lunes, 19 de agosto de 2013

La pedanía de Gibraltar

Uno, que nació en la bahía de Cádiz, es de los que creen que todo lo que va de Tarifa para abajo pertenece a una tierra que es de la provincia pero que tiene algo que la hace distinta. Un nosequé que puede que sea el Levante en estado puro, que por allí el ladrillo no haya estropeado tanto la costa o algún remanente de aquel movimiento político y social que pretendió -allá  a mediados del siglo XX e incluso más adelante- convertir al campo de Gibraltar en la novena provincia andaluza, con Algeciras de capital. Aquello no fructificó, como tampoco los deseos en la misma dirección de Jerez de la Frontera y su caterva de pedanías. Caballos, Domecq e independentistas no casaban mucho, la verdad.
  Para los gaditanos de la Bahía el campo de Gibraltar también se hace raro porque, extraña y misteriosamente, no se puede acceder a él ni por tren ni por barco. O coche o nada. Por ejemplo, Sevilla cae más cerca para los gaditanos por carretera que ir hasta Algeciras y su comarca. Además, entre Cádiz y Sevilla hay autopista -de peaje desde 1969 y por los siglos de los siglos- y una carretera nacional donde la autovía no está ni se la espera. Sin embargo, entre la capital de la provincia y Algeciras la N-340 se encuentra desde hace unos pocos años -y por los siglos de los siglos- semidesdoblada pero inconclusa.
 Si no ha ido nunca al Peñón de Gibraltar, se lo recomiendo. Aquello -mal que les pese a los llanitos- es Cádiz con la bandera de la Gran Bretaña ondeando y con un alcalde que se cree ministro plenipotenciario. Un lugar donde existe un aeropuerto con un cruce regulado por semáforos para coches, animales sueltos, tabaco de contrabando, sopla tela el Levante, existe una tele local cutre y donde el mando de la tele pilla Canal Sur sólo puede ser una ciudad de Cádiz, le pese a David Cameron, Fabian Picardo o al difunto sir Joshua Hassán, un clon de Manuel Irigoyen, santo y seña del histórico Cádiz CF de Mágico González.

   En 1986 -mi primera visita a la Roca recién sacado el carné de conducir- entré con el Seat Ritmo de mi padre y lo coloqué al lado de un bobby para preguntarle al típico souvenir andante británico -en mi inglés de la Universidad de Kanfort- cuál era el camino correcto para dirigirme al teleférico que sube al Peñón: "Amo a vé -traducción caletera de  un "vamos a ver"-, tira to tieso y pa la deresha, y allí mismamente lo tiene". La escena no la mejoran ni Los morancos. Más tarde, cuando descansaba en un bar junto a la Main street, el dueño del local saludó a un asiduo de la barra que entraba en ese momento con un "A la pá de Dió, Mr. James".
  La actual crisis creada por el alcalde de Gibraltar Fabián Picardo -apellido que yo mismamente heredo de mi madre, oriunda de San Fernando- supone para España un hasta aquí hemos llegado. Una crisis distinta a todas las demás porque llevamos a cuestas con ella más de dos semanas y, de momento, Marruecos no ha aprovechado para reclamar Ceuta y Melilla. Quizá no toca, tras el papelón del rey alauita con el pederasta indultado por accidente. Porque para cachondeito, el de los gaditanos que reclaman la devolución del Peñón y su adscripción como pedanía del Ayuntamiento de Algeciras. Y, de remate, y para no provocar desde el principio, firmar en el acuerdo de devolución una disposición según la cual la bandera española no será izada en la Roca hasta pasados, pongamos que 5 años, de la entrada en vigor del texto sellado por Madrid y Londres en una nueva Conferencia de Algeciras, que la historia hay veces que no es obligatorio que se repita como farsa. Para más cachondeito, esta obligación  se supliría con una cuestación popular para instalar una valla publicitaria Osborne donde ya se imagina.

lunes, 5 de agosto de 2013

Vender con legañas

Ni la panadería del pueblo abre tan temprano. Algunas tiendas de Leroy Merlin en la Comunidad de Madrid están abriendo este verano sus puertas a las 7.30 de la mañana para vender tornillos, arandelas y lo que haga falta de su enorme stock centrado en el bricolage, ese arte para los manitas y ese suplicio para los torpes que -es el caso del abajo firmante- no saben hacer la o minúscula ni la mayúscula con un canuto.
  El cartel de la puerta de la tienda da fe de que, no solamente suben el cierre de la puerta a las 7.30 horas, sino que no lo bajan hasta las 10 de la noche. Que no sea por dar facilidades al cliente en esta crisis económica y del consumo, oiga.
   El de la foto es el Leroy Merlin de Majadahonda -el mismo que como un ave Fénix renació de sus cenizas en un abrir y cerrar de ojos-. Y no se crean que abren a la hora de la legaña porque no hay un Leroy Merlin en 500 kilómetros a la redonda. Qué va. La misma empresa tiene otro igual o más grande aún a apenas 5 minutos en coche, a unos escuálidos 10 kilómetros de distancia.
  En julio, y por una mudanza -ese acto que pone a prueba y mejor que nadie el amor de cualquier pareja-, fui cliente ocasional de Leroy Merlin. Pregunté, a la vista del horario, si existían clientes a esa hora de la mañana. Una cajera me respondió: "Ni el tato ni los gatos", aunque quizá no fuera sincera tras confesarme que ella misma era del turno de mañana y que se despertaba a eso de las 5.30 para ir a currar a la tienda.
  Quizá tanto madrugón afecta a la amabilidad del personal de atención a cliente del Leroy de Majadahonda: al devolver una birria de estantería auxiliar de baño de apenas 30 euros de precio auscultaron cada pieza, el embalaje, el ticket y hasta llamaron a un encargado para que lo supervisara in situ. Ya sabe, a quien madruga, las mala leche ayuda. Al menos, hasta el primer café de la mañana en la oficina.

sábado, 3 de agosto de 2013

Desgracias y desgraciados. Capítulo II

En Desgracias y desgraciados, Breikin Nius contaba hace unos días el caso denunciado por Ángel: su madre murió en la tragedia ferroviaria de Santiago, reservó a través de Rumbo por 471 euros dos billetes para volar con Ryanair a la capital gallega de Madrid y, en un visto y no visto, la tarifa duplicó su precio. Ya ve, la oferta y la demanda aprovechándose miserablemente de una tragedia. Angel decidió pasar de pasar por el aro y mandar a Ryanair a tomar viento fresco, además de denunciar este lamentable episodio.
   Ryanair niega haber duplicado el precio y Rumbo tres cuartas partes de lo mismo. Lo han hecho en sendos comunicados enviados a la prensa. Léalo y saque su propia opinión:

-Comunicado Rumbo (Disponible en su web oficial)
-Comunicado Ryanair (No disponible en su web oficial)

Eso sí, antes de sacar su propia opinión, le recomendamos que conozca o recuerde las declaraciones efectuadas por el presidente de Ryanair en 2008 sobre la rentabilidad de los vuelos parar asistir a un funeral. Las tiene pulsando aquí.
PD. El de la foto que acompaña este texto es Michael O'Leary, presidente de Ryananir.