jueves, 13 de diciembre de 2012

Moñas navideño

Sí, soy un moñas navideño.  De esos que se emocionan viendo en televisión anuncios como el de El Almendro o el nuevo de este año de Freixenet. De esos que echa mucho de menos -pero que mucho-, el spot de la lotería de Navidad con el calvo que durante años nos endulzaba estas fechas con los sones de la música de Doctor Zhivago. De los que no quiere ver ni en pintura a Papa Noel y que suspira por los Reyes Magos y la noche del 5 de enero.
   Un moñas navideño que no come polvorones o turrones pero que aguarda con nostalgia la mañana del 22 de diciembre para escuchar en la radio y ver en televisión el sorteo del Gordo. Un espécimen que luego, cuando pone cara a los afortunados premiados en la apertura de los telediarios, se emociona pensando que los millones han llegado a gente que de verdad necesitaba un giro de buena suerte en forma de dinero.
   El moñismo, corriente nostálgica que aparece a partir de la treintena en el ámbito urbanita, vive por y para los anuncios, clips de música o campañas de televisión que tocan la fibra sensible. Como éste video musical con una cadena de favores como protagonista. La canción de marras es de la banda inglesa Noah and the whale y se titula Da un poco de amor. Cuatro minutos para empezar o terminar el día viendo el lado bueno de la vida. Porque este puñetero 2012 de la crisis es quizá el de la demostración de que valores como la solidaridad nunca deben pasar de moda. Nunca.

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