domingo, 5 de febrero de 2012

Fe de horrores

Ya se sabe que los pasteleros tapan sus errores con crema y los médicos, lamentablemente, con tierra. Los periodistas, sin embargo, los ocultamos con fe de errores en páginas semiocultas, a poder ser en página par, con un cuerpo de letra que Rompetechos denunciaría ante el Tribunal de la Haya. Y gracias. A los profesionales de la información nos cuesta reconocer una metedura de pata tanto o más que a Ana Obregon asumir su edad en público. Entre los primeros me hallo, a mi pesar.
  Hoy en la portada de El Mundo, titular de portada para una entrevista con José Ignacio Wert, el ministro de Educación con un apellido muy fácil de escribir si observa la posición del teclado de su ordenador: "La cultura 'antiempollón' ha inclinado el modelo (educativo) hacia la mediocridad".
  Antes de llegar a la extensa entrevista de la página 52 Wert ha tenido oportunidad de comprobar su acierto en el diagnóstico: dos crónicas del periódico recogen "veneplácito" y "horfandad", palabras que no existen, al menos para el poco sospechoso diccionario de la Real Academia.

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