jueves, 26 de noviembre de 2015

Ni con Zotal nos libramos de Franco

Concéntrese. Relájese. Ponga la mente en blanco y piense para responder correctamente esta pregunta: ¿Qué tema ha salido a la palestra en absolutamente todas las campañas electorales -de generales, autonómicas, europeas y locales- ha sido foco de debate, y arma arrojadiza entre partidos políticos desde la recuperación de la democracia en España? Mientras piensa, le recuerdo que han pasado cerca de 40 años desde entonces y que raro es el año en el que la población no es llamada a las urnas. ¿ No cae aún...?
  Pues sí. Franco, la dictadura y el franquismo, en todas su vertientes posibles e imaginables. Y ya, posiblemente, esté bien y toque parar. A esa etapa negra de una España sin libertades y salida de un golpe de estado y una Guerra civil le dimos carpetazo con una reforma política, aprobando una Constitución democrática, levantando el estado de las autonomías, entrando en Europa y la OTAN, aprobando el divorcio, legislando sobre el aborto, los matrimonios gay, la ley antitabaco....y la madre que lo parió.
  Pues nada. Como una pesadilla o una plaga que ni con Zotal se elimina, volvemos a poner a Franco en el argumentario de la campaña electoral que anda a punto de echar a andar. Ahora con la percha del 40 aniversario de su muerte y con las calles que deben eliminar los nombres relacionados con el franquismo en cumplimiento de la ley estatal en vigor desde hace casi una década.
  En Madrid hay quien incluye entre las vías que hay que rebautizar la dedicada a uno de los dos grandes escritores nacidos en El Puerto de Santa María, mi ciudad natal: Pedro Muñoz Seca, el de La venganza de don Mendo. Un autor teatral de éxito que murió fusilado apenas cuatro meses después de iniciada la barbarie de nuestra Guerra civil. Muñoz Seca tiene calle dedicada en El Puerto, donde nació en 1879. El otro gran escritor portuense es Rafael Alberti, que vino al mundo en 1903. Ambos estudiaron en el colegio San Luis Gonzaga, de los jesuitas, donde pasé 11 años de mi vida entre libros desde párvulos hasta el final de la extinta EGB. Allí fui testigo de la visita que hizo al colegio Alberti cuando regresó a la ciudad del Guadalete, la de su arboleda perdida, tras poner fin a su exilio forzado. El poeta de la Generación del 27 tiene una avenida en su honor en El Puerto, separada por apenas 1,5 kilómetros de la del creador del astracán. Muñoz Seca luce en un teatro municipal con su nombre y una fundación alicaída y moribunda, Alberti reluce en una gran Fundación, venida a menos por serios problemas económicos, y en una estatua en la travesía de la antigua Nacional IV.
  Muñoz Seca y Alberti también tienen calle y avenida, respectivamente, en Madrid, mi ciudad de adopción. Separados por un abismo ideológico pero por apenas 6 kilómetros de distancia en la toponimia del callejero municipal. La de Muñoz Seca discurre justo enfrente  y a tiro de piedra de la flamante sede del Ayuntamiento de Madrid. Un autor teatral y un poeta universal. Un monárquico liberal y católico y un comunista ateo. Los dos crecieron en las mismas calles y estudiaron en el mismo colegio pero uno de ellos tiene pinta que va a quedarse sin calle en Madrid al considerarle algunos un escritor cercano un franquismo que nunca vivió.
  Propongo que la dictadura de Franco deje, por ley, de ser arma arrojadiza en campaña electoral bajo pena de multa y que su lugar lo ocupe otra dictadura, la de Primo de Rivera. Este nació en Jerez de la Frontera y es proverbial el cariño afectuoso que los nacidos en El Puerto de Santa María -como Muñoz Seca, Alberti y servidor- sienten por todo lo que venga de nuestra queridísima y vecina ciudad.
 
 

miércoles, 25 de noviembre de 2015

La crisis en Siria de un vistazo

Soy de los que tienen presente que los periodistas -salvo excepciones, por supuesto- tenemos un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad. Si eres de los que la crisis de Siria te suena a un arcano indescifrable, hay dos tíos que se han cascado este vídeo de 10 minutos en los que te cuentan con mapas y de forma sencilla y amena qué demonios está pasando en este país bañado por el mar Mediterráneo. Un trabajo titulado Why Syria bastante bueno que fue editado en octubre, por tanto un mes antes de que los atentados de París pusieran aún más el foco en este país olvidado hasta entonces. Su único lunar es que metan opinión en la recta final de un mensaje didáctico basado en hechos. Ya están tardando en hacer lo mismo sobre el eterno conflicto entre palestinos e israelíes en Oriente Medio. Pero sin opinión, por favor.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Expertos en inexperiencia televisiva

Las televisiones autonómicas españolas tienen dos características propias: desde que nació la primera en 1982 -las vasca ETB- y hasta la fecha, no se conoce a ninguna que haya cerrado el ejercicio económico con superávit sino todo lo contrario, y apenas hay registros de que hayan destapado alguna exclusiva sobre corrupción política o un scoop sobre algo medianamente relevante.
Desde que arrancó la crisis allá por 2008, estas televisiones han costado a los españoles alrededor de 6.000 millones de euros vía subvenciones, sin añadir al panorama desolador de sus deudas anuales y los enjuagues que han realizado los diversos gobiernos regionales año tras año para saldar los agujeros contables y evitar bancarrotas. En RTVE, lo mismo pero en formato XXL: tras ponerse el contador a cero de su deuda de 7.500 millones de euros -calderilla- durante la etapa Zapatero, la tele pública de referencia ha seguido a lo suyo que mejor hace: perder dinero. Durante la crisis RTVE ha arrojado casi 500 millones de euros de pérdidas tras recibir subvenciones públicas por valor total de 5.0000 millones de euros. Al mismo tiempo, las privadas de Mediaset y Atresmedia siguen también a lo suyo: lograr beneficios anuales cada vez mayores para sus accionistas y con unas plantillas de talla XS. Es lo que hay.
   Pues bien, como hay quien no quiere ver este panorama de la televisión pública, y por aquello de que no hay nada mejor como intentar repetir errores pasados de cuando nos creíamos ricos, un grupo de profesores universitarios -supuestos expertos en comunicación-, se ha cascado un pomposo informe impulsado desde Podemos y titulado Bases para la renovación del espacio comunicativo valenciano y la restitución del sistema público de Radiotelevisión. Toma ya.
  ¿Y qué dice la cosa? Pues defender la reapertura de la autonómica valenciana RTVV -experta en plantilla inflada y deudas multimillonarias- con 800 empleados -la mitad de los que tuvo- y 142 millones de subvención, una ligera rebaja de lo que costaba ya cuando se cerró en 2013. Y, tómelo en serio, los expertos partidarios de volver a emitir dejan claro que sería "la radiotelevisión pública con la plantilla más reducida de todas las comunidades autónomas que tienen lengua propia". El informe pasa ahora a las Cortes valencianas que tendrá que definir el futuro modelo de la extinta RTVV. Un documento que si quisiera trasplantarse para levantar una televisión privada sería un guión de comedia desde el prólogo hasta el epílogo.Porque una cosa es que las teles públicas no sean precisamente empresas con ánimo de lucro y otra que nazcan ya con ánimo de pérdidas.
  ¿Se acuerda de lo de que las autonómicas son máquinas de generar deudas y no dar exclusivas ni queriendo? Pues recuerde el mantra que guía siempre a los defensores de la televisión pública autonómica cuando no encuentran una justificación a tanta deuda y despilfarro: la televisión vertebra a la comunidad autónoma y aumenta el pluralismo. Y debe ser, porque lleva más de 25 años colando.
   La televisión pública es necesaria pero no multiplicada por 10, con pérdidas que se tripliquen a costa de todos los contribuyentes y  funcionando como plataformas de telegenia para el poder político de turno.

martes, 17 de noviembre de 2015

Se busca Rey mago de pago

Hay más tontos que ventanas. En los nuevos ayuntamientos surgidos de las últimas elecciones hay quienes no están por derogar esta máxima. Ahí tienen a los de Ganemos Córdoba, la franquicia local de Podemos: tras guardar a las puertas del ayuntamiento un minuto de silencio por los atentados de París, una de sus concejalas ha pedido mantener otro minuto de silencio en memoria de las víctimas del ataque de francés a objetivos yihadistas en la ciudad de Rakka. Y no se quedó sola ya que los del PSOE e IU local secundaron su petición.
  Pero hoy aquí venimos a contar la iniciativa de la corporación municipal tripartita de El Puerto de Santa María. Allí, donde lo participativo está de moda para todo menos para decidir la cuantía de los sueldos de los consejeros de las empresas municipales o la cuantía de los impuestos locales, han sacado a concurso la posibilidad de encarnar un rey mago, estrella de oriente, cartero real y la figura del gran visir de cara a la cabalgata 2016.
   En las bases -que sí, que las hay- no señalan expresamente a qué rey mago opta uno que quiera presentarse, lo cual es chungo por ejemplo en mi caso, adicto como soy de toda la vida a Baltasar. Si no ha nacido en la ciudad o lleva menos de 5 años empadronado, olvídese de presentar su candidatura. Si no entrega un currículum donde indique que es usted una persona con una reconocida trayectoria local ya sea deportiva, cultural o deportiva, apártese y deje paso a otros. Si su edad es superior a los 65 años, fuera de aquí, porque las bases no le quieren ver y le toman ya por inútil para cualquiera de los puestos en liza. (Y eso que uno pensaba que los Reyes Magos eran precisamente magos pero, sobre todo, personas ya muy mayores). Y no se olvide de presentar junto a su candidatura una fotografía, ya sea de cuerpo entero, carnet o selfie, porque no se especifica las dimensiones del retrato.
   No se vaya, que ahora viene lo mejor. Porque después de ser elegido -por un comité municipal, por supuesto- para encarnar al rey mago, la estrella de Oriente, el cartero real o el gran visir, usted tiene una obligación imperiosa para tomar posesión. Es esta que copiamos literalmente de las bases:

"Las personas elegidas ha de tener el compromiso de aportar caramelos, regalos, etc, y todo aquello que considere oportuno para engrandecer la cabalgata de nuestra ciudad, bien sean aportados por recursos propios o por la búsqueda de colaboraciones de empresas y demás entidades colaboradoras".

O sea, que esto no le va a salir gratis, my friend. ¿Y cuánta pasta hay que desembolsar en caramelos, regalos....? No lo indican, pero conociendo a los ayuntamientos y sus virguerías financieras, yo que usted iba pidiendo un préstamo. Y recuerde: puede presentar su candidatura hasta el próximo lunes día 23. Ya me está tardando. Sin pretenderlo, el ayuntamiento gaditano ha creado la figura del rey mago de pago.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

El nuevo traje del president Artur

Hace apenas unos días había un president de un trozo de un país de la vieja Europa tan aficionado a los trajes nuevos, que gastaba todas sus rentas en vestir con la máxima elegancia.No se interesaba por sus funcionarios, ni por su sanidad, la educación pública, ni por el teatro, ni le gustaba salir de paseo por el campo, a menos que fuera para lucir sus trajes nuevos. Artur, que así se llamaba, tenía un vestido distinto para cada hora del día, y de la misma manera que se dice de un rey: “Está en el Consejo”, de nuestro hombre se decía: “El president está en el vestuario”.
   La comunidad autónoma en que vivía el president era muy alegre y bulliciosa. Todos los días llegaban a ella muchísimos españoles de otras comunidades y extranjeros, y una vez se presentaron dos truhanes llamados Oriol y Raúl que se hacían pasar por tejedores, asegurando que sabían tejer las más maravillosas telas. No solamente los colores y los dibujos eran hermosísimos, sino que las prendas con ellas confeccionadas poseían la milagrosa virtud de ser invisibles a toda persona que no fuera apta para su cargo o que fuera irremediablemente estúpida.

 -¡Deben ser vestidos magníficos! -pensó el president-. Si los tuviese, podría averiguar qué funcionarios de mi comunidad e incluso del Estado son ineptos para el cargo que ocupan. Podría distinguir entre los inteligentes y los tontos. Nada, que se pongan enseguida a tejer la tela-.

 Y mandó abonar a los dos pícaros un buen adelanto en metálico, incluso montar un acuerdo entre ambos como socios minoritarios, para que pusieran manos a la obra cuanto antes.
   Ellos montaron un telar y simularon que trabajaban; pero no tenían nada en la máquina. A pesar de ello, se hicieron suministrar las sedas más finas y el oro de mejor calidad, que se embolsaron bonitamente, mientras seguían haciendo como que trabajaban en los telares vacíos hasta muy entrada la noche.




«Me gustaría saber si avanzan con la tela»-, pensó el president. Pero había una cuestión que lo tenía un tanto cohibido, a saber, que un hombre que fuera estúpido o inepto para su cargo no podría ver lo que estaban tejiendo. No es que temiera por sí mismo; sobre este punto estaba tranquilo; pero, por si acaso, prefería enviar primero a otro, para cerciorarse de cómo andaban las cosas. Todos los habitantes de la comunidad autónoma estaban informados de la particular virtud de aquella tela, y todos estaban impacientes por ver hasta qué punto su vecino era estúpido o incapaz.
  «Enviaré a mi viejo antedecesor Jordi a que visite a los tejedores -pensó el president-. Es un hombre tomado por honrado y el más indicado para juzgar de las cualidades de la tela, pues tiene talento, y no hay quien desempeñe el cargo como él». El viejo y digno antecedesor se presentó, pues, en la sala ocupada por los dos embaucadores, los cuales seguían trabajando en los telares vacíos. «¡Dios nos ampare! -pensó el antiguo jefe para sus adentros, abriendo unos ojos como naranjas-. ¡Pero si no veo nada!». Sin embargo, no soltó palabra.
  Los dos fulleros le rogaron que se acercase y le preguntaron si no encontraba magníficos el color y el dibujo, aderezado con una estrella blanca sobre fondo azul y con barras de colores rojos y amarillos. Le señalaban el telar vacío con unos papeles donde se leía 'República, plan de independencia', y el pobre hombre seguía con los ojos desencajados, pero sin ver nada, puesto que nada había. «¡Dios santo! -pensó-. ¿Seré tonto acaso? Jamás lo hubiera creído, y nadie tiene que saberlo. ¿Es posible que sea inútil para el cargo? No, desde luego no puedo decir que no he visto la tela».

-¿Qué? ¿No dice Vuecencia nada del tejido? -preguntó uno de los tejedores.

-¡Oh, precioso, maravilloso! -respondió el viejo mirando a través de los lentes-. ¡Qué dibujo y qué colores! Desde luego, diré al president que me ha gustado extraordinariamente.Ahora os dejo que debo viajar a Suiza y Andorra para unos temas monetarios personales.

-Nos da una buena alegría -respondieron los dos tejedores, dándole los nombres de los colores y describiéndole el raro dibujo. El viejo tuvo buen cuidado de quedarse las explicaciones en la memoria para poder repetirlas al president y heredero; y así lo hizo.

Los estafadores pidieron entonces más dinero, seda y oro, ya que lo necesitaban para seguir tejiendo. Todo fue a parar a sus bolsillos, pues ni una hebra se empleó en el telar, y ellos continuaron, como antes, trabajando en las máquinas vacías.Ya puestos pidieron -y lograron- hasta celebrar un referéndum para validar sus ideas como sastres e, incluso, mandar en la sociedad que habían puesto en marcha con el president, ahora como socios mayoritarios. Poco después el president Artur envió a otro funcionario de su confianza a inspeccionar el estado de la tela e informarse de si quedaría pronto lista. Al segundo le ocurrió lo que al primero; miró y miró, pero como en el telar no había nada, nada pudo ver.

-¿Verdad que es una tela bonita? -preguntaron los dos tramposos, señalando y explicando el precioso dibujo que no existía.

«Yo no soy tonto -pensó el hombre-, y el empleo que tengo no lo suelto. Sería muy fastidioso. Es preciso que nadie se dé cuenta». Y se deshizo en alabanzas de la tela que no veía, y ponderó su entusiasmo por aquellos hermosos colores y aquel soberbio dibujo.
-¡Es digno de admiración! -dijo al president.

Todos los moradores de la capital hablaban de la magnífica tela, tanto, que el president Artur quiso verla con sus propios ojos antes de que la sacasen del telar. Seguido de una multitud de personajes escogidos, entre los cuales figuraban los dos probos funcionarios de marras, se encaminó a la casa donde paraban los pícaros, los cuales continuaban tejiendo con todas sus fuerzas, aunque sin hebras ni hilados.

-¿Verdad que es admirable? -preguntaron los dos honrados dignatarios-. Fíjese president en estos colores y estos dibujos -y señalaban el telar vacío, creyendo que los demás veían la tela.

«¡Cómo! -pensó el president-. ¡Yo no veo nada! ¡Esto es terrible! ¿Seré tan tonto? ¿Acaso no sirvo para emperador? Sería espantoso».




-¡Oh, sí, es muy bonita! -dijo-. Me gusta, la apruebo-. Y con un gesto de agrado miraba el telar vacío; no quería confesar que no veía nada.

Todos los componentes de su séquito miraban y remiraban, pero ninguno sacaba nada en limpio; no obstante, todo era exclamar, como el president: -¡oh, qué bonito!-, y le aconsejaron que estrenase los vestidos confeccionados con aquella tela en la procesión que debía celebrarse próximamente.

 -¡Es preciosa, elegantísima, estupenda!- corría de boca en boca, y todo el mundo parecía extasiado con ella.

El president concedió una condecoración a cada uno de los dos bribones para que se las prendieran en el ojal, y los nombró tejedores imperiales, además de nombrarles como altos cargos de su futuro gobierno. Durante toda la noche que precedió al día de la fiesta, fijada para el 9 de noviembre, los dos embaucadores estuvieron levantados, con dieciséis lámparas encendidas, para que la gente viese que trabajaban activamente en la confección de los nuevos vestidos de Artur. Simularon quitar la tela del telar, cortarla con grandes tijeras y coserla con agujas sin hebra; finalmente, dijeron: 

-¡Por fin, el vestido está listo! Llegó el president en compañía de sus caballeros principales, y los dos truhanes, levantando los brazos como si sostuviesen algo, dijeron:

-Esto son los pantalones. Ahí está la casaca. -Aquí tienen el manto... Las prendas son ligeras como si fuesen de telaraña; uno creería no llevar nada sobre el cuerpo, mas precisamente esto es lo bueno de la tela.

-¡Sí! -asintieron todos los cortesanos, a pesar de que no veían nada, pues nada había.

-¿Quiere dignarse a quitarse el traje que lleva -dijeron los dos bribones- para que podamos vestirle el nuevo delante del espejo?

Quitose Artur sus prendas, y los dos simularon ponerle las diversas piezas del vestido nuevo, que pretendían haber terminado poco antes. Y cogiendo al president por la cintura, hicieron como si le atasen algo, la cola seguramente; y el president todo era dar vueltas ante el espejo.

-¡Dios, y qué bien le sienta, le va estupendamente! -exclamaban todos-. ¡Vaya dibujo y vaya colores! ¡Es un traje precioso!

-El palio bajo el cual irá durante la procesión, aguarda ya en la calle - anunció el maestro de Ceremonias.

-Muy bien, estoy a punto -dijo el Emperador-. ¿Verdad que me sienta bien? - y volviose una vez más de cara al espejo, para que todos creyeran que veía el vestido.

Los ayudas de cámara encargados de sostener la cola bajaron las manos al suelo como para levantarla, y avanzaron con ademán de sostener algo en el aire; por nada del mundo hubieran confesado que no veían nada. Y de este modo echó a andar el president bajo el magnífico palio, mientras el 48% del gentío censado en la comunidad autónoma, desde la calle y las ventanas, decía:

-¡Qué preciosos son los vestidos nuevos del president! ¡Qué magnífica cola! ¡Qué hermoso es todo!

Nadie permitía que los demás se diesen cuenta de que nada veía, para no ser tenido por incapaz en su cargo o por estúpido. Ningún traje de Artur había tenido tanto éxito como aquél.

-¡Pero si no lleva nada! -exclamó de pronto una niña cuyo sueño era ser abogada del Estado.

-¡Dios bendito, escuchen la voz de la inocencia! -dijo su padre; y todo el mundo se fue repitiendo al oído lo que acababa de decir el pequeño.

-¡No lleva nada; es una chiquilla la que dice que no lleva nada!

-¡Pero si no lleva nada! -gritó, al fin, el pueblo entero.

Aquello inquietó al president, pues barruntaba que el pueblo tenía razón; mas pensó: «Hay que aguantar hasta el fin». Y siguió más altivo que antes; y los ayudas de cámara continuaron sosteniendo la inexistente cola.
PD.  Revisión del cuento tradicional El nuevo traje del emperador o El rey desnudo, de Hans Christian Andersen (1837).

martes, 10 de noviembre de 2015

El desconocido inventor de la TV en España

Juan de la Cierva y Hoces es inventor. A sus 86 años sigue siendo un gran inventor que vive en la minúscula habitación de una residencia de la tercera edad de Madrid. Hoy el diario El País dedica un reportaje de página entera en la sección de España a contar la vida de este desconocido gran hombre, sobrino del inventor del autogiro, el actual helicóptero.
   En 1970, este español nacido en Madrid, se convirtió en el primer español en ganar un Oscar de Hollywood por inventar el Dynalens, una lente estabilizadora que permitía tomar imágenes  sin vibraciones y saltos pese a los movimientos bruscos que hiciera el operador de cámara.
   Conocí a Juan de la Cierva cuando acababa de regresar a España a finales de los años 90, tras su espantá a EEUU desde que en 1979 cerró su pionera empresa Electroóptica. Entonces trabajaba para una nueva compañía ligada al sector de las comunicaciones, Ono, que ahora acaba de ser absorbida por la multinacional Vodafone. Acudí a verlo para que me contara un secreto que no aparece recogido en ningún libro o manual sobre televisión en nuestro país. En 1947 Juan de la Cierva fue llamado por el gobierno de Franco con una petición muy especial: "El Generalísimo quiere que le muestre en El Pardo qué es eso de la televisión".
   Dicho y hecho, De la Cierva se puso manos a la obra para montar lo que fue el origen de TVE, cuyo nacimiento llegaría casi una década más tarde. El inventor empezó a trabajar en el caserón del Paseo de la Habana, que luego sería la primera sede de la televisión pública. Con una tecnología de bolsillo se puso manos a la obra para crear desde cero, y de forma artesanal, la tecnología necesaria para mostrar al dictador qué era eso de la televisión: antenas, cámaras, equipos técnicos, personal y, por supuesto, un televisor. El propio de la Cierva contó cómo se encargó de fabricar a mano el televisor que tuvo que transportar e instalar en El Pardo para aquel único espectador.
   La primera emisión de la televisión en España, de la mano de Juan de la Cierva, salió al aire en una fecha indeterminada de 1947. La emisión contó con la participación y los bailes de una joven Carmen Sevilla, acompañada del actor Ángel de Andrés, desde las instalaciones del Paseo de la Habana. Y fue un éxito. Y Franco conoció en un salón de El Pardo de qué iba a aquel nuevo medio de comunicación que avanzaba por los países desarrollados. Gracias a Juan de la Cierva, el inventor que empezó a poner en pie la historia de la televisión en España.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Comisiones para indemnizaciones

Los bancos, ya se sabe, son entidades filantrópicas sin ánimo de lucro y caritativas cuya finalidad es la de ayudar generosamente a la ciudadanía en el préstamo de dinero. Y, claro, en ello andan haya crisis económica o periodos de bonanza. La banca española, sin ir mas lejos, ha ganado este año de enero a septiembre 10.352 millones de euros, un beneficio que ha aumentado casi un 25% en comparación con el mismo periodo de 2014. A la vista de estos resultados queda claro que son los bancos los primeros en ver la salida del túnel de la crisis. Sólo el Santander ha arrojado unos beneficios por encima de los 5.000 millones, y eso que al año le queda el último trimestre para que la banca saque lustre a unos beneficios mucho más abultados.
   Estas ganancias, ¿han ablandado el ya de por sí tierno corazón de los ejecutivos bancarios españoles? Por supuesto... que no. Ahí tienen las comisiones por usar los cajeros que ya aplican los de CaixaBank y a las que se quiere sumar en breve el Santander y otros del sector. La entidad de los Botín no se esconde y explica esta nueva comisión con un argumento demoledor: "tiene sentido"  estrenar la comisión -dicen- porque han de enfrentarse a inversiones en el mantenimiento y desarrollo de sus 5.000 cajeros automáticos. Por lo visto, durante los últimos casi 40 años con los cajeros en las calles de toda España se habían olvidado de estas inversiones y desarrollos. Para ser un banco grande, Marca España, se les debería exigir unas excusas al menos más creíbles.
   Quizá tanta comisión sirva más bien para pagar tanta indemnización de ejecutivos bancarios que salen de la oficina con talonarios de impresión. En la plantilla del Santander había un máquina de  consejero delegado que se ha prejubilado este año con menos de 50 tacos y al que han soltado casi 11 millones a cambio de dejarle salir. Pero esos 11 millones son propina frente a los 88 kilos que se llevó del Santander su ex jefazo Alfredo Sáez o los 56 milloncejos de Francisco Luzón -también en el Santander-, ambos en los últimos años en concepto de indemnizaciones. Y en Caixabank, mismo patrón y 15 millones de pastón para otro ex -Juan María Nin- por darle las gracias por los servicios prestados. Cuando vaya a sacar su dinero del cajero y le soplen los 2 euros seguro que pensará: "Esta comisión es para mejorar el servicio de los cajeros de España, no para mejorar las indemnizaciones de los banqueros de España".
PD. Y cuando vea en televisión anuncios de los bancos en los que aparecen como si fueran una ONG, con familias preciosas con niños guapos, con mensajes positivos, parejas que se aman, amaneceres e imágenes enternecedoras y que llegan al corazón.....recuerde que son los mismos bancos que se niegan a devolver lo cobrado por las cláusulas suelo de las hipotecas, a pesar de que la la Comisión Europea reclama esa devolución en un informe remitido al Tribunal de Justicia de la UE