martes, 18 de marzo de 2014

TVE no sabe su historia


Cristóbal Colón no descubrió América un 9 de octubre. Fue un 12 de octubre. La Guerra Civil Española acabó un 1 de abril, no un 27 de febrero. Viene en los libros y en Wikipedia. TVE se inauguró el 28 de octubre de 1956. Sin embargo, la pasada semana, en el buen documental La noche del Telediario, sobre la historia del informativo televisivo español por antonomasia, se afirmaba erróneamente que TVE se puso en marcha un 23 de octubre de 1956. El que se encargó del guión no tuvo precisamente un día fino. Como tampoco lo estuvo el actual jefe de informativos de TVE asegurando en la apertura del documental que el Telediario echó a andar en ese mes de octubre de 1956. Tampoco fue así. El primer Telediario se emitió el 15 de septiembre de 1957, cuando la única tele del país llevaba casi un año lanzando su señal en exclusiva por los cielos del centro de Madrid. Los pioneros de TVE –apenas unos cuantos quedan vivos para rememorarlo- saben que el primer día de emisión de TVE –y los meses siguientes funcionando- fue un auténtico milagro porque la técnica daba para lo que daba. Menos aún para emitir  un Telediario desde el chalecito del Paseo de la Habana. “Felicidades, hacen ustedes una televisión desde una caja de zapatos”, cuentan que dijo el actor Laurence Olivier tras visitar la sede de TVE por aquella época.   
  
Con todo, La noche del Telediario tuvo un error más garrafal aún. Se olvidó por completo de la persona que está considerada –aunque se desconozca- como el padre de la criatura. Se llamó José de las Casas Acevedo, Pepe Casas, y murió olvidado por la profesión y su televisión el verano de 2004. Fue además el que construyó los servicios informativos de TVE y quien dirigió brevemente su Primera Cadena. En Antena 3 puso a finales de los 80 los pilares de sus informativos. ¿Sabe cuánto tiempo dedicaron los informativos de TVE a honrar su memoria el día de su fallecimiento? Aproximadamente, 0 segundos
   No se crea que esto de desconocer su propia historia es sólo de TVE. Cuanto Planeta  entró hace una década en el accionariado de Antena 3, la cadena privada llamó a una institución audiovisual  para solicitar que le pasaran rápidamente una historia completa y resumida del canal, desde su nacimiento hasta ese momento. En la moderna sede de San Sebastián de los Reyes carecían de un documento escrito que reflejara sus apenas 20 años de vida.
   Por si le interesa, la patrona de la televisión es Santa Clara, su día internacional se conmemora –en silencio- cada 21 de noviembre y el inventor de la tele es un escocés semidesconocido que responde al nombre de Jhon Logie Baird. Y, ya puestos, la primera emisión en pruebas de la nonata TVE está datada hacia 1949, siete años antes de su nacimiento oficial. Tuvo un único espectador: Franco en una butaca de su Palacio de El Pardo, sentado frente a un receptor construido a mano por el ingeniero Juan de la Cierva –familiar del inventor del autogiro y el primer español en lograr un Oscar en EEUU por uno de sus adelantos técnicos para cámaras-. La miniprogramación se ciñó a una actuación desde el Paseo de la Habana a cargo de Carmen Sevilla y Ángel de Andrés senior.  Y salió bien pese a que todo era cuasi-artesanal. Lo contrario que La noche del Telediario, un buen producto a pesar de todo.

domingo, 9 de marzo de 2014

Cuando la libertad no se defiende en la calle

Dicen que la democracia, a día de hoy, se defiende a pie de calle. Dicen que no hay nada más directo, ciudadano, plural y democrático que ejercer el derecho a decidir en la vía publica, verdadero parlamento peatonal del Estado de Derecho cuyo pilar - sólo parece- son las redes sociales.
  Y no, todo es una simple moda que avanza al calor de una crisis que ya escampa. Porque, al menos en nuestro país, hubo quien no quiso ver en 2008 que la crisis económica había llegado y ahora -6 años después- no desea ni de lejos reconocer que empieza a latir el pálpito de que la jodida recesión toca a su fin y de que es tiempo de bonanza. Una bonanza limitada, un crecimiento mísero pero al fin y al cabo un dato positivo ante tanto años de apreturas y sacos de malas noticias económicas.
   Lo de la democracia en la plaza y en la calle -por mucho de que se disfrace de redes sociales- no se sujeta. Aquí salimos a la calle según qué y según quién en un doble rasero que conduce al patetismo. Hoy, sin ir más lejos, se celebran elecciones legislativas en un país llamado Corea del Norte. Allí gobierna un tal Kim Jong-un, un sujeto al que a su lado Adolf Hitler es el candidato idóneo al Premio Nobel de la Paz y al galardón de los Derechos humanos de Estrasburgo. Una dictadura comunista hereditaria, prima hermama de la de los Castro en Cuba, donde el comunismo más atroz ejecuta al disidente. Así, sin más.
  A pesar de que la ONU acaba de volver a dar la voz de alarma, nada ni nadie saldrá a la calle para pedir que el mundo libre haga algo para detener el gulag cubano y de Corea del Norte. Al menos nos quedamos con el humor negro e inteligente en Twitter de norcoreano. Siempre he defendido que nuestros hijos, más pronto que tarde, verán películas donde se muestre cómo la libertad se pisa en Cuba y la hermética Corea del Norte. Y habrá quiénes -como cuando vieron La lista Schlinder- se pregunten porqué absolutamente nadie hizo nada entonces. En ese tiempo estamos precisamente ahora, aunque nadie salga a la calle y grite libertad para millones de seres humanos masacrados por dictaduras crueles e inhumanas y cuando el siglo XXI va camino de hacerse mayor de edad.
PD. Y si quieres ver cómo es la Corea del Norte de hoy, aquí tienes un excepcional reportaje de la HBO estadounidense sobre este Show de Truman real donde la población es la protagonista de una pesadilla extravagante e inhumana. Y otro más realizado por el reportero Jon Sistiaga para Cuatro y mostrar descarnadamente a este régimen gobernado por lunáticos desde hace más de 60 años.