miércoles, 26 de septiembre de 2012

Agamenón no lee The New York Times

Hay verdades que ni Agamenón ni su porquero. El prestigioso The New York Times publicaba ayer en su portada la fotografía de una persona hurgando en el contenedor de una calle española, instantánea que forma parte de un amplio reportaje colgado en su web sobre nuestro país bajo el título Austeridad y hambre. El álbum en blanco y negro es, efectivamente, demoledor. Pero es también injusto y no se corresponde, como se pretende hacer ver, con la situación real de España.
  Sí, es verdad que la crisis provoca que haya 1,7 millones de hogares con todos sus miembros en paro. Es verdad que la crisis, que va para seis años, ha llevado a 5 millones de personas a carecer de trabajo. Es verdad que cientos de miles de empleados han visto menguar sus nóminas y otros, directamente, se quedarán sin la extra de Navidad. Sí, estamos muy mal. Es indudable. Pero ya es hora de dejar de lamentarnos o de soñar con locuras como las pretensiones de la manifestación  del 25-S o los planes independentistas de Cataluña. Allí los nacionalistas de CiU se quejan de que el Gobierno no pronuncia la palabra rescate pero su salvador Artur Mas es hasta ahora incapaz de pronunciar la palabra independencia.
 Y, dedicado a los que se creen a pies juntillas el reportaje del The New York Times, aquí tiene un reportaje de hace pocos meses de la también prestigiosa BBC sobre la pobreza y la miseria en el país de las barras y estrellas. Esa gran nación donde sueñan en el siglo XXI con lograr algo similar a la sanidad pública, gratuita y universal como la que gozamos en España desde mediados del siglo XX.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Temporada de ajos

Hubo un tiempo no muy lejano en el que por estas fechas se amontonaban los estrenos en televisión. Una situación que se multiplicó con la llegada de Cuatro y La Sexta. Hablamos de inicios de temporadas televisivas en las que los dossieres de novedades que entregaban las cadenas a los periodistas especializados superaban los 100 folios. Eran tiempos pre-crisis y los departamento de Prensa de las cadenas montaban presentaciones a los medios de comunicación y tiraban la casa por la ventana llevando los actos a lugares paradisiacos, incluso fuera de España. Eso ya se finiquitó y pertenece a la historia.
    Nunca había arrancado una temporada de televisión tan triste como ésta en lo referido a novedades en la parrilla, ya sea en TVE, autonómicas o privadas. Sintomático que en el todavía trasatlántico audiovisual de la pública estatal lo más novedoso sean las caras de los informativos o el Más gente de Anne Igartiburu, un programa que a duras penas podrá comerse el turrón vistas sus primeras audiencias. Audiencias de un septiembre que a mitad de mes arrojan a Telecinco como líder destacado, Antena 3 en la segunda plaza a corta distancia y La 1 desfondada en una preocupante tercera posición, con una cuota de pantalla que baila demasiado cerca del alambre de la barrera psicológica e ilógica del 10%.
    La temporada televisiva 2012/13 es sin duda la más conservadora de la historia reciente del medio. Los responsables de las cadenas juegan en plan amarrategui, colocando en el área como defensa numantina el autobús de sus programas que mejor funcionan y arriesgando menos que nada. No en vano, las estadísticas recuerdan que 8 de cada 10 espacios nuevos fracasan en su estreno televisivo y no está el patio económico para palmar pasta probando formatos y presentadores. Así las cosas, el menú de las parrillas de este curso huele a ajo de repeticiones y suena demasiado al anterior y al anterior del anterior. Las series llegan con cuentagotas y ninguna hará saltar los audímetros, con profusión de temáticas históricas y apuesta por las telemovies de una sola entrega por aquello de no colocar mucho dinero en la ruleta del share. La epidemia de concursos se mantiene y más moda de los talent musicales, cortados con un patrón similar y que, de momento, no cansan a los espectadores. Los telediarios continúan acercándose al entretenimiento y alejándose de la información mientras que en la TDT da gusto asistir a la sesiones continuas de cine de Paramount Channel o La Sexta 3. Y, una temporada más, la televisión española destaca como líder mundial de adivinos, pronosticadores, videntes y toda una calaña de echadores de carta, engañadores y sacaeuros telefónicos profesionales. Uno ve estos pseudoprogramas del prime time y se pregunta si de verdad la tele analógica hace tiempo que se apagó.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Mahoma déjate de bromas

   El semanario satírico francés Charlie Hebdo la ha liado con las nuevas caricaturas de Mahoma. A pesar de que no se trata de unos dibujos especialmente ofensivos, provocativos o hirientes, los musulmanes radicales se agitan y casi casi llaman a la Guerra santa contra el mundo occidental. La polémica sobre las caricaturas llega apenas unos días después de los gravísimos y sangrientos altercados por una pseudopelícula, difundida por internet y realizada en EEUU, en la que se describe al islam como un "cáncer".
  Las caricaturas del profeta y la respuesta desproporcionada en el mundo musulman, análisis políticos, religiosos y sociólogos aparte, vienen a demostrar que lamentablemente el sentido del humor es una cualidad más arraigada en las sociedades libres y, especialmente, los hombres inteligentes. Hace más de tres décadas, allá por 1979,  unos ingleses llamados Monthy Pyton hiceron llorar, pero de risa, a millones de espectadores de todo el mundo y a cualquier religión -católica incluida-, con el estreno de su película La vida de Brian. Vea sólo una escena para recordarlo. El Vaticano pudo protestar por una cinta que cuenta los sucesos en los que se ve envuelto un pobre y torpe hombre que, equivocadamente, es tomado como Jesucristo desde su nacimiento. Pero millones de creyentes se lo tomaron -y se lo siguen tomando- como una película perfecta para echarse unas risas. Y punto.
  Un año antes, en 1978, la comparsa Raza mora revolucionaba el carnaval de Cádiz con un estribillo que decía así y que todavía recuerdan los amantes de la fiesta gaditana por excelencia:

¡Ay Mahoma!
¡Ay Mahoma !
Dejate de bromas
por que al moro Musa
vendiendo babuchas
y al moro Pelufo
comiendo jalufo
no les paso na.
¡Ay Mahoma!
Dejate de bromas
por que a la Moncloa
te voy a llevar.

    Aquí en España, hace bien poco, el cantautor Javier Krahe fue absuelto por un tribunal de un delito contra los sentimientos religiosos, tras haber participado en 2006 en un corto sobre "cómo cocinar a un Cristo para dos personas" que fue emitido por televisión.
   El matonismo, la violencia, las coacciones o las amenazas no pueden prevalecer sobre la libertad de expresión. Y menos aún justificarse blandiendo supuestos motivos religiosos. 
  

martes, 18 de septiembre de 2012

Plomo en las alas

Ryanair, esa compañía aérea donde son más importantes los kilos extra del equipaje que los propios pasajeros, no sale de una y entra en otra. Este fin de semana, en poco más de 24 horas, dos de sus aviones han protagonizado sendos aterrizajes de emergencia en Madrid y Barcelona por problemás técnicos. Llueve sobre mojado una semana después de que otro de sus aparatos se viera envuelto en una despresurización y que, uno más, tomara tierra con varios heridos leves como consecuencia de unas turbulencias del copón.
   Toda esta lista de incidentes se reproduce en medio de la polémica entre el Gobierno de España y el presidente de Ryanair, el impresentable Michael O´Leary, que se sale con la suya tras amenazarle el ministerio de Fomento con retirarle la licencia de vuelo:  las autoridades españolas no puede meterle mano por lo legal ya que esta capacidad es exclusiva de Irlanda, el país donde está radicada la base de operaciones de esta aerolinea de low cost y altos incidentes. O sea, que se rien de nosotros en nuestra cara mientras que España destaca como uno de sus nichos de negocio y beneficios más importantes.
   Tantos problemas técnicos, -este lío nació por varios aterrizajes de emergencia en Valencia por ir con los depósitos de combustible tiritando y así ahorrar costes- puede que tengan gato encerrado y que se trate de una estrategia más del capo de Ryanair. Nada raro para una aerolínea donde la letra pequeña de las condiciones de sus billetes dejan a los Episodios nacionales de Galdós en una obra breve para leer en la consulta del médico.  Una operadora que trata a su pasaje, en demasiadas ocasiones, como ganado al que esquilmar y desplumar con tasas, números de atención al cliente prohibitivos o cláusulas sacadas de una chistera por el artículo 33. Recuerde que el dinero del mezquino recorre dos veces el camino y que, en ocasiones, unos euros de más en el billete de otra compañía aérea pueden ser la mejor inversión de su vida.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Así sí son las cosas

Ser periodista es muy malo si te gusta la profesión y el buen periodismo ya que crea adicción. Y síndrome de abstinencia. Este oficio no decaerá ni correrá peligro de extinción como el lince, por muchos ERE que se presenten y bajos sueldos que se paguen, mientras haya espejos donde mirarse como el de The newsroom –La redacción-, serie estadounidense estrenada esta semana por Canal Plus y cuyos primeros 10 episodios se emiten los martes por la noche. El genial productor y guionista Aaron Sorkin es el padre de esta criatura sobre los entresijos del informativo nocturno de un canal de televisión por cable donde su presentador estrella, un republicano moderado llamado Will McAvoy, decide aparcar lo políticamente correcto a la hora de desgranar la actualidad a su audiencia.
   The newsroom, un producto de la HBO, es televisión y ficción real en estado puro parida por el responsable de esa joya llamada El ala oeste de la Casa Blanca. Salvando las distancias, es un calco de la mítica Lou Grant de los años 70 pero cuyas historias ocurren cerca de un plató en vez de una rotativa. Aquí también hay una dueña como la señora Pynchon –papel que encarna la actriz Jane Fonda- y un Lou Grant de la vieja escuela que ejerce de director de Informativos y que mamó el periodismo puro junto a los grandes presentadores de telediarios norteamericanos de los años 60. Pero, sobre todo –y aquí está su verdadero efecto imán para la audiencia- The newsroom trae consigo una permanente reflexión sobre el papel del periodismo y los periodistas. Un debate que desemboca en los verdaderos valores que deberían prevalecer en la profesión, todos alejados del poder político o empresarial de turno a la hora de contar las noticias del día. Una lucha diaria donde se juega con la honestidad, la ética o la veracidad.
   En la nueva obra maestra de Sorkin hay periodismo de verdad, periodismo televisivo, redes sociales y blogs, pero también historias humanas de los integrantes de una redacción, donde sobresale la ex pareja sentimental del presentador Will McAvoy, que aterriza allí como su editora. Y, también como atractiva novedad, se ofrecen en su escaleta asuntos reales de impacto, como la muerte de Bin Laden.
   Y estos diálogos de la serie como declaración de intenciones: “¿Por qué no se puede decir que una noticia es mentira cuando sabes que es mentira?”. “Si te fijas en las noticias de hoy en día, se busca el entretenimiento más que la información y eso no tiene que ser bueno”. “Este estudio es como un juzgado, Will es el abogado de ambas partes, entrevista a los testigos y cuenta los hechos”. De visión obligatoria para los que creen que la televisión y el periodismo de calidad peligran o se extinguen.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Información o ficción


   Esta semana el telediario de máxima audiencia de La 1 de TVE contó como uno de sus temas de apertura la inauguración de un Congreso Internacional de Bioquímica y Biología molecular, haciendo un hueco a las declaraciones en este acto del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, subrayando la importancia y la apuesta de su Ejecutivo por la investigación. En este informativo se ofrecieron los datos del paro de agosto en España, ilustrando la noticia con un cartel y una oficina de empleo de la comunidad autónoma andaluza gobernada por el PSOE e IU. En el mismo espacio de noticias apareció una reportera que, tras asistir a una rueda de prensa del ministro Wert, informó sobre las excelencias y avances de su política educativa, contando de tapadillo y eufemísticamente la supresión de miles de profesores para el nuevo curso escolar. Por supuesto, sin ninguna réplica por parte de los partidos de la oposición, sindicatos, colectivos de docentes o padres de alumnos. Al final, hueco en la escaleta para el director de TVE anunciando que La 1 y La 2 unifican sus parrillas –o sea, que se cargan de un plumazo la segunda cadena- para así reforzar el servicio público de la televisión estatal.
   No. Todo lo anterior no sucedió como acaba de leer porque jamás existió. De haber sido así el escándalo tendría proporciones de tsunami japonés. Además, hubiese creado un intenso debate político sobre la independencia de RTVE tras el relevo de su director de informativos o el mecanismo para la elección de su presidente.
   Lo que sí existió y se emitieron realmente fueron estas historias en los informativos del martes pasado de Canal Sur: Una información sobre el aumento del paro en agosto con imágenes de una oficina de empleo de la Comunidad de Madrid; otra sobre el inicio del curso escolar en Andalucía desgranando la solidez y excelencia del sistema educativo de la región, soltando de pasada que no contrataban a 4.500 profesores y sin réplica alguna desde los sindicatos o la oposición; unas declaraciones del presidente de la Junta de Andalucía -dentro de los titulares destacados de portada- durante su participación en un Congreso Internacional de Bioquímica y Biología molecular; y, de remate, aparición estelar del director general de la RTVA al tiempo que se explica que se ha decidido unificar las parrillas de Canal Sur y Canal Sur 2 –o sea, cargarse ésta última- mientras en la pantalla aparece sobreimpreso el titular “Se refuerza el servicio público”.
 Quizá no haga falta abrir un debate político sobre la independencia de las televisiones públicas y convencernos de que aquí nunca tendremos una BBC. O quizá fichar a Punset como presentador de informativos para que al menos la propaganda entre con su metalenguaje científico de genio que muy pocos privilegiados son capaces de entender.


 

sábado, 8 de septiembre de 2012

Oscuro recibo de la luz

Ayer cogí el buzón la carta que, cada mes, me envía amablemente Iberdobla para avisarme de mi consumo de luz. Unas veces la lectura del contador es real y otra imaginaria. Perdón, estimada. Quise decir estimada. Como aventurará, este mes pago algo más por el aumento del IVA... y, de paso, suelto otros 3 euros y pico extra por un concepto que no entiendo a pesar de que Iberdrola tiene la deferencia de explicármelo por duplicado: al reverso de la factura y en una pequeña cuartilla al margen que incluye en la misma carta que me remite. Esto es lo que dice esta misiva, presuntamente informativa, para aclararme los motivos del nuevo aumento del recibo mensual. Premio para el que entienda lo que expone Iberdrola en esta carta. Este es el texto. Anímese a leerlo, llegar hasta el final y llegar a alcanzar a qué diables se refiere.

Carta a remitir a los consumidores de acuerdo con lo dipuesto por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo en la orden IET/843/2012, de 25 de abril de 2012

Estimado cliente:

Al objeto de facilitar la comprensión de la factura se le comunica que ésta contempla, además de la facturación correspondiente al periodo de esta factura, determinadas refacturaciones correspondientes a su consumo de electricidad desde el 1 de octubre de 2011 y hasta el 31 de marzo de 2012, como consecuencia de una serie de resoluciones judiciales acaecidas en los últimos meses, que se explican a continuación:

1. Mediante Auto de fecha 28 de febrero de 2012 el Tribunal Supremo ha impuesto la obligación de que los precios de los peajes de acceso a las redes, de aplicación para el periodo comprendido entre el 1 de octubre y el 22 de diciembre de 2011, ambos inclusive, sean los mismo precios que fueron aprobados mediante Orden ITC/688/2011, por la que se establecen los peajes de acceso a partir del 1 de abril de 2011. La aplicación de dicho Auto obliga a refacturar el cuarto trimestre de 2011.

2. Por otra parte, los Autos de 2,8,12 y 15 de marzo de 2012 del Tribunal Supremo, imponen la obligación de proceder a la revisión de los precios de los peajes de acceso desde el 1 de enero de 2012, para que éstos sufraguen en su integridad los costes regulados del sistema previstos para el año 2012. Asimismo la aplicación de estos autos supone refacturar el primer trimestre de 2012.
  Las cantidades totales de las refacturaciones complementarias que resulten en aplicación de los Autos señalados con anterioridad, siempre que el saldo a efectos de pago sea a abonar por el consumidor, se fracionarán en las facturas que se emitan hasta el 31 de diciembre de 2012, según se dispone en el artículo 4 de la Orden IET/843/2012, por la que se aprueban los peajes de acceso a partir del 1 de abril de 2012. Como consecuencia de ello, en la presente factura se detallan separadamente las citadas cuantías.

3.Por último, se recogen también en factura las cantidades correspondientes al consumo del periodo de abril, que tiene en cuenta la facturación por peajes de acceso definidos en el artículo 3 de la Orden IET/843/2012, por la que se aprueban los peajes de acceso a partir del 1 de abril de 2012.

 ¿Qué? ¿Cómo se ha quedado? Todo muy claro y cristalino, ¿verdad? ¿A qué despues de leerlo se atrevería a dar una conferencia magistral sobre la factura de este mes ante expertos en un Congreso Internacional de Clavazos en el recibo de la luz?
   PD. Evitamos, por su salud mental, reflejar en estas líneas otros dos párrafos de letra de pulga que también recoge la anterior carta perfectamente aclaratoria.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Volver al lugar del crimen

Dicen los que saben de esto de la televisión que en España la telebasura arrancó tal que la noche del 28 de enero de 1993, con el programa de Antena 3 De tú a tú presentado por Nieves Herrero sobre el caso de las niñas de Alcàsser. Cierto o no, el fenómeno de la llamada telebasura cumplirá pronto sus 20 años y la criatura se encuentra en perfecto y envidiable estado de salud, como ha corroborado la cobertura sobredimensionada que las cadenas, y muy especialmente Telecinco –quién si no-, han prestado esta semana al giro de 180 grados del caso Bretón con los nuevos informes de expertos sobre los restos humanos hallados en la finca de las Quemadillas – bautizadas como Barranquillas y luego Quesadillas según tuiteó la estrella de Telecinco, Rosa Benito-.
   La palma de los excesos en las sorprendentes novedades sobre los niños de Córdoba ha recaído, por supuesto, en Mediaset España y sus baluartes de Telecinco y Cuatro, que han echado horas y horas de programación para contar todos los detalles posibles, por nimios e intrascendentes que parezcan, en un maratón incombustible que atrapó a millones de espectadores. Ni la CNN en su cobertura de la primera Guerra del Golfo dedicó tanto minutaje a una historia. Hasta la Quintana adelantó su regreso vacacional para plantarse en el plató de su magazine a la vista de la repercusión del asunto y –los audímetros no engañan- comprobar cómo su competidora de Espejo público, Susana Griso, se llevó de calle la audiencia el primer día que surgieron los nuevos informes de los expertos sobre los huesos hallados en las Quemadillas.
   Telecinco se cascó el martes unas 8 horas largas de la parrilla a tratar sobre el caso Bretón. Emma García, presentadora del prestigioso programa informativo Mujeres, hombres y viceversa, condujo un especial de Nada es igual que se fue hasta bien entrada la madrugada del miércoles. Con un invitado en exclusiva y bastante sorprendente: un locuaz jefe policial a cargo de la investigación que quizá habló más de la cuenta con el sumario bajo secreto. Pelillos a la mar para una cadena que la noche de la matanza del 11-M mantuvo el episodio de Los Serrano y donde Belén Esteban y Paz Padilla dieron a la audiencia la noticia del cese de la violencia de ETA meses atrás.
   En todo caso, tenga presente en este debate recurrente lo dicho por el gran Jaime de Armiñán, padre en televisión, por ejemplo, de la recordada serie Juncal: “Modestamente, la televisión no es culpable de nada. Es un espejo en el que nos miramos todos, y al mirarnos nos reflejamos”. Recuerde que todavía no se ha certificado que los restos óseos sean de Ruth y José y el juicio paralelo y linchamiento popular con el caso Wanninkhof.