martes, 29 de septiembre de 2015

Multas tramposas y a la carta

La Guardia Civil de Tráfico me cazó el pasado 11 de noviembre de 2014 circulando y hablando por el móvil a la salida de Madrid por la A-6. Con razón, me echaron al arcén y me rellenaron la multa que aparece aquí arriba del todo. Pero, vaya usted a saber porqué, el agente se equivocó al rellenar el boletín de la denuncia y escribió que la infracción ocurrió...¡¡¡el 31 de enero de 2005!!!! O sea, que erró la fecha por casi 10 años de diferencia.
  Me percaté de esta equivocación de bulto cuando dos días más tarde quise abonar la multa por aquello de la reducción de su cuantía por el pronto pago: el sistema no me lo permitía porque sostenía que esa denuncia estaba fuera de plazo. Y tanto: casi 10 años. Por tanto, presenté en un registro oficial un pliego de descargo explicando a la Jefatura Provincial de Tráfico de Madrid que la denuncia que me interpusieron con fecha de 2004 había prescrito y que debía ser sobreseído el procedimiento de sanción. Además, les detallaba en el escrito que mi coche tiene apenas 3 años de vida y que en 2004, por tanto, no había sido ni construido ni diseñado.
  ¿Y qué me respondió el organismo del Ministerio del Interior? Que lentejas. Al mes de mi escrito recibí una carta en casa de Tráfico con la denuncia por la infracción... pero ahora modificada, adulterada a su favor. Ese 31 de enero de 2005 se convertía en 11 de noviembre de 2014. Aquí en esta foto tiene ambos documentos para verificarlo. Y pagué la penitencia monetaria por mi estupidez de hablar por teléfono al volante, con casi 10 años de retraso virtual.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Exclusiva. Vídeo de Artur Mas conociendo el resultado electoral

Breikin Nius ha tenido acceso, en exclusiva mundial, al vídeo grabado anoche en la sede de Junts pel sí y en el que aparece Artur Mas en el momento exacto de conocer los resultados de las elecciones autonómicas catalanas. El equipo de investigación de Breikin Nius confirma, además, las identidades de la otras personas que aparecen tras Mas en el vídeo y cuyos rostros no recogen las cámaras: Oriol Junqueras, Raül Romeva y Carmen Forcadell. Puede ver el vídeo en exclusiva pulsando aquí.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Hermeroteca papal

El Papa Francisco ha visitado esta semana Cuba antes de partir rumbo a EEUU. Durante su estancia en la isla caribeña ha sido muy sonoro su silencio en los discursos al no referirse ni a los Derechos humanos o la libertad del hombre, dos pilares de la Iglesia de la que es el máximo representante. Nada más finalizar su visita a la Cuba dominada por la dictadura comunista y hereditaria de los Castro, el pontífice ha admitido que no tenía planeado verse ni reunirse con los disidentes al régimen castrista que manda en la isla desde hace más de medio siglo, un gobierno que aplasta a cualquiera que se aleje de la ideología oficial. Y lo ha dicho el Papa argentino conociendo que las autoridades cubanas, expertas en perseguir a sus opositores y encarcelarnos per secula seculorum, han detenido a miembros de la disidencia por el delito de intentar ser visibles y acercarse a los actos del jefe de El Vaticano en La Habana.
  Como los Papas también tienen hemeroteca, qué mejor que recuperar esta foto de Juan Pablo II en el aeropuerto de Managua. Ocurrió en 1983 al inicio de su visita oficial a la Nicaragua bajo el mando de otro dictador marxista como Daniel Ortega, acusado por su hijastra de abusos sexuales. El pontífice polaco echó una bronca pública a Ernesto Cardenal, sacerdote católico,  miembro destacado de la Teología de la Liberación y pieza del gobierno como ministro del país que cambió una dictadura somocista por otra comunista. Sí, odiosas comparaciones a la vista de lo que no se ha visto en Cuba.
PD. El Papa pide abolir la pena de muerte en EEUU -un país libre donde la aplican 31 de sus 50 estados- durante su alocución en el Congreso norteamericano. En Cuba, donde se aplica la pena capital en toda la nación, mutis por el foro.

martes, 22 de septiembre de 2015

27S. Elecciones en Cataluña

Dedicado a los miles de votantes aún indecisos y no independentistas que todavía no tienen claro si irán a depositar su voto en las elección autonómicas catalanas del domingo:

"Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista.

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata.


Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista.

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío.

Cuando vinieron a buscarme,

no había nadie más que pudiera protestar".

PD. Y también dedicado a los que tienen pensado votar a listas soberanistas.
*Autor. Martín Niemöeller

domingo, 20 de septiembre de 2015

Letra pequeña, grandes sablazos

Hubo un tiempo no muy lejano en el que alquilar un coche era solo para gente acomodada. El low cost -bendita bendición- ayudó ya hace unos años a democratizar esto del Rent a car. En España, los pioneros fueron los de Atesa, compañía estatal ahora absorbida por la empresa Enterprise. Al grano.
  Alquilar ahora un coche en nuestro país sale barato...pero con matices. Esos matices son, principalmente, una política de combustible donde te pegan un sablazo que ni los bandoleros de Sierra Morena en sus años de plenitud, y lo que hay que pagar por alquiler el coche con una sillita de bebé o niño, cosa obligatoria como marca la ley.
 De toda la vida, al alquiler un coche siempre te lo daban lleno de gasolina y uno tenía que devolverlo igual, caso contrario te pasaban factura. Lógico, ¿no le parece? Ahora, muchas compañías, te ofrecen una política de combustible que son lentejas, escondidas en la letra pequeña del último párrafo del contrato y que viene con sablazo de los de sí o sí. En resumen se trata de que el coche va lleno de gasolina y  la cobran, eso sí, con un recargo extra e inesperado de unos 20 euros. Esta puñalada trapera a la cartera intentan justificarla como gasto de servicio, como si su personal hubiera llenado el tanque en un gasolinera situada en la otra punta de la ciudad cuando, en el 99,9% de los casos, el surtidor está a tiro de piedra de la oficina de alquiler. Así que, la próxima vez que vaya a un Rent a car, vigile la política de combustible si no quiere recargos impresentables, dolorosos e injustos.
 Y medalla de oro al sablazo de las sillitas de bebé o niños si las necesita. Vienen a salir entre 8 y 12 euros por día y lo normal es que no te cobren más de 7 días para que la cosa no cante. Ejemplo práctico: alquilo un coche económico -un Fiat Panda- para tres días del Puente del Pilar. Me cobran 65 euros por el coche y, por las dos sillitas de mis hijos 72 euros. O sea, más que el propio alquiler del coche. Poco o nada lógico aunque legal.  Por supuesto, nada de descuentos por su uso habitual. Por supuesto, lentejas que tomas o dejas. Y, ya puestos, si para montarse en el coche un menor es obligatorio según  la ley viajar en sillita, ¿no debería la compañía de alquiler facilitarla gratis? Quien sabe si dentro de poco cobrarán el alquiler de los cinturones de seguridad traseros, por las esterillas, los chalecos y el triángulo de avería, el cenicero de los fumadores o por el uso de radio y el CD. Todo, a la hora de dar el sablazo, es ponerse.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Progreso electrocutado

El hombre pisó el suelo de la luna en 1969. Con una tecnología que ahora parece de la señorita Pepis marcó un hito que va camino de cumplir los 50 años. El siglo XX entró empaquetando por obsoleto lo analógico para abrir la senda digital. En 2007 Apple sacaba su primer IPhone, un teléfono inteligente con internet para conectarse al mundo metiendo la mano en el bolsillo. En 2015 la tecnología del hombre ha sido incapaz de enterrar los coches de gasolina y democratizar el mundo con una expansión de los vehículos eléctricos 100%. ¿O no?
   En 1990 el estado de California promulgó una ley de cero emisiones para los coches que se implantaría con un calendario a plazos. Para empezar, los fabricantes debían vender al finalizar esa década el 2% de sus automóviles con esas cero emisiones. Dicho y hecho, la industria de las cuatro ruedas empezó a sacar modelos 100 % con series limitadas de sus cadenas de montaje.
   El gigante General Motors comenzó a  vender en sus concesionarios del estado del sol su GM EV1 (Electric Vehicle 1). Como el tope para todos los fabricantes era ese 2% envió a la calle entre 1996 y 1999 apenas 1.200 unidades. Eso sí, en fórmula de leasing: sus conductores no se lo quedaban en propiedad sino que lo alquilaban, Con una autonomía limitada a menos de 200 kilómetros, esos GM EV1 se recargaban bien en sus casas o en unos 300 postes que la multinacional colocó en puntos estratégicos próximos a los domicilios de esos 1.200 pioneros sin saberlo. El coche funcionaba. Iba como la seda. Sus dueños se sentían únicos y parte del progreso...
   Hasta que las presiones políticas desde Washington y el lobby comandado por las petroleras echó aquel sueño del paraíso. Primero, cambiando de arriba a abajo aquella ley de 1990 antes de que cumpliera 10 años de vida: ahora nada de cuotas y había que vender coches de cero emisiones sólo para cubrir la demanda que existiera. Y, claro, la industria no se movió para que el público pidiera coches eléctricos sino más bien trabajó en la dirección contraria. Además, intentó embaucar con que el progreso era la pila de hidrógeno -mucho más cara- y que suponía tener que ir sí o sí a estaciones de servicio para cargar el coche. Unas estaciones que, por supuesto, eran las de las petroleras una vez que hipotéticamente aquello fuera adelante y el petróleo cayera en retirada para mover los vehículos.
  ¿Y qué ocurrió con aquellos 1.200 GM EV1 y sus orgullosos propietarios. Sencillo: General Motors les exigió su devolución, el fin de leasing y la imposibilidad de comprarlos. ¿Y a dónde fueron a parar aquellos coches revolucionarios 100% eléctricos que no consumían gasolina ni gasoil? Al desguace, triturados. Ahí los tiene en la foto apilados en un cementerio de coches. Todos. Todos excepto un par de ellos que lucen en dos museos de automoción. Uno de ellos sin motor -retirado por GM antes de su entrega- y el otro con su motor eléctrico al Instituto Smithsonian de Washington, donde obligan a que los coches que se donen estén en perfectas condiciones para salir a la calle y circular.
  De este intento fallido del coche eléctrico popular han pasado 15 años. Hoy en día, quitando los que fabrica Tesla Motors, la cosa es bastante patética y los consumidores se tienen que conformar con los híbridos de motores de gasolina y eléctricos. ¿Hasta cuando? Nadie lo sabe con certeza. Hay quien sostiene que cuando el coche eléctrico se acerca a la realidad, los países productores de petróleo bajan los precios del barril -como sucede este año- para que los conductores crean que siguen siendo modelos caros y tirar de los gasolina más económicos. Hay hasta quienes entienden que los coches eléctricos e híbridos tienen un diseño feo para que no atraigan a los posibles compradores. En 2015 el hombre ha sido incapaz de dar un pequeño salto, como el de la luna, para dejar atrás los motores de combustión interna y despejar la contaminación de C02 que anima el calentamiento global de la tierra.
PD. Y si le atrae todo esto que acaba de leer, lo suyo es ver el documental ¿Quién mató al coche eléctrico?

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Se vende trozo de historia

"Enhorabuena, hacen ustedes televisión desde una caja de zapatos", cuentan que dijo el actor sir Laurence Olivier tras sen entrevistado en la sede de TVE en Paseo de la Habana. En aquel viejo caserón nació la televisión en España un 28 de octubre de 1956. Hoy, más de medio siglo después, aquel edificio ya remodelado pero vacío y en desuso desde hace años sale a la venta mediante subasta.
   Lo cuenta hoy El País, que cuela un gazapo al contar que aquella fue la sede de RTVE -y sólo lo fue de la tele,  no de la radio entonces- que inauguró Franco en 1964. El dictador, que pasó de acudir al nacimiento de las emisiones en 1956 en Paseo de la Habana, lo que inauguró un 18 de julio de 1964 fueron las instalaciones de Prado del Rey, en Pozuelo de Alarcón.
   Gazapo anecdótico aparte, es una pena aunque lógico que el Estado -su propietario- saque a subasta un trozo de la memoria histórica y reciente de este país. Lo hace al precio de salida de 6,7 millones de euros para un edificio de 2.258 metros cuadrados, tres plantas y un sótano. En un país donde han proliferado como setas los museos y los centros de interpretación de la escoba, la pandereta, el botijo, el plátano o el Ratoncito Pérez, hemos sido incapaces de levantar con orgullo un Museo de la Radio y la TV. La sede de Paseo de la Habana donde nació nuestra televisión, en el centro de Madrid, era quizá un lugar muy digno y con historia para albergarlo. En otros países como en EEUU -dónde si no- sí tienen un museo para que el público conozca la historia de los medios de comunicación: Newseum.
Aquí, en España, deberemos seguir esperando. Somos quizá tan miopes que seguro que si alguien da el paso y se fija en Paseo de la Habana como sede de un Museo de la Radio y la TV -y la Prensa, claro-, al poco tiempo saldrán cadenas privadas o autonómicas excusando participar en la iniciativa con excusas peregrinas de catetismo localista.