domingo, 24 de noviembre de 2013

Televisión desmemoriada


No se enteró ni El Tato: el 21 de noviembre se conmemoró el Día Internacional de la Televisión, una fecha promulgada por eso llamado ONU. Que se sepa, ninguna cadena que puebla el mando de la TDT se dio por aludida. Ya se sabe –y si no se lo recuerdo- que las televisiones pasan pero que olímpicamente de ella misma como medio de comunicación, a no ser que sea para informar sobre sus estrenos o avances en audiencia. Siempre he contado que es más fácil para un telediario dar como noticia el festival de cine de Cazurrilla de la Frontera que contar algo del Festival de la TV de Cannes, el más emblemático e histórico para el sector.  Coincidiendo con el Día de la cosa moría Marta García, presentadora de El Tiempo en TVE. Me sorprendió que el telediario del mediodía informara del tema. Años atrás, éste que escribe, telefoneó al entonces director de los Servicios Informativos de TVE para contarle que acababa de morir en Madrid un tal Pepe Casas, entre otras muchas cosas, el profesional que puso en marcha los telediarios desde el Paseo de la Habana al poco de arrancar la cadena estatal. ¿Sabe cuánto tiempo dedicó TVE a informar del asunto? 0 segundos, aproximadamente.
   Salvados, en La Sexta, es uno de los espacios de moda. De excelente factura, su presentador es tan independiente como Florentino Pérez a la hora de elegir su candidato al Balón de oro entre Cristiano y Messi. ¿Sabe cuándo dan en Salvados un programa sobre el cachondeo manifiesto de la financiación de los sindicatos UGT y CCOO con comilonas y copazos de Feria incluidos a costa del contribuyente? Si se entera, avíseme, por favor. Que sepa, Évole ha dedicado al tema 0 segundos  y su entrevista cara a cara con Cándido Méndez ha sido para hablar de la reforma laboral del Gobierno del PP. El verso libre de La Sexta deja unos informativos que crecen en audiencia a medida que caen en objetividad y pluralidad. A imagen y semejanza de los manipulados por Urdaci –entonces también con una excelente audiencia-, los telediarios de La Sexta conforman la escaleta de la actualidad con una profesionalidad e independencia que –como Alfonso Armada en Zarzuela el 23F- no están ni se las esperan. Al menos, Buenafuente arregla el estropicio en el late con un programa donde el humor inteligente prima por encima del agit-prop del guión de los chicos de El intermedio.
 PD. No se pierda en La 2 Cachitos de hierro y cromo, una maravilla nostálgico-musical. Y tampoco El tiempo entre costuras en Antena 3, pese a los hachazos incomprensibles de publicidad que sufre y padece desde su segundo capítulo de emisión. Los espectadores que la siguen deberían presentar hoja de reclamación por los cortes publicitarios inmisericordes que recibe con saña y a traición.

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