jueves, 8 de marzo de 2012

El empresario revolucionario

Su compañía no se encuentra en el Ibex-35 de la Bolsa de Madrid. Su nombre no suena cuando se citan a los empresarios más poderosos de España. Su cara no suele aparecer en los cenáculos y los desayunos informativos que se celebran en Madrid para aplaudir al ministro de turno. Su empresa gasta en publicidad lo mismo que Belén Esteban en libros de filosofía. Su nombre es casi desconocido para la mayoría de los españoles. Hace ahora justo un año pronosticó que en la crisis económica española "lo peor está por llegar" y que "el año 2011 tiene un cosa buena y es que será mejor que 2012".
   Se llama Juan Roig y es el presidente de Mercadona, la empresa cuya cuota de mercado supera ya a la suma de la multinacional Carrefour y la vasca Eroski. Roig ha presentado los números de su compañía en 2011. Tome nota: los mejores resultados de su historia en plena crisis, ganando 474 millones de euros (un 19% más), aumentando las ventas un 8% y contratando -nada de temporales, sino fijos- a 6.500 trabajadores en una plantilla de 70.000 empleados con unos sueldos netos que rondan los 1.100 euros mensuales como mínimo. Para enmarcar con la que está cayendo. Y eso que sus supermercados -locales donde si se fija no existe un servicio de atención al cliente/devoluciones- nunca abren en domingo o festivo y que echan el cierre a las 21.15 horas.
  "Se ha gastado muchos recursos en corrupción y en economía sumergida". "Ha habido subvenciones improductivas". "El sector público no ha tomado las medidas de ajuste necesarias". "Trabajando mejor y más y garantizando nuestro trabajo diario e incrementando nuestra productividad se puede crecer". "Tardaremos años en salir de la crisis si los españoles no tomamos las medidas que tenemos que tomar". "Hay que tomar medidas impopulares y molestas". "Tenemos que pensar en nuestras obligaciones y menos en nuestros derechos". "Me parece una burrada los impuestos que se pagan, pero es una medida necesaria, estoy de acuerdo con que paguemos más los que más tenemos". "Desincentivar más el paro, porque, por ejemplo, en España sólo recogen naranjas extranjeros, no hay españoles". "Los culpables de la crisis somos todos, desde los empresarios y los sindicatos a los políticos". Estas sentencias rebosantes de sentido común, también para enmarcar, las pronunció ayer durante la presentación de los resultados de Mercadona en 2011.
  Si este tipo hubiera nacido en EEUU tendría asegurada la portada de Time como Hombre del año. En España se merece un Príncipe de Asturias, la medalla del Trabajo, un Goya, el Ondas, el Planeta y el Cervantes. Ya puestos, añada el Tosión de oro. Y sólo por el hecho de haber firmado en 2011 hasta 6.500 contratos fijos para un supermercado de barrio. El milagro español aún es posible.

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