lunes, 29 de julio de 2013

Desgracias y desgraciados

Ryanair me convirtió en fan perpetuo de Santo Tomás: una y no más. Nunca me sentí más como una mercancía sospechosa a bordo de un avión como en mi trayecto Madrid-Jerez-Madrid en el año 2009. Si no se ha fijado, a la hora de acceder a uno de los aviones de esta supuesta compañía low-cost  con el equipaje de mano, sus empleados miran a la mochila con los mismos ojos de deseo con los que una alimaña contempla a su futura e inminente víctima.
   Nunca he sido por tanto, y vaya por delante, un asiduo de Ryanair ni un cliente satisfecho ni de ella ni de sus prácticas comerciales o empresariales. Prefiero pagar unos euros de más y volar con Vueling, Alitalia o llegado el caso con La Urraca Airlines que aparecía en los tebeos de Mortadelo y Filemón.
   ¿Quiere un argumento más para no subir jamás a uno de los aviones de Ryanair? Lo tiene hoy en la página 6 del diario El Mundo -ver foto adjunta- bajo el título Ángel y el vuelo que duplicó su precio. Cuenta la historia de Ángel, huérfano de padre y cuya madre murió en el accidente del tren Alvia de Santiago. Nada más enterarse de la desgracia sacó por internet una reserva de dos billetes con Ryanair -para él y su mujer- y así viajar a la mañana siguiente a primera hora a Santiago. Muy low-cost no era la tarifa: 471 euros del ala.
  Confirmada la compra y el localizador por Ryanair tardaba en enviarle el email confirmando la reserva.....hasta que se destapó la jugarreta del motivo del retraso: la aerolínea acababa de cambiar al alza el precio de unos billetes que ahora costaban casi el doble al alcanzar los 800 euros. Sí, unos desgraciados. De low-cost pero desgraciados al fin y al cabo.
PD. Ángel los mandó a volar con sus miserias a otra parte, anuló la reserva y condujo los 600 kilómetros en su coche hasta Santiago para reunirse con su madre fallecida.
PD2. Ryanair ha emitido hoy un comunicado negándolo todo y, como si la cosa no fuera con ella, echando las culpas al buscador de viajes Rumbo. Hace apenas tres meses Rumbo, por cierto, dio un varapalo en los tribunales a Ryanair precisamente a cuenta de la venta de billetes en el buscador.

jueves, 11 de julio de 2013

Neumáticas y recauchutadas

Ahí las tienen. En el acceso de un polígono del sur de Madrid, en Alcorcón, a los pies de la carretera M-50. El día que las descubrí no di crédito a la publicidad. Me dije: no puede ser lo que he visto, no. Pero he vuelto un mes más tarde y siguen en el mismo sitio publicitando una tienda de Móstoles dedicada al mundo del motor -chapa y pintura- y el neumático.
  Sonia Monroy y Yola Berrocal - supuestas famosas televisivas en horas muy bajas- saben y son expertas en el caucho; eso salta a la vista. Quizá de ahí haya surgido la genial idea del dueño del negocio, muy experto en lo suyo pero que ni sabe ni le importa qué es eso de la publicidad sexista o lo políticamente incorrecto. Él lo que quiere es vender ruedas para todo tipo de vehículos. Y claro, seguro que el empujón a sus planes y la visión de Sonia y Yola la tuvo el día que desde el sofá contempló el spot de Tiendas Aurgi, su leal competencia, con una rubia neumática y presunta cantante.
  Ya lo ve: en el mundo de los talleres de coches casi han desaparecido los calendarios con tías desnudas pero el mal gusto y la España cañí gozan de excelente y envidiable salud.