribunales autonómicos. Como joya de la corona, la Audiencia Provincial de Sevilla: acaba de finiquitar el juicio del caso Marta del Castillo y pronto abrirá el que seguirá contra Ortega Cano por su accidente de tráfico. En la de Málaga continúa el caso Malaya y a la Audiencia de Córdoba llegará en su día el triste episodio de los dos niños aún desaparecidos. La Audiencia de Cádiz, recuerde, vibró meses atrás con el clan de Jesulín y la vista por la Operación Karlos.
  Y a todo esto, el peor noviembre de la crisis ha dejado de nuevo a TVE-1 como líder de audiencia. La pública ha derrotado a Telecinco por un par de décimas, todo un lujo para la privada en el mes en el que ha soportado la tormenta de la telebasura por el cubo de La noria. El nuevo Gobierno recibe TVE como la cadena más vista y con los informativos más seguidos. También sin presidente al mando y con los candidatos de consenso aguardando que se abra el casting para echar el currículum.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Carne de periodista

   En esta ocasión sobran más que nunca las palabras. El periodismo toca fondo cuando existen empresas que proponen a profesionales de la información escribir artículos a cambio de 75 céntimos de euro. Ha leído bien: 75 céntimos por artículo. No queda ahí la desvergüenza. La fabulosa oferta laboral indica que debe ser un artículo, por supuesto, de alta calidad. La denuncia ha partido de la propia periodista española que recibió la proposición indecente de trabajo. Pulsa aquí para conocerla en detalle.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Epílogo y prólogo

El indulto al banquero Alfredo Sáenz, una semana atrás, no fue sino el pistoletazo de salida de la carrera de los 100 metros ilusos de un Gobierno que cierra tras ocho años la era Zapatero. Luego vino lo de la comisión de expertos recomendando trasladar los restos de Franco del Valle de los Caídos. Simultáneamente nos enteramos de que la DGT saca a debate la idea de cobrar a los conductores por usar las autovías en función de los kilómetros que recorran anualmente. Como guinda, y de momento, el penúltimo consejo de ministros dejó encima de la mesa la ley Sinde por causas desconocidas y a pesar de contar en teoría con el respaldo del PP.
  Uno tiene la sensación de que un ejecutivo paralizado desde hace meses se ha metido en una carrera alocada cuya fotofinish saltará justo antes del sorteo de la Lotería de Navidad. Por tanto, quedan por delante dos largas semanas para que en los estertores de la segunda legislatura de Zapatero sus ministros en funciones saquen de la chistera ideas geniales, planes quinquenales, debates absurdos, polémicas artificiales y estériles o anuncios imposibles.
   La legislatura que despedimos será la de la crisis para todos los libros de Historia de España que se editen de ahora en adelante. Y eso que la palabra crisis fue tabú para el Gobierno: ciclo bajo, dificultades, frenazo económico... todos los eufemismos eran válidos con tal de no mentar la bicha. Hasta que en julio de 2008 Zapatero habló de "crisis" en una entrevista televisiva y dio el titular de la jornada. Luego, la vicepresidenta Elena Salgado, se atrevió a hablar de "brotes verdes" que desembarcarían en breve sobre la economía española. Lo dijo en mayo de 2009, cuando el paro contabiliza 3,6 millones de españoles sin trabajo y una tasa del 18%. O lo que es lo mismo, un millón menos de españoles desempleados que en este mes, donde la misma tasa ha crecido más de tres puntos. Entonces, el PSOE sacó incluso un vídeo sobre los brotes verdes durante la campaña de las elecciones europeas.
  Ahora, sin embargo, no es tiempo de mirar atrás, buscar consuelo o pensar que tiempos pasados siempre fueron mejores. Las hemerotecas no levantan un país. Ahora, más que nunca, hay que echar mano de la frase que Theodore Sorensen esculpió para que el presidente Kennedy se luciera en un discurso hace medio siglo: "No pienses en lo que tu país puede hacer por ti, sino en lo que tú puedes hacer por tu país". De ésta saldremos porque somos 47 millones de personas candidatas a tirar del carro.

jueves, 1 de diciembre de 2011

El discurso del rey

Por muchas razones, quizá demasiadas, el tradicional discurso de Nochebuena del rey por televisión está levantado más expectación de la habitual a poco más de tres semanas vista de la cita. Para empezar, por motivos obvios del año que dejaremos atrás. Un 2011 en el que la crisis económica se ha agravado aún más si cabe en España, con cinco millones de parados ya oficiales y un millón y medio de hogares con todos sus miembros sin trabajo. Un año tan negro en lo económico que ha dejado incluso en un segundo plano el anuncio del fin de ETA tras cuatro décadas de terrorismo y terror.
   El discurso del rey Juan Carlos guarda, si me lo permite, algún paralelismo con la película ganadora de los Oscar de este año y protagonizada por Colin Firth encarnando a Jorge VI. Si el monarca británico tuvo que hacer frente a las penurias de su pueblo por la II Guerra Mundial a través de las ondas de la BBC, el español abordará la muy delicada situación económica de un país que seguirá atento por televisión su mensaje.
   Además, el cambio de Gobierno justo en la víspera de la intervención televisiva del monarca provocará que su texto pase, indefectiblemente, por las manos del ejecutivo saliente. Una situación que nunca hasta ahora había sucedido: el mensaje elaborado durante un Gobierno socialista será difundido con un gabinete de populares en el poder. Habrá también interés, por supuesto, por conocer si el rey aborda sus lógicos achaques de salud o los quebraderos de cabeza que han llevado a la Casa Real los negocios del duque de Palma. Como en El discurso del rey, el rey no vacilará. Delo por hecho. Y, en todo caso, siempre mejor yerno horríbilis que annus horribilis.