lunes, 28 de enero de 2013

Jóvenes ante el espejo

La tasa de abandono escolar en España marcha por el 26,5%, el doble de la media de la Unión Europea. Andalucía, imparable, es líder nacional en este indicador con un dato escalofriante del 32,5% que afecta a jóvenes de entre 18 y 24 años. Peor aún van las cosas en el paro. Según la EPA el desempleo juvenil en España anda disparado por el 55%, el 62% para Andalucía. Este segmento de la población –sostienen algunos que la generación mejor preparada de nuestra historia- es el público objetivo y más fiel de los programas reality que ofrecen las televisiones, cuyo seguimiento en las redes sociales avanza como una pandemia. 
   Telecinco calienta motores para despacharnos en febrero su incombustible Gran hermano, que en este 2013 alcanza su edición número 14. Mercedes Milá y su tropa, obviamente, no nos traerán lo más selecto, lúcido y granado de la juventud patria ya que, como confesaba abiertamente este verano Paolo Vasile, el jefe de la cadena, “aquí no estamos para educar a nadie”. De todas formas, Gran hermano se convierte por derecho propio casi casi en un espacio con materia gris candidato a emitirse por La 2 si se le compara con Gandía Shore, reality recién finiquitado con éxito de audiencia en MTV España. Botón de muestra con la declaración de intenciones de uno de sus sobremusculados participantes, de nombre Esteban y según los entendidos el conciliador de esta casa televisiva de tócame Roque: “Miami es mi mundo, mi cultura: tatuajes, gimnasios y actrices porno”. Preciosa e intachable apuesta de futuro, no me diga que no. Esteban, como su compañera y auténtica superstar de Gandía Shore llamada Ylenia –no existe reality que se precie sin la arquetípica rubia oxigenada- y el resto de inquilinos, son al menos jóvenes mileuristas con un trabajo precario en la pequeña pantalla. Con cerca de 200.000 seguidores en twitter, Ylenia se despacha con un “siempre consigo lo quiero” como lema y guía de su vida. Sumen GH14, la próxima edición de Gandía Shore en otra ciudad costera y el intelectual Mujeres y hombres y viceversa en la misma coctelera para constatar el espejo televisivo en el que se mira una parte importante de la juventud española. Estos tres programas, seguro, están más detrás que el paro y la crisis como detonantes de la huida al extranjero de miles de jóvenes preparados buscando trabajo, experiencia y un futuro. 
   Enero consume sus últimos días antes conocer quién –Telecinco o Antena 3- gana como líder de audiencia. Será en el fotofinish cuando deje o no de tener vigencia “la frustración del eterno segundo” con la que Vasile ha despachado a sus colegas de negocio de San Sebastián de los Reyes. La televisión pública en crisis y los de la privada tirándose los trastos a la cabeza. Es lo que hay.

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