jueves, 2 de junio de 2016

Vergüenza en la universidad

Muy mal síntoma cuando los radicales mal llamados estudiantes se intentan adueñar de la universidad. Los hay que incluso creen que el aula de una universidad es un local perfecto para ejercer los principales rasgos del movimiento okupa: intolerancia con el que piensa distinto, violencia e incumplimiento de cualquier ley o norma del Estado de Derecho, garantía y pilar de cualquier democracia moderna.
  En la Universitat de Lleida los radicales han acampado desde hace semanas en el rectorado en protesta contra una profesora que tiene un cargo institucional del Gobierno central. Ellos buscan una limpieza ética, cultural, política y lingüística y, claro, les sobra ver cada día como una profesora que no piensa como esta manada puede pasear libremente por el campus, tomarse el desayuno en la cafetería y -lo más grave para sus limitadas neuronas- dar clases a estudiantes.
   Hoy estos primos hermanos de sangre del racismo más cavernario la han liado en el rectorado de la Universitat de Lleida, donde han agredido a todo periodista que se le ha puesto por delante.  (Pulse aquí para ver el vídeo). A los radicales mal llamados estudiantes no les gusta que la policía vele por la seguridad e integridad en el campus de esta docente, a la que dedican desde hace meses todo tipo de insultos y coacciones cuando accede a la Universitat de Llleida. Menos aún que ejerza en libertad su actividad un docente o que los periodistas hagan su trabajo.
   Ya está tardando el conjunto de la comunidad educativa de esta universidad en plantarse, unirse, dar la cara, manifestarse y rechazar abiertamente a los violentos. Porque el silencio es la peor reacción ante quienes pisotean la universidad, la libertad y la propia democracia. Porque esto no es la Universidad de Salamanca, Unamuno y Millan Astray pero a los radicales se les ha muerto la inteligencia y saben de sobran que podrán vencer pero nunca convencer.
PD. Varias horas después de estos graves incidentes ni en la web o el twitter de esta universidad se menciona nada de nada. Se lo estarán tomando con calma.
PD. Viernes 3 de junio. 9.30 AM. La Universitat de Lleida sigue muda en su twitter y cuelga en su web un comunicado que lamenta los incidentes pero ni entra a condenarlos.