viernes, 7 de diciembre de 2012

Agua va

Las enormes deudas de los ayuntamientos empiezan a saciar su sed de ingresos millonarios en las fuentes de los grandes consorcios privados del agua. Estas navidades no serán los peces del río los que beban y beban y vuelvan a beber, sino las corporaciones locales por ver la solución a sus arcas vacías nacer. Si no lo entiende aún, lo escribimos sin anestesia: los ayuntamientos comienzan a vender sus empresas municipales de aguas al mejor postor, enteras o por trozos, sin importar si continúan decidiendo o pasan el timón de mando a los gestores privados.
   En principio la jugada es redonda para los consistorios, al traspasar sociedades muy deseadas por el sector privado a cambio de una buena cantidad de millones de euros en unas concesiones que suelen rondar los 25 ó los 30 años de duración. El agua es un negocio, tanto o más como el negocio de la luz para las grandes compañías eléctricas. Todos salen ganando...excepto los consumidores, ya que el cambio de manos en la gestión del agua trae, irremediablemente, subidas desproporcionadas en las tarifas y, consecuentemente, los recibos que llegan a casa vía domiciliaciones bancarias. La queja ya tiene defensa por parte de los ayuntamientos y las empresas que se hagan con las concesiones: el agua en España es un producto no muy caro en comparación con el resto de los países de la UE. Eso sí, como en la novela de Orwel, hay ciudades donde las tarifas son más baratas que en otras. Y con unas brechas escandalosas: según un reciente estudio de los consumidores de Facua realizado en una treintena de ciudades, las diferencias entre las tarifas más caras y las más asequibles para el bolsillo llegan hasta cerca dal 500%. En el precio del agua, ya lo ve, hay españoles que pagan entradas de tribuna para partidos de Champions league y otros que ven el mismo choque con localidades a costo de encuentro de Regional preferente.

  ¿Qué empresas comienzan a aprovecharse de las deudas de los ayutamientos para tomar a precio de saldo el control de estas empresas municipales? Se trata de compañías ligadas en su mayoría a las grandes constructoras del país o que forman parte de multinacionales europeas del ramo. En Jerez de la Frontera, con un pufo heredado de 1.000 millones de euros, la venta de la sociedad de aguas municipal es el clavo ardiendo al que se adhiere la mano de la alcaldesa para intentar garantizar la liquidez en las deupareadas arcas. Lo mismo en otras muchas localidades de la provincia gaditana y del resto del país. Si antes las constructoras eran las que sostenían los presupuestos municipales, a partir de este 2013 este rol va a pasar a las empresas que se hagan con el negocio del agua de los vecinos de pequeñas, medianas y grandes poblaciones.
   Los ayuntamientos intentarán explicar estos procesos aduciendo que se trata de concesiones, aunque los acuerdos sean largos en el tiempo y expiren para cerca del 2040. En el Sur de España el trágala será más difícil: allí en 1970 entró en servicio la autopista Sevilla-Cádiz en una concesión...que todavía sigue en pie tras haber sido renovada por gobiernos de todo color. Y el peaje seguirá en vigor hasta 2019, como mínimo. Si en 1991 esta vía rápida diseñada por la dictadura franquista contabilizaba el tráfico de unos 8.000 vehículos al día, ahora la cifra supera los 20.000 a pesar de la crisis y llevar cuatro años seguidos registrando una caída en el flujo de coches.
  En esto de las concesiones de las autopistas, adivine quién no pierde nunca. Que tomen nota los ayuntamientos para que sus planes no sean papel mojado y una hipoteca pésima para su futuro.
  

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