martes, 31 de julio de 2012

La playa de Hombres G

Lo confieso para que conste en acta: a mediados de los años 80, cuando los Hombres G saltaron al estrellato del pop español, no los podía ni ver. Un grupo de pseudomúsicos y niñatos pijos, me decía. Lo peor vino cuando me ví forzado a comprar en El Corte Inglés uno de sus LP, titulado ¿Estamos locos o qué? para regalo de una efímera novia que bebía los vientos por el cuarteto madrileño. Más bajo no pude caer.
   Pasaron los años y el fenómeno Hombres G decayó... y fue entonces cuando me empezaron a gustar. Y mucho. Hablo de muy finales de los 80 y primeros de los 90. Desde entonces atesoro todos sus trabajos, tanto en vinilo como en CD. Por supuesto, sus dos películas,  pastiches cinematográficos que admiro como si fueran obras maestras e incomprendidas del séptimo arte.
   En el verano del 2003 disfruté con su recordado concierto de regreso por la puerta grande en la plaza de toros de Las Ventas. Dónde si no. Desde entonces suelo darme una vuelta cada año por los conciertos de la tropa que lidera David Summers . El de este 2012 -foto que acompaña estas líneas- tuvo lugar este fin de semana en La Granja de San Ildefonso. A pesar de abrir el acto con la que es su peor canción -Y cayó la bomba fétida- desgranaron dos maravillosas horas de un pop español que gana con los años. Cada vez suenan mejor pese a los casi 30 años que constan en el DNI de muchas de sus canciones más emblemáticas. No me saquen más allá de Bruce Springsteen y Hombres G en lo musical porque me pierdo. A los que se mofan de las letras de Hombres G siempre les he recomendado que traduzcan del inglés las letras del Boss.
   Y, como fan atípico del grupo madrileño, no tengo enmarcadas Venezia, Sufre mamón o Marta tiene un marcapasos, que en otoño tendrá musical en la Gran Vía madrileña: prefiero Dos imanes y Te ví, tema incluido en el acústico En la playa grabado hace ni un año en Zahara de los Atunes. El 6 de septiembre tocarán de gratis en las fiestas de Alcorcón -Madrid-. Son más mayores pero sus canciones siguen jóvenes. Ahora es mi pareja la que me regala cada disco nuevo de Hombres G.

lunes, 30 de julio de 2012

Florecer en verano

Que la programación de la televisión en verano es un cajón de sastre –y desastre- repleta de saldos, repeticiones, series low cost y magazines supuestamente refrescantes no lo pone en duda ni el obispo de Sigüenza-Guadalajara. Pero no toda la Hispania televisiva ha sido ocupada por el invasor que aboga por el cutrerío. Cada verano existe un pueblo que resiste siempre a una programación trufada de mediocridad. Son los irreductibles anuncios publicitarios que viven entre julio y agosto su época dorada y florecen gracias a un talento fuera de serie. En los meses en los que cae irremediablemente la inversión publicitaria y su saturación, aumenta exponencialmente la calidad de los spots. Hace ahora 9 años la Once dio un campanazo con su campaña del cupón extraordinario gracias a las medusas y la cremita. ¿Lo recuerda o le cuesta? Fue la canción del verano allá por 2003, cuando se vendían pisos a precios irreales y los bancos y cajas de ahorro daban créditos hipotecarios sin aval, llegado el caso, hasta a El Dioni.
   Casi una década después la Once repite éxito -aunque no en las mismas proporciones sociológicas-, en un spot con cierto punto de nostalgia de aquellos veranos en los que fuimos veinteañeros y vivíamos sin apenas preocupaciones. Cuando la siesta era aún más sagrada que hoy porque los programas del corazón no pululaban por las sobremesas y porque los canales donde elegir era apenan unos cuantos. Veranos en los que la prima de riesgo era tan desconocida como la ganadora de lanzamiento de jabalina en las Olimpiadas de Montreal 76. Parido por la agencia Bassat Ogilvy, porque aunque no lo parezcan los spots también tienen padres y madres conocidos, el de la Once se titula Los 20.
   Y el anuncio de Fanta naranja. Sin discusión, el mejor del verano. En época de crisis y apreturas qué mejor que apostar por sacar una sonrisa al público. El de Fanta lo consigue, y eso se agradece, ya se emita la versión corta o larga. La creatividad y el humor van de la mano en este trabajo de la campaña ¡A tomar Fanta! firmado por la agencia McCann Erickson que sobresale por la ingeniosa letra de de su canción.
   Desfilan desde hace unos días por televisión spots globales de multinacionales al calor de las Olímpiadas de Londres, pero estos sólo podrán luchar por el bronce. Con permiso del COI -la Comisión de Obviedades Innegables-, el oro pertenece al de Fanta y la plata ha sido conquistada por el de la Once. Tan cierto como que Cristiano Ronaldo no bufa contra el Gobierno cuando sube el precio de la gasolina y el recibo de la luz.
   PD. A tomar Fanta se han ido los sindicatos de la RTVA al constatar que a su director general le recortan el sueldo un 54%.

lunes, 23 de julio de 2012

El enemigo en casa

Los principales enemigos de la televisión pública andaluza son sus sindicatos y, especialmente, su extraña forma de proceder ante la gravísima crisis que asola al sector audiovisual. Cuesta creerlo pero es tan cierto como que los engañados por las preferentes pensaban que invertían en un billete para el AVE de clase Club y no en un asiento para un mercancías descarrilado en vía muerta. Mientras en otras comunidades autónomas sus gobiernos planean privatizar la televisión pública, en Andalucía el matrimonio de conveniencia PSOE-IU apuesta por un futuro ligado a lo público. Mientras que otras regiones aplican durísimos ERE a sus cadenas por aquello de adelgazar el déficit, en Andalucía de momento la temida sigla va ligada al sector privado, la Junta, al presidente Griñán y la juez Alaya. La RTVA es un mastodonte de casi 1.700 trabajadores que se lleva un pico del presupuesto autonómico, aunque la cantidad mengua de un tiempo a esta parte. Es cierto que su jefe, Pablo Carrasco, cobra un sueldo poco justificable con la que está cayendo, tan rechazable o más como las nóminas y pluses de los añejos, inamovibles e intocables liberados sindicales de Canal Sur.
   Pero ni la RTVA ni Carrasco se merecen un trato tan rayano en lo canallesco y barriobajero como el que aplican desde hace meses los representantes sindicales de la televisión pública andaluza y una porción de su plantilla. Si ya se pasaron de frenada meses atrás llevando a negro la emisión por una reivindicación laboral menor, ahora se han despachado a gusto con un encierro en sedes de la empresa y esperando al director general a la puerta del parking para abuchearle, acosarle, pitarle y darle sonoros cacerolazos mientras se montaba en su coche oficial, un Peugeot matriculado hace más de una década. Las imágenes de los trabajadores de la RTVA parando y entorpeciendo al vehículo de Carrasco entre gritos de “dimisión” colocan a estos representantes al borde de las prácticas pseudomafiosas, más aún cuando se felicitan entre risas de su hazaña una vez finalizada.
   Mientras tanto, el comité intercentros de la RTVA emite un comunicado cuya lectura da la risa floja –directamente- al leer que defienden potenciar ¡¡¡el teletexto!!! o que, en lo peor de la crisis, denuncien que no se invierta en el desarrollo de la televisión de alta definición. Esto es lo que hay. Por supuesto, aderezado de las mismas palabras huecas de siempre y que valen lo mismo para un roto que para un descosido, cuando en realidad lo único que pretenden son cero despidos y nada de bajadas de sueldo. Llevamos cinco largos años de crisis pero hay quienes todavía no se han enterado y, además, desconocen el significado de palabras como esfuerzo o sacrificio. En esto, medalla de oro y ¡olé! para los sindicatos de Canal Sur.

  

viernes, 20 de julio de 2012

Sinvergüenza Airlines

Ahí lo tienen en la foto riéndose de España y de los viajeros españoles que utilizan Ryanair, la aerolínea irlandesa que preside. El gachó se llama Michael, de apellido O`Leary, y es un empresario muy dado a hacer el caricato y protagonizar todo tipo de bufonadas cuando se encuentra frente a una cámara de televisión o un enjambre de fotógrafos de prensa.
  O'Leary ha anunciado esta mañana que Ryanair cancela 15 rutas en Madrid y Barcelona por la subida de tasas aeroportuarias aplicada por el Gobierno. El presidente de la aerolínea de low cost puede obviamente adoptar todas las medidas comerciales que quiera para beneficio de su empresa. Faltaría más. Pero, por favor, que no se siga riendo de este país, sus habitantes y sus administraciones. Por si no lo sabe, Ryanair se ha embolsado unos 100 millones de euros en subvenciones públicas del Gobierno central y de varios autonómicos sólo durante los últimos 5 años. Dinero que ha salido de sus impuestos y de los míos. La Generalitat de Catalunya ha subvencionado al tal O'Leary con 40 millones de dinero público desde 2002. Ryanair, ella solita, ha recibido el 50% del pastizal de subvenciones  repartidas en el último lustro entre compañías aéreas. 
   El morro que le echa Ryanair con la cancelacion de esas rutas, que según calcula supondrá la destrucción de 2.000 puestos de trabajo en España, es aún más desvergonzado e injustificable cuando estamos hablando de una aerolínea de low cost experta en cobrar todo tipo de tasas y sobrecostes a sus pasajeros. Experta también, faltaría más, en cobrar tasas con efectos retroactivos. En Ryanair, ya lo ve, toman el dinero, corren y vuelan.

jueves, 12 de julio de 2012

El veranito de RTVE

En septiembre arrancará la temporada de TVE y los nuevos telediarios, un espacio que cumplirá 55 años desde su creación por el gran Pepe de las Casas, fallecido hace ahora 8 años. La cadena pública de ese verano de 2004, presidida por Caffarel y con Fran Llorente al mando de los informativos, rindió su particular homenaje al hombre que puso en marcha esos telediarios y los propios servicios informativos de TVE con un sonoro y vergonzante silencio. En julio de 2009 TVE, ahora sí, contó a la audiencia la muerte de Walter Cronkite, el más famoso presentador de noticias en la televisión de EE UU. Esto es España, qué le voy a decir que no sepa.
   RTVE anda de mudanza este verano con el aterrizaje del equipo de su presidente González Echenique y con Julio Somoano como sustituto de Llorente. A falta de conocer el nombre del director de TVE la cosa anda mal y pinta peor en la cadena pública. En lo que llevamos de mes se mueve con una cuota de audiencia que baja incluso del 10% -toda una tragedia- tras las privadas Telecinco y Antena 3. De momento los informativos salvan la papeleta y continúan como líderes. De momento. La nueva temporada que echará a andar en septiembre se barrunta como complicada para TVE. Muy complicada. Pero no hay nada como contar con el apoyo de sus trabajadores. Por ejemplo, con los 1.607 que integran la plantilla de los de los servicios informativos. Un número que, por cierto, coincide prácticamente con el personal conjunto en nómina de Telecinco y Antena 3. Los de informativos han votado en referéndum rechazar el nombramiento de Somoano al considerarlo como no idóneo. Eso sí, 1.135 no ha dejado su papeleta en la urna y un 21% de los que han ejercido su derecho han votado en blanco. Es la primera vez que se realiza una consulta como ésta en TVE y, vistos los resultados cosechados, el éxito no está ni se le espera. Somoano releva a un Llorente que sale reforzado del puesto que antes –con PP y PSOE en el poder- ocuparon sospechosos habituales como Urdaci, María Antonia Iglesias o Enric Sopena. Pero tras 8 años en el cargo y tres presidentes en RTVE –dos de ellos a la fuga- era la hora del cambio en los informativos. Las audiencias de los telediarios y los próximos meses dirán si ha sido a peor o a mejor, lo que no es de recibo es atacar al nuevo per se.
   A pesar del recorte presupuestario y de las dificultades a las que se enfrentará RTVE en este curso, entre sus 6.500 trabajadores hay talento televisivo y profesionalidad de sobra para capear el enésimo temporal que se les avecina. Al tiempo. Mientras tanto, las Olimpiadas vienen al rescate de las audiencias.

martes, 10 de julio de 2012

Doble rasero

Siempre he odiado el doble rasero. Siempre. Nunca lo he entendido ni lo entenderé. En el lenguaje presuntamente sexista, más de lo mismo. Para empezar, no soporto ni tampoco llevo bien que lo políticamente correcto afecte a nuestra forma de hablar o de expresarnos a través de la escritura.
   Y, ya puestos, lo peor de lo peor son esos informes o estudios de organismos públicos que tiran el dinero para autojustificar su propia existencia con análisis sobre el sexismo en los medios de comunicación o en la publicidad. Porque lo que se denuncia para un sexo debe servir o aplicarse también para el otro. ¿O no? Más bien, no. Ejemplo: este cartel fotografiado esta misma tarde en una tienda Verdecora a las afueras de Madrid con el lema 'Déjale cocinar' para animar a la compra de barbacoas veraniegas. ¿Se imagina una promoción idéntica pero con el lema 'Déjala cocinar'? Pues eso, el doble rasero y lo políticamente correcto de la mano.