miércoles, 8 de agosto de 2012

Payasos sin gracia

En tiempos de crisis como el actual se necesitan más que nunca líderes políticos, no payasos metidos en la cosa pública. No hay nación que no cuente en nómina con un dirigente de primera, segunda o sexta fila que ejerza de bufón con ínfulas de salvapatrias, libertador y faro vígia de las esencias de la democracía, la libertad, la paz y todo lo que le quieran echar encima. Y no solamente aparecen por dictaduras caribeñas, bananeras o marxistas. Al dúo calavera e incombustible de los Castro en Cuba, adalides de una democracia popular clónica de la democracia orgánica parida por el régimen franquista, se unen dirigentes de opereta como el de Corea del Norte, potencia mundial en secretismo y hambruna de la población.
  En España, pista para el artista, contamos con el inefable Juan Manuel Sánchez Gordillo, diputado andaluz de Izquierda Unida, lider de un sindicato extremista de andar por casa con un eslogan de lucha obrera muy eufemístico: "Aquí no se rinde nadie, carajo!!". Un tipo que se cree expendedor de carnés de demócratas aunque el TSJA le condene por vulnerar los derechos fundamentales de la oposición de su cortijo mesiánico. Afortunadamente, este individuo sólo cuenta con mando en plaza como alcalde en Marinaleda, un pueblo sevillano de unas 3.000 almas. La RAE todavía no ha incluido su  nombre como sinónimo de demagogia, payaso, caradura o bufón pero seguro que la propuesta podría estar al caer.
  El tal Sánchez Gordillo, que se pierde ante los focos de los medios de comunicación -más aún entrevistado por la gentil televisión venezolana para defender su "soberanía alimentaria"- , encabezó ayer el asalto y pillaje de un supermercado de Mercadona en la fresquita Écija, localidad sevillana a apenas 25 kilómetros de distancia de Marinaleda por carretera. Eso sí, se guardó de meterse en el supermercado y vio el episodio desde la calle megáfono en mano. Tonto no es. Sus secuaces hacían lo propio en otro centro pero de Carrefour en Arcos de la Frontera -Cádiz-, para en ambos casos llevarse gratis y por la cara carros repletos de "comida para el pueblo" necesitado.  Empujando y zarandeando a los trabajadores-curritos de las líneas de caja de ambos locales comerciales. Muy triste ver las imágenes de una empleada de Mercadona llorando presa de los nervios a las puertas de su lugar de trabajo, segundos después del pillaje, y tras recibir empujones e insultos de los pacíficos defensores de los obreros. El interfecto Sánchez Gordillo, por supuesto, esgrime que no se ha tratado de un asalto "esa es una palabra muy fuerte -aclara-, suena a violencia". Ni corto ni perezoso, este esperpento andante adelanta que habrá más asaltos a supermercados porque son "medidas necesarias". Desde aquí proponemos al diputado de IU que se plantee sus próximos asaltos a supermercados, tiendas de ultramarinos, farmacias, fruterías, carnicerías, panaderías... de su pueblo, en Marinaleda. ¿A que no se atreve? ¿A que no?
   PD. Y como petardazo para el sainete, el vicepresidente de la Junta de Andalucia y coordinador general de IU-CA, Diego Valderas, destaca el valor "simbólico" del asalto capitaneado por su compañero de coalición, del que dice que "actuó como sindicalista y no como diputado de IU". Y no se vaya que tenemos trío de color. El diputado nacional de IU, Gaspar Llamazares, también habla de acción simbólica y explica que el Código Penal la "justifica" ante situaciones dramáticas. En fin.

No hay comentarios: