lunes, 12 de enero de 2015

Historias de la radio en la televisión

En 1955, justo un año antes de que naciera la televisión en España, se estrenaba en los cines de nuestro país Historias de la radio. La película de José Luis Sáenz de Heredia no ha envejecido a pesar de ser en blanco y negro y haber pasado 60 años de su estreno. Esta martes y 13, además, la echan -me encanta esta expresión- en La 2 de TVE a partir de las 22.00. Y, luego, de remate, un debate sobre la radio con Luis del Olmo, Iñaki Gabilondo y Pepa Fernández.
   Este que escribe fue un hombre de radio que hizo sus prácticas en la SER tras aprobar un examen que se realizaba a finales de los años 80 para pillar a los becarios de la radio. Una SER que peleaba entonces el liderazgo de audiencia frente a Antena 3, emisora que era mi preferida y donde trabajaban mis amigos de promoción en aquel tugurio de Oquendo, 23 en Madrid. Entonces en la cadena SER hasta se pagaba decentemente a los becarios 45.000 pesetas -270 euros- al mes durante en los tres meses de verano. Mi paritorio en las ondas fue la extinta Radio Minuto de mi Puerto de Santa María. Allí me dejaron en el verano de 1991 y desde el primer día llevar los informativos y hasta locutarlos para ponerlos en antena. Ayudaba un poco que la redacción se componía de una persona: yo mismo. Y eso que mi experiencia en el medio ascendía a un total -aproximadamente- de 0 minutos, segundo arriba segundo abajo.
  Tuve que hacerlo algo decente porque en enero de 1993, apenas unos meses después de acabar la carrera -en septiembre, como mandan los cánones-, los de la SER me llamaron para contratarme como redactor en los servicios informativos centrales en Madrid, dentro del equipo de Hora 14 con Juan Ramón Lucas al frente. Aquello fue como hacer la carrera de Periodismo y que te pagasen a la vez. Daba igual que uno hiciera los boletos horarios y que se llevará broncas de Gabilondo por meter la pata. Uno de pueblo y recién licenciado estaba en el paraíso de la radio como figurante y con 23 años.
  En la entrevista para hacerme el contrato, al saber que había estudiado en la Universidad de Navarra, mi interlocutor me preguntó si era del Opus Dei. En ese momento estaba Iñaki Gabilondo en antena con su Hoy por Hoy. "Pregúntaselo a Iñaki, que estudió en la misma facultad que yo", le respondí.
  Luego vinieron otros 5 años en aquella Radio Voz que quiso y no fue tras ser absorbida por Onda Cero. Y muchas más historias inolvidables de la radio. Pero son letra pequeña, cutre e insignificante ante la auténtica Historias de la radio y que echan este martes día 13 en La 2 de TVE. Que la disfrutes.

jueves, 8 de enero de 2015

La libertad se llama Charlie Hebdo

Yo también soy Charlie Hebdo. En septiembre de 2012, Breikin Nius publicó este post en apoyo al semanario satírico francés titulado Mahoma déjate de bromas. Es nuestro homenaje póstumo a los 17 asesinados y a la libertad frente al fanatismo terrorista religioso.

miércoles, 7 de enero de 2015

Canal Sur 1 - TVE 1

¿Qué decirle nuevo sobre el campanazo de Canal Sur que no sepa ya? El estropicio mayúsculo y abochornante se adornó con las explicaciones carpetovetónicas de CCOO, en las que el sindicato intentaba colar que la culpa no fue de los trabajadores. Hay veces en que los guiones de Monty Python aparecen mismamente -como es este caso- en los comunicados de las centrales sindicales para solaz de las redacciones.Canal Sur se disparó al pie para marcarse el autogol más vergonzante de su largo medio siglo de vida. Lo mejor de todo es que apenas necesitó un segundo del primer día de 2015 con lo que, a partir de ahora, peor no saldrán las cosas en lo que queda de año para el canal autonómico andaluz. Aunque no apuesten, por si acaso pierden.
  Iba Canal Sur con ese gol de ventaja en cagadas cuando, apenas cinco días después, La 1 de TVE saltó al campo para empatar el partido. Con un par. La otrora cadena pública de referencia -por aquello de apostar por productos que impacten a la audiencia en vanguardismo y calidad- encargó su Gala Infantil de la noche de Reyes al sin par José Luis Moreno. Y claro, aquello llamado Reyes y estrellas salió como sale todo lo que hace el ventrílocuo metido a productor de televisión -excepción hecha de ANHQV-. Caspa desde los títulos de crédito iniciales hasta la despedida de los presentadores. Por estar a la altura de lo cutre, a los de TVE no se le ocurrió mejor idea que programar este especial dirigido presuntamente para niños a las 23:00 horas y -aquí viene lo mejor- que durase la cosa hasta las 02:30 horas de la madrugada. Así, sin anestesia. Que ya se sabe que los niños de hoy son los jóvenes de botellón de mañana y hay que acostumbrarlos a tenerlos en pie bien entrada la noche.
   Y en la Gala de niños qué mejor ejemplo para este público que sacar a Kiko Rivera Paquirrín para que ejecutase su última canción a la audiencia. Sí, TVE ha arrancado también el año disparándose en el pie para empatar el partido. Con el agravante de que -a diferencia de Canal Sur- su torpeza fue premeditada y con alevosía. De momento, empate a 1 entre las dos públicas a la espera de que la delantera de la siempre eficiente Telecinco empiece a golear.
PD. Canal Sur sí golea a RTVE en lo de carecer de jefe máximo al frente de la nave. Si la cadena estatal estuvo un año sin presidente tras la espantá de Oliart, en la RTVA su director interino lleva al mando del mando a distancia cerca de dos años. Eso si que es un buen contrato temporal con carácter fijo para Durán, y como guinda cobrando más que la presidenta de la Junta.

sábado, 3 de enero de 2015

Carta a mi tío Fernando, con permiso de mi padre

Querido tío Fernando. Te escribo desde Madrid tras haber pasado unos días de estas navidades en nuestro Puerto de Santa María, así, sin ese El que no me va mucho, para qué te voy a engañar. Oye, desde que te fuiste por tabaco la ciudad está que se sale. Nada más bajarme del Vaporcito anduve bajo la sombra de las palmeras por Micaela Aramburu, donde hay un pavimento nuevo que mismamente pasa por dieciochesco del tiempo que parece que ha transcurrido desde que lo instalaron. Dudé entre desayunar en el Cafetín o el Rempujo, pero al final me decidí por un cafelito en el Burguer King que se ha abierto junto al muelle comercial. Bueno, de muelle y comercio tiene poco. No sé si te he dicho que la Autoridad Portuaria, esa que clausura chiringuitos de tradición por la Puntilla, ha dado el visto bueno a este local de fast food...Eso sí que es visión de futuro y apostar por lo portuense, no me digas que no.
   Quise acercarme por la Lonja, pero por eso de que se va a ir a Jerez mejor espero a que salga en el Libro Guinnes de los récords como única población pesquera del mundo que tiene su lonja en una ciudad de secano. Volví luego al hotel para echar la siesta. Esta vez no optamos por el Caballo Blanco o el Duques de Medinaceli, sino que preferimos hacer la reserva en el Hotel Santa María.Oye, una tranquilidad....no se oía a los de las otras habitaciones y el hotel estuvo tranquilo, tranquilo durante estos días de vacaciones. Por la tarde paseamos por ese gran comercio local del centro del Puerto, donde Beluca está que sale y Talgo Boutique planeando ampliar el negocio. Tras comprar El Puerto Información en Babel compré una cosa para la bici en Motocar y brujuleé por la calle Larga para comprobar que la valla que rodea el palacio de Wythussensen ese va camino de ser declarada Bien Turístico Nacional por su longevidad.
   Paseando por las calles vi la gran mejora económica de una ciudad olímpica, pues la gran mayoría de los portuenses va en chándal de aquí para allá. Me extasié una vez más con la fastuosidad y belleza de las casas palacio, cada cual con mejor conservación que la anterior en un casco histórico repleto de gente y sin ningún edificio derruido que forme un solar donde se junten los escombros. Se nota que seguimos siendo un referente como ciudad turística, ¿verdad? Entre la ruta de la tapa y los megáfonos con villancicos hemos creado un sello turístico propio, al que hay que sumar el logotipo tan precioso diseñado por un ucraniano o algo así que ya está haciendo sombra al toro de Osborne como icono mundial. Tras pasarme por Terry y constatar que su pujanza sigue en pie, caminé por esa gran belleza de Parque de la Victoria, donde sus lagunas de agua pluvial son todo un hito de las reformas urbanísticas de Andalucía.
    Que buen rato eché también en ese Casino de la Bahía de Cádiz que vive una segunda juventud por su clase, glamour y tronío. El tiempo se me echó encima y tuve que dejar mi ciudad sin tiempo de ver la programación de Telepuerto. Al menos con el orgullo de que todo va para adelante y viento en popa, caso de Suvipuerto, la única empresa municipal con pérdidas, y si no que se lo digan a Impulsa y El Puerto Global, dos sociedades que arrojan beneficios desde su creación.
   Adiós, Fernando. Me subo al autobús de regreso a Madrid en la dársena 2 de nuestra flamante estación de autobuses. Por cierto, iba a ir a visitarte pero tendrá que ser otro día porque el Ayuntamiento ha empezado hace un par de días unas obras frente a la glorieta del cementerio. Pero tiene pinta de que van a ser una obras express por la rapidez en su terminación, como las de la variante de Rota a la altura del Restaurante Bar Jamón. Apúntate que esta ciudad, por encima de todo, lo que necesita imperiosamente son parking subterráneos. Y una cosa más: a pesar de todo -por ejemplo que empecemos las obras engorrosas en las calles siempre que viene junio y los turistas, o que hagamos una pasarela hacia ninguna parte-me sigo sintiendo portuense. Para algo nací un 1 de enero de 1968 en el Hospital San Juan de Dios de Micaela Aramburu, tan buen edificio que cuando se caiga no le hará daño a nadie y sí compañía a la cofradía de Pescadores que tiene a su vera. Te quiere, como siempre, el coñazo de tu sobrino Ignacio.
PD. Por cierto, muy rica la Tarta Típica del Puerto que compré en la plaza de la Iglesia embelesado con lo bien que ha quedado la Prioral tras las obras de rehabilitación a la que ha sido sometida estos años. Y un detallazo que la zona naranja de las playas no esté activada en navidades, con la de turismo que se agolpa desde Valdelagrana a El Manantial.
-Dedicado a mi padre, Manuel Gago García, más portuense que tomarse un Cacao Pico paseando por el Parque camino del Bar Central y con el carné del Racing en el bolsillo antes de ir al campo de Eduardo Dato.