lunes, 27 de agosto de 2012

Payasos de temporada

La televisión siempre busca y persigue material para alimentarse, más aún en los meses estivales y especialmente cuando llega la canícula de agosto. Entre ese material para esquivar la sequía informativa y las serpientes del verano se encuentran, irremediablemente, personajes que derivan en payasos y cuyos sainetes divierten al personal, ya sea a través de los telediarios o los programas de entretenimiento. En agosto la nómina ha andado repleta. Foco principal para el ínclito bufón, diputado andaluz de IU, alcalde plenipotenciario y Robin Hood que arremete contra los trabajadores de supermercados y ultramarinos: el excelentísimo Juan Manuel Sánchez Gordillo y su troupe. De líder sindicalero en horas bajas a carne de cañón en programas del corazón. Si Paolo Vasile lo medita, aquí tiene a un perfil perfecto como candidato para la próxima edición de Gran hermano en Telecinco o, quizá, tertuliano de Sálvame. Si en la revista Interviú quieren dar el campanazo en su portada que vaya preparando un cheque al portador a nombre del hombre adosado a un megáfono que más nos ha dado la tabarra este verano.
  Las televisiones también pueden echar mano de otros personajes nacionales e internacionales que darían para rellenar magazines, series basadas en hechos reales y hasta concursos: José María Ruiz-Mateos –en Antena 3 le han encendido una vela por las exclusivas que les concede gratis total-, el caricato que preside Ryanair y que responde al nombre de Michael O’Leary, y el alcalde pedáneo del Peñón de Gibraltar, Fabian Picardo, cuyo enemigo particular es un barquito de apenas seis metros de eslora llamado Divina Providencia y cuyo patrón –para escarnio del Hugo Chávez del Estrecho- pesca en aguas españolas enfundado en la camiseta de nuestra selección de fútbol. Con todos estos mimbres las cadenas disponen de material de sobra para alargar sus programas a coste prácticamente cero.
   Mientras tanto, y a la chita callando, TVE-1 terminará el mes de nuevo como líder de audiencia salvo cataclismo en el sprint final. Llega septiembre y con él una nueva temporada televisiva que no pinta en principio nada bien para el sector audiovisual por culpa de la severísima crisis publicitaria. Esta situación será aún más grave para las cadenas autonómicas y para todos esos canales de TDT que no terminan de despegar, por lo que de aquí a junio de 2013 y la clausura de la temporada no dude en presenciar a más operadores bajando la persiana. Aunque soy sólo experto en pronosticar el pasado, me atrevo a vaticinar que Antena 3 se convertirá en la sorpresa positiva de la inminente temporada. Y que las cadenas no se atreverán a tirar de chequera para series de campanillas y continuarán aliñando las parrillas con concursos y entretenimiento low cost. TVE arriesgará lo mínimo y Telecinco seguirá a lo suyo porque, de momento, le funciona.

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