miércoles, 27 de junio de 2012

Mourinho, en el punto de mira filosófico

Apenas un año después de dar a luz el Manual de filosofía en la pequeña pantalla, el granadino Santiago Navajas saca nuevo libro: De Nietzsche a Mourinho. Guía filosófica para tiempos de crisis (Ed. Berenice).El polémico entrenador portugués del Real Madrid, que mañana suspirará por la eliminación de España en la Eurocopa ante la selección de su país, examinado con lupa por un profesor y licenciado en Filosofía.

Pregunta.-De Nietzsche a Mourinho. ¿Me lo explica, por favor?

Respuesta.-Más allá del bien y del mal, El Anticristo o Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es son obras de Nietzsche en las que practica una filosofía a martillazos y en las que es inevitable pensar cuando se ve actuar a Mourinho, un hombre que busca la victoria más allá del bien y del mal, siendo para muchos poco menos que el Anticristo. En el libro trato de explicar la filosofía que ha llevado al entrenador portugués a ser lo que es siguiendo algunas claves que ofrece el pensador alemán.

P.-Falconetti, JR, Darth Vader, Hannibal Lecter y, según su libro, Mourinho. ¿Es también el portugués -y su carácter endiablado- un personaje de ficción?

R.-Como todos los personajes que cita, Mourinho es un símbolo de una combinación de inteligencia superior que hace caso omiso de las convenciones morales establecidas y crea su propia escala de valores sin preocuparse por el que dirán. Pero es un personaje real, muy real, como lo eran César Borgia o Napoleón, los ejemplos favoritos de Nietzsche cuando quería hacer ver lo que proponía como superhombre

P.-¿De verdad que estamos ante el sustituto de Bin Laden como ejemplar humano que suscita odio y animadversión entre las almas bellas?

R.-Eso lo intuye el propio Mourinho cuando dijo: “Figo ya puede venir a Barcelona tranquilo, porque ahora el enemigo público número uno soy yo”. Las almas bellas son las personas que, paradójicamente, presumen de humildad y caen de ese modo en la más fatal de las arrogancias. Cuando se encuentran con un arrogante a cara descubierta como Mourinho se rasgan las vestiduras y se cubren la cabeza de cenizas pero no son sino sepulcros blanqueados, hipócritas a tiempo completo. Interpreto a Mourinho como el nuevo referente de la maldad sustituyendo en el imaginario colectivo a Bin Laden. Salvando las distancias, por supuesto, porque Bin Laden era efectivamente un asesino ideológico aunque también sirvió de coartada para recortar libertades.

P.-¿Qué consejos le daría Nietzsche al entrenador merengue? ¿Y viceversa?

R.-En El caminante y su sombra Nietzsche recomendaba al espíritu superior... ¡aparentar mediocridad! Porque los mediocres de verdad jamás sospecharían de un enmascaramiento. Y debía hacerlo tanto para no irritarlos como por compasión. Para la próxima temporada creo que Mourinho será menos polémico, más olímpico, precisamente para satisfacer esa falsa humildad de los mediocres que tanto lo han criticado. Mourinho dijo en alguna ocasión una frase que hubiese firmado Nietzsche o Groucho Marx): “Estoy agradecido a Dios por no tener modestia porque es una cualidad que no ayuda en nada.”

P.-Dígame algo positivo del hombre, hombre.

R.-Lo más positivo de Mourinho lo han comentado, y eso les honra, adversarios, que no enemigos, como Roy Keane, ex capitán del Manchester o Alex Ferguson, su máximo rival inglés. Como aficionado al fútbol entendido como una de las bellas artes competitivas, no tengo duda de que Mourinho es el mejor entrenador de fútbol de la actualidad, en la tradición de Helenio Herrera o el propio Ferguson,

P.-Para usted, el fútbol es la continuación de la guerra por otros medios. En eso quizá coincida con el malvado Mourinho...

R.-El fútbol, como el capitalismo o la guerra, se basa en el concepto de destrucción creadora. Y de manera similar a la guerra, aunque de forma diferente al capitalismo, es un juego de suma cero en el que lo que uno gana, el otro lo pierde. Además está lleno de sentimientos comunitarios, de grupo y patrióticos. Pero a diferencia de la guerra, no suele haber muertos... Por esto, la unión de capitalismo y fútbol son dos de las maneras en que hemos resuelto pacíficamente el espíritu de enfrentamiento y de conquista que es consustancial al espíritu humano y que antes se manifestaba en forma de guerras.

P.-Ya puestos: ¿Cuándo abandonó la selección española la filosofía de Cardeñosa para abrazar la filosofía de campeona?

R.-En este sentido hubo una combinación de talento, mentalidad y suerte. El talento lo puso el sistema del Barcelona de Pep Guardiola, otro gran entrenador, en el extremo opuesto al de Mourinho tanto en lo futbolístico como en lo moral; la mentalidad ganadora de Luis Aragonés y, claro, la suerte de los campeones.

P.-¿Qué análisis puede extraerse ante la derrota futbolera desde una perspectiva filosófica?

R.-Aquí el concepto clave es el de resiliencia, una palabra rara para designar la capacidad que tienen los auténticos vencedores para aprovechar las derrotas como una forma de aprender los puntos débiles y los errores cometidos de manera que no se vuelven a repetir la próxima vez. Hay personas que cuando tropiezan se quedan tiradas en el suelo maldiciendo su suerte o lloriqueando mientras que otras se levantan inmediatamente, se sacuden el polvo y siguen caminando.

P.-Entre nosotros, ¿usted es seguidor del Real Madrid o más bien culé?

Como aficionado al fútbol agradezco que haya tipos tan inteligentes y tan competitivos como Guardiola o Mourinho que hacen que la competición vaya hasta sus límites y más allá. Además, como madridista, agradezco al portugués que haya sido capaz de acabar con el ciclo del Barcelona que parecía también terminar con la tradicional superioridad blanca en España, Europa y el mundo. Justo a tiempo.

R.-No se vaya todavía. ¿Recomendaría a Mourinho su libro como lectura veraniega imprescindible o mejor el Marca?

¡Son perfectamente compatibles! El Marca es la inmediatez del fútbol, la noticia de última hora, su intrínseca emocionalidad y el análisis a bote pronto. En mi libro encontrará una visión más profunda y una disección más detallada. Pero lo intelectual no está reñido con lo ameno, ni el Marca con De Nietzsche a Mourinho.

lunes, 25 de junio de 2012

La temporada de Telecinco

La gente de la televisión marca cada año el 30 de junio en el calendario con rotulador rojo. Ese día finaliza la temporada televisiva y a menos de una semana para llegar ya está confirmado que Telecinco ganará la temporada 2011/12 al convertirse en la cadena con más audiencia, una marca histórica que sólo logró anteriormente en 2004/05 y 07/08 también luchando frente a TVE1. Eran tiempos con cuotas por encima o rozando el 20%, cuando el tsunami de la fragmentación comenzaba a formarse. Con respecto a la temporada 2010/11 Telecinco arroja prácticamente el mismo dato (14% de cuota), mientras que la cadena pública se queda a dos décimas tras perder cerca de un punto y medio. También sacan peores notas esta temporada en La Sexta (-1,2) y Cuatro (-0,6). En este sentido, la triunfadora es sin lugar a dudas Antena 3, que sube un puntazo y se coloca en el 12%. En el territorio Forta caída de siete décimas para instalarse en un 10,2%, todo un peligro porque bajar a un dígito es cuestión quizá de meses. Canal Sur no tiene motivos para festejar el fin de la temporada ya que ha visto desaparecer 1,2 puntos y retroceder a un preocupante 10,5%, mientras que el Canal Sur 2 borra dos décimas y queda en una cuota de pantalla cuasi-testimonial del 1,4%. En el resto de ofertas del mando a distancia, movimientos poco destacables.
   La temporada televisiva 2011/12 deja, eso sí, un triunfo ajustado de Ana Rosa Quintana (17,1%) sobre una Susanna Griso (15,5%) que va para arriba y que gana en audiencia a la reina matinal de Telecinco en los últimos meses. El cambio de Régimen quizá sea posible en la 2012/13, aunque no desembarque precisamente por abdicación de la Quintana. La victoria de temporada para Telecinco es la victoria de una forma de entender la televisión que engancha con el público, favorecida –quién se lo iba a decir- por la retransmisión de partidos de fútbol como los de la Eurocopa, el Mundial de motos o la nueva juventud del intratable y arrollador Gran hermano. Sin embargo, Antena 3 se apunta varios goles espectaculares con el éxito de la ficción gracias a Con el culo al aire y del entretenimiento por el Número 1. En La Sexta, medalla de honor para el Salvados de Jordi Évole. En TVE1, más del menú de siempre con los partidos de Champions y la ficción de Aguila roja o Cuéntame y, por supuesto, los informativos con más público en todas sus versiones y días.
   La temporada ha sido también la de una dura crisis publicitaria que continúa dejando beneficios en Telecinco y Antena 3, la de la enésima tormenta sobre RTVE, el futuro complicado para las autonómicas y la de un consumo histórico de televisión, a niveles casi preocupantes.

lunes, 18 de junio de 2012

Crisis de pEREodistas

   El periodismo español ha degenerado en la actualidad en un ejemplo práctico de la ley de Murphy: si algo puede salir mal, sale mal. Cada año se licencian en nuestro país unos 3.000 periodistas, a los que habría que sumar los que no pasan necesariamente por las facultades para lograr el título oficial. Y no nos estamos refiriendo –que también- a esos impostores cada vez más numerosos que trabajan y se lo llevan calentito como presuntos periodistas de los programas televisivos del corazón. Cada año, según cálculos de la Fape, el mercado laboral crea unas 500 nuevas plazas de plumillas como consecuencias de las obligadas jubilaciones o por la puesta en marcha de nuevas empresas ligadas al sector de los medios de comunicación. No hay que doctorarse en exactas para constatar que las universidades surten anualmente unos 2.500 profesionales de la información que se sacan antes el carné del paro del que facilitan las Asociaciones de la Prensa. Lamentablemente, y mucho, en una herida que chorrea sangre y a la que nadie sabe practicar un torniquete o una simple cura de primeros auxilios.
   El futuro del Periodismo anda maquetándose en este 2012 de crisis bestial para la profesión, al menos en España. Este mes de junio los periodistas, cuando nos reunimos aguardando por ejemplo el inicio de una rueda de prensa, hablamos de lo mismo: un nuevo ERE que asola a este o aquel medio. Recién acabado el ERE del diario El Mundo, abordamos el de la Agencia Efe, el del periódico gratuito 20 minutos o el de la cadena Ser. Por no hablar de las empresas del sector que, directamente, han echado la persiana y despedido a toda la redacción, como Público, La voz de Asturias, La voz de Jerez, el gratuito ADN, la Revista de libros, Nuevo vale...Y lo que te rondaré morena, porque son legión los medios donde se barruntan nuevos ERE a la vuelta del verano. Sin ir más lejos, una multinacional alemana con presencia en España ha anunciado el cierre inmediato de cinco de sus publicaciones y señalado el camino de la calle a unos 150 profesionales de sus redacciones. La televisión fue pionera años atrás con los Eres de RTVE o despidos en Antena 3. Los nubarrones del paro se ciernen ahora sobre las autonómicas y la fusión Antena 3-La Sexta.  La crisis, esta maldita crisis, ha acuñado a los pEREodistas, los únicos profesionales que jamás han salido a la calle para defender con fuerza sus derechos y cuyas protestas son silenciadas sistemáticamente por los propios medios de comunicación. Somos maestros y expertos en informar sobre movilizaciones de cualquier sector profesional en reivindicación de cualquier mejora laboral, pero becarios incompetentes de segunda a la hora de luchar por los derechos más básicos de lo nuestro. Aún así, bendito oficio.

miércoles, 13 de junio de 2012

Monos inteligentes

Hasta aquí hemos llegado con nuestros vecinos de Gibraltar, la única colonia en plena Unión Europea ya iniciado el siglo XXI, que se dice pronto. Como no teníamos suficiente con la visita a la Roca en estos días del príncipe Eduardo con motivo de los 60 años de la llegada al trono de Isabel II, nuestros queridísimos llanitos nos han refregado en la cara la efeméride proyectando esta noche sobre la Roca una gigantesca bandera británica junto a una foto de su reina. Ya se sabe que Gibraltar, de siempre, ha sido un cobijo ideal para los piratas, sean los del parche en el ojo o los que evaden impuestos en nuestras narices con el mayor descaro del mundo. También es verdad que poco se puede esperar de una metrópoli cuyo primer ministro sale de copas y se olvida a su hija de 8 años en el cuarto de baño del pub de la esquina.
   Estos tíos de Gibraltar no sólo acosan a unos pobres pescadores de la deprimida Bahía de Algeciras, chulean a las patrulleras de la Guardia Civil, vierten petróleo con el peligroso bunkering y reparan en el Peñón submarinos atómicos averiados, sino que para más coña dicen sentirse atacados por los españoles. Los mismos a los que robaron la tierra del istmo aprovechándose de la Guerra Civil del 36 para construirse como si nada un aeropuerto.
  Huele que la única vida inteligente que queda en Gibraltar, a día de hoy, descansa en los escasos monos que esperan la llegada de los turistas a través de empinadas cuestas. Y sí, entran ganas de buscar el candado que abrió la verja de la Roca para volver a darle uso. Ya esta bien de tirar de buenrrollismo desde la esfera política. Hay que dar un golpe en la mesa porque estos van de sobraos. El Tratado de Utrech es un papel mojado arrojado a aguas de la bahía algecireña por los inquilinos de Gibraltar.
PD. Hoy se ha conocido que el rey Juan Carlos viajará la semana que viene a Algeciras para conocer de primera mano y apoyar el trabajo de la Guardia Civil en el estrecho de Gibraltar. Diplomáticamente este viaje es la visualización de un refrán: donde las dan, las toman

lunes, 11 de junio de 2012

Generación del 69

En España somos así. Para que el Congreso elija presidente del Gobierno hacen falta 176 votos favorables; para llevar a cabo una reforma de la Constitución 210 diputados; y, hasta el reciente y polémico cambio de la ley por el ejecutivo popular, para nombrar al presidente de RTVE era imprescindible contar con el respaldo de 233 señorías. Visto así, incomprensible. Salvo sorpresa, dentro de unos días Leopoldo González-Echenique se convertirá en el máximo responsable de la radiotelevisión pública con el apoyo de los 186 diputados del PP y alguno que pueda rascar. Abogado del Estado nacido en 1969, su perfil es el de un gestor que intentará meter en cintura el presupuesto de la Corporación. Los que han cobrado y siguen cobrando millonadas de RTVE –algunas estrellas y productoras- lo temen más que un nublado tras conocer que González-Echenique escribió en 1998 –diez años antes del aterrizaje de la crisis económica- un artículo para una revista de Derecho administrativo titulado ‘La percepción de retribuciones indebidas y excesivas por personal al servicio de las administraciones públicas’. Todo un síntoma.
   El año que nació González-Echenique fue nombrado a dedo director general de RTVE un político procedente del Movimiento que respondía al nombre de Adolfo Suárez. No lo hizo mal, tampoco la misión que se le encomendaría a la muerte del dictador. En ese 1969 de Galas del sábado, Salomé ganando Eurovisión, los capítulos de Ironside o la serie Conozca usted España, en la Segunda cadena se emitía un ciclo de Bardem y Berlanga y los telediarios eran un BOE visual. Con Hermida en la cresta de la ola tras su narración del hombre pisando la luna, se estrenaban en TVE Tip y Coll, dúo que popularizó en la tele durante la Transición aquello de “y la próxima semana, hablaremos del Gobierno”. A su pesar, González-Echenique, su próximos directores de TVE y RNE y quien releve a Fran Llorente como jefe de informativos de la cadena, deberán hablar muchísimo del Gobierno y la oposición. En esos tres nombramientos recae el meollo de la cuestión sobre el futuro de RTVE. Especialmente en unos telediarios que serán escrutados con lupa más que nunca. Unos informativos que, desde que se aprobó en 2006 la nueva ley para RTVE, se han dejado por el camino 400.000 espectadores y 8 puntos de audiencia entre las ediciones de sobremesa y noche.
   El PSOE ya ha adelantado que recurrirá el cambio de elección del presidente de la Corporación ante el TC. Olvidan demasiados que las elecciones no se ganan o pierden con los telediarios a favor del Gobierno de turno. Felipe González los tuvo y cayó derrotado en las urnas, lo mismo que Súarez y Calvo-Sotelo, Aznar y Zapatero. Para empezar, porque los telediarios no son los únicos guardianes ni del Periodismo ni de la información independiente.

lunes, 4 de junio de 2012

Sueldos al rojo vivo

Estamos tan mal, con la prima de riesgo a punto de subirse al Seat 600 en el que se ha quedado el chasis de un país que iba de Ferrari por la vida, que nos alegramos y sacamos pecho por el décimo puesto en Eurovisión. Menos mal que Portugal, con sus 12 puntos de rigor, siempre anda al quite para darnos un empujón en la clasificación final. Sólo Remedios Amaya, la del cero points, sigue echando pestes de nuestros vecinos y Eurovisión por la afrenta a su barca hace casi tres décadas. No 30, sino casi un año después -el primer aniversario está fijado para el 6 de julio- RTVE sigue sin presidente, aunque se barrunta que el nombramiento anda al caer. Ya es mala suerte que un país con 5 millones de parados tarde tanto tiempo en dar con el candidato idóneo para tomar el mando de la radiotelevisión pública, a cambio de un sueldo de 100.000 euros anuales. Dicho lo cual, nunca he entendido la razón por la que los máximos responsables de RTVE y las cadenas de la Forta –incluso Onda Jerez TV hasta hace bien poco- cobran mucho más que el presidente del Gobierno, sus ministros o la mayoría de los presidentes de ejecutivos autonómicos. Que el subordinado cobre más que el jefe no cuadra y huele mal éticamente. Porque, que se sepa, el monosabio de la cuadrilla de José Tomás no recibe un cheque más alto que el maestro de Galapagar. En la televisión pública de nuestro país esta incongruencia no sólo es anormal sino lo más habitual, ya vivamos en vacas gordas o desnutridas.
   El año V de la crisis económica echa en falta que, algún día, alguien de TVE se anime a programar en prime time un programa informativo sobre la delicada situación del país con expertos que lo cuenten y expliquen en cristiano para que lo entienda casi todo el mundo. Esta función televisiva sí que la dan de lunes a viernes en La Sexta con Al rojo vivo, espacio que parece disfrutar ejerciendo el papel de pájaro de mal agüero sobre la política del Gobierno Rajoy. El excelente conductor del programa, Antonio García Ferreras, da juego a tertulianos de todas las opiniones, aunque falla la parcialidad manifiesta tanto del presentador como de los reportajes que acompañan al debate. Aún así, da gusto contar con esta oferta en el mando a distancia y comprobar cómo unos 400.000 espectadores piensan lo mismo cada día.
   En esto de la información independiente, plural, imparcial y objetiva en televisión ande con pies de plomo porque existen demasiados intereses en juego y muchos que venden gato por liebre. Ahora mismo, a pesar de sus excesos de infoentretenimiento en las escaletas, los telediarios de las privadas ganan en independencia a los de TVE. Desgraciadamente.