martes, 30 de septiembre de 2014

Es internet, estúpidos

Cuentan que el manual del perfecto golpe de Estado, de autor Anónimo y con la CIA como cooperador necesario, se recoge en su artículo 1 la ocupación de las emisoras de radio y televisión como objetivo primordial en el minuto 1 para lograr un éxito inapelable de los planes golpistas. Esto era antes de internet, claro. En las revueltas de estos días en Hong Kong, la antigua colonia británica en manos chinas desde 1997, las autoridades comunistas lo han tenido claro desde el minuto 2: clausurar Instagram para así evitar que Occidente pueda contemplar cómo se las gasta allí la policía para cortar por lo sano las ansias de libertad y democracia de la población. "Venceréis pero no convenceréis", vienen a decir los habitantes de Hong Kong para plantarse ante el gas pimienta y los gases lacrimógenos cortesía de la policía para amenizar sus cargas en un ambiente festivo.
   Los regímenes comunistas temen más a las nuevas tecnologías que a la oposición que reclama libertad. En Cuba, por ejemplo. En la isla tener internet es un milagro y que vaya rápida la conexión, dos milagros. Allí hay un héroe que se llama Yusbany Pérez y que es un crack. Armado con su smartphone retrata la miseria de su pueblo y la difunde por la Red. La dictadura cubana es injusta pero no tonta: como a Yusbany se le escapó que su móvil funciona con un roaming de Movistar....pues ha cortado el acceso a Movistar. Como a la dictadura se la vence con inteligencia....Yusbany ha cambiado de operador y se cuida mucho de que nadie sepa cuál es para evitar que le ocurra lo mismo.
  Yusbany no sólo es un héroe por amar la libertad y denunciar la situación del pueblo sometido sí o sí al paraíso comunista. Con 25 tacos y su blog de momento sin censura aparente, el régimen hereditario de los Castro le tiene en su punto de mira. Así, al terminar su carrera universitaria como ingeniero el Gobierno le ha reclamado para trabajar a sus órdenes. Como el joven se ha negado....el ejecutivo le ha embargado y retirado su título universitario. Con un par. Y es que Yusbany ya era sospechoso desde la guardería. Cuenta que su profesora le envió al psicólogo por escribir en una redacción que Fidel Castro era un hombre malo.
  Esta es la Cuba del siglo XXI. La que refleja Yusbany con su móvil en fotos como la que tiene aquí arriba de un supermercado que tiene de todo -mostrador, dependiente, estantería, báscula...- excepto, ya lo ve,
alimentos. Nadie es perfecto.