lunes, 25 de marzo de 2013

Calderilla de millones

Siempre que escuche decir que ésta o aquella radiotelevisión pública “vertebra” el territorio saque como conclusión de que nos encontramos ante un negocio ruinoso que arroja pérdidas abultadas y sistemáticas. Y, luego, llévese la mano a la cartera. Durante 2012 los gobiernos autonómicos con radio y tele propias dedicaron a ellas unos 1.200 millones de euros. ¿Sabe qué cantidad facturaron todas juntas en publicidad? Apenas 127 millones, según los datos de Infoadex, la biblia del sector. Ese centenar escaso de millones supone una caída del 70% en comparación con el dinero que ingresaron por la emisión de publicidad en 2005. Para que se haga una idea de la ruina presupuestaria, sepa que este año la RTVA dispone de un presupuesto de 165 kilos y que la otra grande autonómica, la catalana TV3 con su radio adosada, se lleva un presupuesto que roza los 300 millones, un 17% menos que ya le ha valido esta semana una huelga de sus trabajadores. 
 Huya de trampantojos como la vertebración y articulación de territorio, las explicaciones peregrinas de cuánto cuesta cada autonómica por cada habitante de la región, la comparación de una con otra en función de su población o, en el colmo de la desfachatez, los kilómetros cuadrados de superficie de una comunidad sobre otra a la hora de argumentar sus presupuestos en rojo o razón de ser. Son intentos de justificar lo injustificable y de seguir alargando la toma de decisiones para el cambio de un modelo que hace aguas. Y si no, mire a Valencia o Madrid. Un modelo que aleje de una vez a los mediocres de las radiotelevisiones públicas y aledaños. Como una tal Rosalía Martín, diputada de IU que escruta Canal Sur. Apunte la perla que ha soltado tras conocer que su RTVA registró en 2012 un déficit de 38,9 millones: “Apenas es nada” en comparación con la competencia. Un “apenas es nada” de 6.500 millones de pesetas en plena recesión. Para más escarnio, Rosalía es… asesora fiscal.   
 El mercado publicitario en crisis da para lo que da. Y gracias a que TVE renunció hace un par de años a la publicidad, porque si no los canales de la Forta andarían peor que Chipre. Qué decirle de las privadas de referencia, cadenas que siguen ganando dinero –aunque mucho menos- pese a la contracción del mercado publicitario. En 2012 los grupos de Telecinco y Antena 3 absorbieron el 85% de los 1.815 millones de la factura publicitaria en el medio televisivo. Porque la fragmentación de la audiencia y la multiplicación de canales no han traído consigo aumentar el reparto entre los comensales a la mesa de la tarta publicitaria, sino más bien todo lo contrario. Y sin publi no hay proyecto audiovisual que aguante antes de ir a negro. Al menos en el sector privado.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Día Internacional de la Felicidad

Este miércoles ha entrado la primavera. Lo ha hecho justo en el Día Internacional de la Felicidad. Sí, no es coña. Es una conmemoración instaurada este año por primera vez por la ONU. Los hay que todavía no han visto o se han topado con un motivo para celebrar esta jornada de la felicidad impuesta. Hasta ahora. Lea si no este titular que aparece desde hace unas horas en la prensa digital seria:

ENERGÍA | Revisión de los precios

El Gobierno confirma que el recibo de la luz bajará casi un 7% en abril


En todo caso, habrá que esperar unos días para festejarlo y a más de un mes para que nuestros los ojos lo certifiquen al abrir la carta que nos deja en el buzón la compañía electrica. Feliz Día Internacional de la Felicidad. Toda una descarga de felicidad.
  Y, ya puestos, un vídeoclip de una de esas canciones que dan para afrontar el día con una sonrisa y  ganas de comerse el mundo a pesar de la crisis: Salta, de Tequila.

lunes, 18 de marzo de 2013

Aló, director general

La dimisión de Pablo Carrasco como director general de Canal Sur ha dejado postrada a la autonómica andaluza en una situación similar a la vivida en RTVE con la espantá de Oliart de su presidencia. El escapismo del octogenario exministro abrió un periodo de crisis en la Corporación del que aún no se ha podido recuperar, con una programación que no termina de cuajar, con carpetazos de series y proyectos emblemáticos y con una financiación que hace aguas por todas partes. Además, el nuevo Gobierno del PP modificó en 2012 el sistema de elección/nombramiento del mandamás de RTVE con el respaldo del Congreso pero con el rechazo –más que frontal- de la oposición.
   En Canal Sur, cuarto y mitad pero con un par de años de retraso. Carrasco hace las maletas y deja un entuerto prácticamente clónico. La programación low cost no carbura como debería, las cuentas son de un color rojo achicharrante y el gobierno bipartito PSOE-IU no descarta cambiar la ley para que el nuevo jefazo salga bendecido del Parlamento de Sevilla sin tener que contar con el –de momento- indispensable beneplácito del PP. Un legislo en caliente y ríase la gente, vaya. Para terminar de dibujar un panorama gris tirando a negro, los sindicatos de la tele autonómica andan a la gresca con la dirección a cuenta de los recortes de sueldos previstos y asuntos varios. Como siempre, ya lo ve, los representes sindicales echando un capote en momentos de turbulencias del referente audiovisual andaluz.
   Todo es posible en Granada con IU como socio de Gobierno y, por supuesto, también en Canal Sur. La coalición de izquierdas que alaba al fallecido Hugo Chávez y su régimen venezolano, para empezar, debería repasar las hemerotecas y rememorar cómo el presentador de Aló presidente cerró la privada RCTV–tras 53 años emitiendo- al tratarse del único medio televisivo que no le bailaba el agua. Una jugada siniestra que está a punto de repetir su delfín con Globovisión por aquello de callar al que te canta las cuarenta en los informativos. Así que lo mejor para Canal Sur es que IU toque pocos palos y meta aún menos la mano en esta crisis abierta por la salida de Carrasco. Cuanto menos, mejor.
   A todo esto no le quepa duda de que Carrasco ha sido el mejor director que ha tenido Canal Sur, aunque también es cierto que sus predecesores no dejaron precisamente alto el listón. Su legado habría sido más brillante –seguro- si no hubiera tenido que gestionar la miseria de las vacas flacas. Camino de Villadiego, el ex no ha despejado la duda sobre qué porcentaje de su adiós va ligado a su bajada de sueldo y cuál a un panorama que pinta medidas traumáticas para cuadrar un déficit crónico e inasumible en tiempo de crisis.

domingo, 17 de marzo de 2013

Dormir y soñar

La publicidad es un trozo de nuestra historia a la que prestamos apenas atencion. Pero está ahí. Una foto fija de un tiempo que pasó cuando se abren revistas y periódicos guardados en algún rincón de casa.También cuando se descubre una vieja cinta de VHS donde se grabó una película con los cortes para anuncios de rigor. Hoy traemos una publicidad del pasado y una tan reciente como de este mismo mes. En las dos aparecen hombres durmiendo, aunque cualquier parecido entre ambas es como comparar el torrente de voz de Plácido Domingo con el de Leonardo Dantés.
  La de 1975 corresponde a una página de publicidad de Renfe para vender su servicio de literas. Una tarifa de 295 pesetas -1,75 euros aproximandaente- más el precio del billete de segunda. Toman como ejemplo un viaje a Cádiz en el ya desaparecido expreso Costa de la Luz, un tren que partía de Tacita de plata a las 22.00 horas y que llegaba -retraso mediante- a Madrid-Atocha a eso de las 8.00 de la mañana. Casi 10 horas de viaje para cubrir poco más de 600 kilómetros de travesía. Como para unas prisas. Con unas literas donde la comodidad ni estaba ni se la esperaba, aunque todo un lujo asiático en comparación con los asientos de segunda clase donde cruzar las piernas y no dar una patada al de enfrente era misión imposible. Eso sí, el expreso tenía todo el encanto del que carece ahora el Alvia Madrid-Cádiz, con una duración del viaje que anda por las cuatro horas. Y le juro que la distancia entre ambas ciudades sigue siendo la misma casi 40 años después.
   La otra imagen aparece publicada este mes en la revista gratuita Shangay. Un anuncio de la marca de colchones Flex con dos hombres durmiendo abrazados. La normalidad hecha publicidad en la revista gay de referencia donde, por cierto, su director critica abiertamente a Pedro Almodóvar por no haber dedicado un sólo euro a promocionar en Shangay ni en ningún medio del ramo su última y lamentable película Los amantes pasajeros.
   Entre ambas, 38 años de diferencia y una distancia vital de más de 600 kilómetros en la España de dos siglos diferentes.

lunes, 11 de marzo de 2013

Piscinas sin agua

Cuando el triste panorama televisivo español parecía haber tocado el fondo de la piscina, nos topamos con Splash en Antena 3. De regalo, va el ínclito José Luis Moreno y anuncia, por sorpresa y sorprendentemente, su proyecto para la puesta en marcha de una televisión de ámbito estatal. Dicen por ahí que Moreno podría ser el salvador de una Intereconomía cuyos gatos parecen haberse ahogado en siete vidas. El masoquismo del espectador sigue intacto: en febrero pasado batimos otra vez la plusmarca nacional de consumo diario de televisión –mejor ni les digo el dato en minutos, pero hágase a la idea de que vamos camino de las 5 horas por persona y día- y 4,4 millones de personas vieron el estreno del programa acuático-ridículo de Antena 3. Al menos, uno se queda con el triste consuelo de que da más glamour observar a Falete en bañador que a cualquier tatuado de Gran hermano bajo el edredón.
   Con Telecinco y Antena 3 preparando sus respectivas coberturas del motor, donde la suerte de los españoles sobre cuatro y dos ruedas inclinará previsiblemente la balanza de las audiencias esta próxima primavera, TVE continúa sin dar un salto con ángel que levante al menos las audiencias de sus telediarios. El nuevo programa de Ana García Lozano está siendo un planchazo y la audiencia se hunde: Tenemos que hablar y +Gente de la Igartiburu son el duopolio perfecto para las privadas y para que el TD2 no logre levantar cabeza. Entre ambos suman apenas un millón de de espectadores. Mientras, las ofertas en la misma franja de Antena y Telecinco rascan en conjunto los 8 millones de audiencia sin problemas. Y, claro, los informativos de Matías y Piqueras pegan bombazos en los audímetros y mojan la oreja del share a López y Jaumandreu, para que La Primera sea La Tercera y con el agua al cuello.
   Como despedida y cierre, sobredosis de programa de humor –negro, por supuesto- a cargo de los sindicatos de la RTVA, unos que siguen pretendiendo vivir en un país que no pertenece a la vía láctea. Con una EPA que ronda los 6 millones de parados –repetimos: 6 millones -, estos van y se quejan, hacen consultas, huelgas, movilizaciones y similares porque en Canal Sur “nos han quitado la ayuda escolar, las comidas, los seguros, buena parte de la antigüedad, días de asuntos propios, de vacaciones, de permisos, han congelado los planes de pensiones….”. Y lo pregonan sabiendo los durísimos ERE que están atravesando en otras autonómicas con miles de despidos. Y con la RTVA avanzando que en 2012 registró un déficit de 38,9 millones euros. Hay quienes quieren que siga la fiesta chapoteando en un spa televisivo en crisis. A costa de los contribuyentes, faltaría más, y aunque en la piscina no haya ni rastro de agua.

jueves, 7 de marzo de 2013

Cocino y cocina

Este viernes 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer. En 1975 no hay constancia de que se hiciera lo mismo. Más bien, el 8 de marzo pasó completamente desapercibido. En el mes de marzo de ese año estaba en los kioscos el número 3 de la revista mensual Ser padres. En sus páginas, junto a los reportajes y noticias típicas para una publicación de estas características, unos anuncios publicitarios que ya se puede imaginar por donde iban en una revista dirigida, casi en exclusiva, al público femenino.
 Como éste de una marca de cocinas cuyo título lo dice todo y que, 38 años después, sólo levantan unas risas que demuestran cómo ha avanzado en nuestro país la igualdad para las mujeres.

lunes, 4 de marzo de 2013

62 días sin brújula

El presidente de la televisión pública de referencia lo ha dicho bien alto y claro: “Lo cierto es que esta televisión tenía más directivos que el Partido Comunista de China”. No es una declaración del presidente de RTVE, sino del de la sacrosanta BBC, Chris Patten. Y lo dice con conocimiento de causa, cuando el espejo audiovisual donde se mira el mundo televisivo público atraviesa una crisis sin precedentes que incluyen miles de despidos, huelgas, el terremoto del caso Savile de pedofilia –un cómico fallecido y que durante años fue la imagen de la casa- o la pasta (1,6 millones de euros) que se calzó Entwistle, efímero director de la BBC por apenas 50 días en el tajo al dimitir por un episodio de censura.
   Ante este panorama, la situación de nuestra RTVE es casi una nota a pie de página. Aún así, lo cierto es que la cadena estatal ha arrancado el año con el pie izquierdo: los sindicatos amenazan con huelgas por su convenio colectivo, al jefe de informativos le acusan de ascender en RNE a su mujer y los telediarios andan con una audiencia de capa caída, agravada por las llamativas derrotas de Ana Blanco a manos de Vicente Vallés y Antena 3. En las autonómicas las cosas andan grisáceas en los 62 días que ha quemado este 2013, con los expedientes de regulación de empleo aplicándose, elaborándose o escondiéndose en cajones a la espera de una decisión política que no llega. En Canal Sur, de momento, se despiden a los traductores de lenguaje de signos por denunciar en alto que no cobraban a tiempo.
   En las privadas el escándalo viene por la publicidad, el sustento de su negocio. No en vano, todas las cadenas emitieron en 2012 un 10% menos de spots que el menguado 2011. Telecinco, según las cuentas de la empresa Zenith, lideró este ranking con 205 minutos de anuncios diarios, seguida a distancia por Antena 3 (178). El 2013 sonríe a la cadena de Planeta al lograr liderar las audiencias de enero y luchar hasta el final para repetir en febrero. Además, su fusión-absorción de La Sexta marcha viento en popa con el respaldo de los espectadores: Pesadilla en la cocina, sus informativos, Al rojo vivo, el nuevo programa de Florentino, la nueva juventud para El intermedio… No es empírico pero en La Sexta cada nueva polémica que salpica al Gobierno o al PP se traduce en subidas de audiencia. Mientras, Cuatro no levanta cabeza tras la compra por Telecinco, donde no funciona ni su triste Gran hermano pero sí –quién te ha visto y quién te ve- sus informativos. Todo es posible en una televisión incapaz de reinventarse y que prepara programas de famosos en trampolines. Incluso volver a creer en la supremacía de la BBC y TVE.