lunes, 6 de agosto de 2012

Baches y precipicios

Ni Sherlock Holmes, el equipo al completo de CSI o Rastreator han sido capaces de localizar la última vez que se difundió en España una oferta de empleo para periodistas. El batacazo de la inversión publicitaria hace estragos en una profesión inquieta desde la revolución de internet y la oferta apabullante de información gratuita por múltiples canales. Aquí las únicas que siguen arrojando beneficios a pesar de la crisis son las televisiones. Sólo las cadenas privadas, por supuesto, las públicas continúan agrandando sus agujeros contables para no perder la costumbre. De enero a junio, Mediaset –léase Telecinco- y el grupo Antena 3 han presentado beneficios conjuntos de 55 millones de euros. Es cierto que ganan menos, pero ganan dinero. Y eso que la facturación publicitaria que registran es mucho menor, especialmente en los canales de Mediaset y pese al liderazgo de audiencia de Telecinco, lo que demuestra que Antena 3 vende mejor sus espacios comerciales y que las marcas confían más en su programación. La otrora llamada cadena triste es la apuesta de futuro a medio plazo en el panorama televisivo nacional, más aún con su matrimonio de penalty con La Sexta.
   Ese futuro, al menos la temporada 2012/13 que arranca en menos de un mes, no es nada halagüeño para el equipo de la Forta y la selección nacional de RTVE si se mantiene la máxima siciliana de cambiar todo para que nada cambie. Unos canales autonómicos que han visto en el primer semestre cómo su facturación publicitaria se ha precipitado por un barranco de casi un 40% por debajo de los niveles del mismo periodo del 2011, mientras que la caída en las privadas anda por un terraplén del 12% en el caso de Mediaset y de un bache del 7% en Antena 3. En Canal Sur dejan atrás un nefasto y negro julio para sus audiencias al perder 7 décimas, quedar por debajo de la media de la Forta y bajar al cajón de la quinta autonómica más seguida tras ser superada hasta por la vasca ETB2. No sólo eso, sino que su cuota de pantalla coquetea con un preocupante 8%. Sin el estandarte y el tirón de Juan y Medio en la parrilla veraniega, agosto raramente traerá buenas noticias de audiencia para el operador, donde proliferan los teléfonos clavazo 902 de tarificación sideral a disposición de sus telespectadores.
   Este julio del año V de la crisis nos ha dejado un consumo de televisión medio por españolito de 3 horas y 33 minutos, el mayor dato histórico de este mes, con los andaluces en lo más alto del ranking nacional por aquello del entretenimiento más barato al alcance de cualquier bolsillo. Una crisis que no afecta al talento televisivo, como está demostrando la serie Pulseras rojas ahora en Antena 3 y antes en TV3.

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