lunes, 15 de febrero de 2016

RTVE según Podemos

El documento con 98 páginas que ha presentado hoy Podemos para intentar sellar un acuerdo de Gobierno con el PSOE de Pedro Sánchez incluye apenas un folio -lo que ya es hasta mucho- dedicado a sus planes sobre RTVE. Las propuestas del partido de Pablo Iglesias sobre la más importante radiotelevisión publica ha conseguido seguramente el aplauso unánime y el apoyo incondicional... entre los accionistas y directivos de las cadenas privadas de televisión en España. Si se va finalmente por ese camino y ese texto se hace realidad, apueste ya en Bwin o en Bet365 por el enterramiento definitivo de RTVE. Porque tiene pinta que el papel de RTVE con ese nuevo marco sería muchísimo más testimonial y prácticamente residual incluso que la pública PBS en Estados Unidos.
  Las propuestas del partido morado sobre RTVE pecan en su arranque de lo mismo que los partidos de la casta al hablar de lo que van a hacer con la televisión pública: proclamar a boca llena la independencia y la pluralidad como guía y referentes Desde la recuperación de la democracia no habido ninguna formación política que tome bandera en defensa de la independencia  y la pluralidad de la radio y la televisión públicas. No hay nada más manido en lo audiovisual público que ambos objetivos, conceptos del todo loables y deseables pero que -lamentablemente- pasan luego a los títulos de crédito una vez logrado el poder.
   De nota -y de programa de humor en prime time- es la propuesta de que el jefe de informativos de RTVE -se supone que también el de RNE- sea elegido en referéndum vinculante entre los trabajadores de la casa. Otros directivos de la tele, no. Sólo el jefe de informativo. Por esa regla de tres, que los funcionarios de los ministerios voten en referéndum, también vinculante, los nombramientos de todos sus altos cargos. Eso sí que es democracia y transparencia.
   De guión de película de Mariano Ozores lo de programar "espacios sistemáticos específicos en horario relevante para hacer realidad el derecho de acceso a medios de los grupos políticos y sociales significativos (...) Se fomentará y facilitará su uso a partir de un criterio pluralista inclusivo". O sea, que la Iglesia católica se puede movilizar para programar Testimonio o la Santa Misa en horario prime time. Y también pueden pedir la vez los millones de aficionados a los toros para que den corridas en horario estelar o que los aficionados a la numismática, la filiatelia y la colombofilia tengan sus programas en horarios de máxima audiencia. La sorpresa: no se dice ni Blas las sobre el principal problema de RTVE como es su modelo de financiación. Para qué.
 De traca y brindis al sol a dos manos la creación de un "Consejo Social amplio y con competencias a través del cual la sociedad civil pueda decidir los principios de gestión de la radiotelevisión pública y vigilar su cumplimiento"; que los miembros del consejo de administración de RTVE accedan "por concurso público"; o que su presidente sea "elegido en función de su proyecto de futuro" para la radiotelevisión pública.
  Hace unos años, bajo el mandato de Zapatero,  un denominado Comité de sabios parió un grueso documento de más de 200 páginas sobre el futuro de RTVE y los medios de comunicación de titularidad pública estatal. Aquello no sirvió prácticamente para nada de nada. En Atresmedia y  Mediaset -como entonces con ese comité-  han puesto este mediodía el champán a enfriar a la vista de las propuestas de estos nuevos sabios.

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